Después de la tormenta siempre viene la calma. Y después de dos días de preocupación por la situación del mercado laboral, la confianza regresó al parqué de la mano de unas cifras de empleo que han sorprendido gratamente a los inversores. El Dow Jones ha sumado un 1,23%
La incertidumbre sobre el dato de paro mensual que divulgará mañana el Departamento de Empleo ahogó el ánimo comprador en Wall Street. La destrucción de empleo en el sector privado ha puesto en alerta a los inversores que han tomado con escepticismo la caída de subsidios por desempleo conocida hoy. Al cierre, el Dow Jones perdió un 0,27%.
La Bolsa de Nueva York ha puesto fin a cuatro jornadas consecutivas de ganancias. La destrucción de empleo en el sector privado y la contracción del ISM no manufacturero han dado argumentos suficientes para imponer la recogida de beneficios en Wall Street.
El repunte registrado en la venta de viviendas pendientes- que afianza la recuperación del sector inmobiliario- ha convencido finalmente a unos inversores que no se decidieron por las compras hasta bien entrada la sesión. Al cierre, el Dow Jones subió un 0,30%, firmando así su cuarto jornada consecutiva de ganancias.
Después de que el pasado viernes el Dow Jones se anotase su mejor mes de 2002, hoy los últimos datos macro dispararon la cotización del S&P 500 por encima de los 1.000 puntos por primera vez desde noviembre de 2008, al apuntarse un avance del 1,53%.
Wall Street despide julio por todo lo alto. La Bolsa de Nueva York ha sido sensible a los signos que apuntan hacia una pronta recuperación económica, entre ellos, la mejora del sector inmobiliario y la estabilización de mercado laboral. Los resultados empresariales, también han ayudado. El Dow Jones se anota un 8,64% mensual, el mejor dato desde octubre de 2002.
La moderación del desempleo en las últimas cuatro semanas y unos buenos resultados empresariales fueron argumentos suficientes para devolver los números verdes a Wall Street. El Dow Jones subió al cierre un 0,92%.
El Libro Beige no convenció. Y es que, pese a aludir a una estabilización de la actividad económica de Estados Unidos, alertó que ésta "sigue siendo débil" y que "la recuperación será lenta". Unos datos macro poco alentadores y unos resultados empresariales insuficientes pusieron la guinda a una nueva jornada de pérdidas en Wall Street, que al cierre, se dejó un 0,26%.
Wall Street encontró en el mal dato de la confianza del consumidor la excusa perfecta para recoger beneficios. Y eso que la recuperación del sector inmobiliario, que ayer impuso el verde en la Bolsa, siguió hoy dando síntomas de mejora. Al cierre, el Dow Jones retrocedió un 0,13%.
La nueva oleada de resultados empresariales ha convencido al parqué con unas cifras que mejoran, en la mayoría de los casos, las expectativas de los analistas. Las insuficientes cuentas de Microsoft empañan, sin embargo, el último día de la semana, pero no impiden que Wall Street consolide los 9.000 puntos y se apunte un 3,99% semanal.
Aliviados ya del tropezón de ayer, las subidas regresaron con fuerza a Wall Street. Los resultados empresariales, que continúan siendo la principal atracción del mercado, han deslumbrado a la Bolsa de Nueva York y han permitido al Dow Jones cotizar en máximos desde el pasado enero tras alcanzar los 9.068 puntos.
Punto y final a siete días de subidas. La Bolsa neoyorquina se resintió hoy de unas irregulares cuentas empresariales. Y es que, mientras Morgan Stanley, Bank of New York y Key Corp dieron motivos para el pesimismo, Wells Fargo y Apple no defraudaron. Al cierre, el Dow Jones perdió un 0,39%.
El rally alcista continúa. Aunque sea a base de una remontada en el tramo final. Los buenos resultados empresariales dejaron en segundo plano las palabras de Bernanke, que impuso gran volatilidad en el parqué tras advertir de que el paro seguirá alto hasta 2011. Wall Street aplazó la recogida de beneficios cuando faltaban minutos para el cierre de la negociación y se apuntó un 0,76%.
La Bolsa de Nueva York no pierde fuelle. Después de subir un 7% la semana pasada con los resultados empresariales como protagonistas, hoy los principales indicadores de Wall Street consolidaron el verde gracias al rescate 'in extremis' de Cit Group. Al cierre, el Dow Jones se anotó un 1,19%.
La Bolsa de Nueva York pone punto y final a una semana de fuertes subidas. Al inicio de la temporada de resultados, que en líneas generales ha sido bueno, se han unido unos datos macro que parecen anunciar que el fin de la recesión está cada más cerca. En el balance de los últimos cinco días, Wall Street se apuntó un 7,33%, firmando así la mejor semana desde el inicio del rebote.
Un escéptico mercado neoyorquino despertó de su letargo al compás de las palabras del reconocido economista Nouriel Roubini. El profesor de la Universidad de Nueva York afirmó que la recesión se acabará cuando 2009 llegue a su fin, lo que significó un auténtico soplo de optimismo para los inversores. Al cierre, Wall Street subió un 1,11% y firmó su cuarta consecutiva de ganancias.
El rally alcista continúa. El sector tecnológico impulsó los índices de Wall Street desde los primeros compases de la sesión. Los datos macroeconómicos también alentaron las subidas bursátiles, después de conocerse una mejora en la actividad industrial de Nueva York. Al cierre, Wall Street se anotó un 3,07%.
El antiguo aforismo 'Compra el rumor, vende la noticia' volvió a quedar demostrado una vez más. Si ayer los pronósticos de Meredith Withney impulsaron las acciones de Goldman Sachs al asegurar que iba a presentar unos ingresos 'brutales', hoy, cuando se confirmaron todas los previsiones, los operarios se mostraron algo más perezosos y dejaron al margen las fuertes subidas de ayer. Al cierre, Wall Street se apuntó un tímido 0,33%.
Punto y final a cuatro semanas de corrección. La Bolsa de Nueva York consiguió hoy consolidar el rebote impulsado por el tirón de los valores bancarios. Las optimistas expectativas sobre los resultados de Goldman Sachs, que presentará sus cuentas mañana, animaron las compras en el parqué. Al cierre, el selectivo S&P500 superó la barrera de los 900 puntos, y se apuntó un 2,49%.
Otra semana de corrección en la Bolsa de Nueva York. Y van tres. La fuerte caída experimentada por la confianza del consumidor ha puesta la guinda a una semana impregnada de incertidumbre. Las cuentas de Alcoa y la mejora de las optimistas previsiones del FMI sobre la economía mundial no lograron insuflar el suficiente optimismo en Wall Street que perdió un 1,62% semanal.
Los resultados de Alcoa y las cifras de paro semanal despertaron un tímido optimismo en el parqué neoyorquino. Y es que, aunque en ninguno de los dos casos las cifras pueden ser calificadas de positivas, lograron batir las expectativas del mercado. Al cierre, <b>Wall Street se apuntó un avance del 0,06%</b>.
La mejora de las previsiones del FMI sobre el comportamiento de la economía en la principal potencia mundial no fue suficiente para asentar las ganancias. La prudencia ante la temporada de resultados rebajó el optimismo en Wall Street, que cerró plano.
Los malos datos de empleo difundidos el pasado jueves todavía siguen provocando una particular indigestión en Wall Street. Pese a ello, las pérdidas con las que se iniciaron la sesión desaparecieron tras conocer la mejora del sector servicios en el mes de junio. Al cierre, Wall Street se apuntó un 0,53%.
Wall Street inicia con ganancias este tercer trimestre, arrastrado por los buenos resultados de los sectores manufacturero e inmobiliario. El mal dato de empleo privado quedó en un segundo plano, y no impidió que al cierre el Dow Jones se apuntase un avance del 0,65%.
Punto y final a un trimestre esperanzador. Las señales de recuperación económica han conseguido avivar el optimismo de los inversores y arrojar un balance positivo. El selectivo S&P500 se apuntó una subida del 15,22% y firmó el mejor trimestre desde 2003.
Después de cerrar la semana pasada con balance negativo, las ganancias regresaron al parqué neoyorquino en una jornada sin referencias macroeconómicas y en la que se dio a conocer la condena por la estafa piramidal de Madoff. Al cierre, el Dow Jones se apuntó una subida del 1,08%.
Punto y final a cuatro días consecutivos de pérdidas. El ánimo comprador de los inversores tras conocer un mejor dato del PIB del esperado y la mejora del consumo, fueron los artífices del rebote de Wall Street. Al cierre, el Dow Jones, subió un 2,08%.
La Reserva Federal no convenció a Wall Street. Y eso que la Fed ha asegurado que la contracción de la economía en Estados Unidos se está desacelerando. Los tipos de interés se mantienen entre el 0% y el 0,25%, tal y como esperaban los analistas. Al cierre, el Dow Jones retrocedió un 0,28%.
Corrección en la Bolsa de Nueva York. Los pronósticos del Banco Mundial, que auguran una contracción de la economía del 2,9% en 2009, pesaron en el ánimo de unos inversores que no dudaron en entregarse a las ventas. Al cierre, Wall Street retrocedió un 2,35%.
Wall Street no ha conseguido continuar la senda alcista de las últimas cuatro semanas. Obama y su nuevo modelo de supervisión financiera dejaron fríos a unos inversores que siguen mirando con incertidumbre la posible recuperación de la economía estadounidense. En el balance semanal, el Dow Jones retrocedió un 2,95%.
La posibilidad de que el final de la recesión esté más cerca animó a salir de compras a los inversores de Nueva York. Después de tres días de corrección, las referencias macroeconómicas dieron un respiro a Wall Street que volvió a enderezar el rumbo con una subida del 0,68%.
La reforma financiera que hoy planteó la Administración Obama no ha conseguido despertar a Wall Street de su letargo. El IPC de mayo, que experimentó una subida del 0,1%, y los malos resultados difundidos por FedEX compartieron protagonismo este miércoles, en el que el Dow Jones cedió un 0,09%.
La notable caída de las materias primas enterraron las ganancias en Wall Street, que <b>hoy retrocedió un 2,12%</b>. Las conclusiones del G-8 tras la cumbre celebrada estos días en Italia tampoco inyectan optimismo en el mercado. Y es que, según los analistas, los brotes verdes, todavía son demasiado verdes.
La Bolsa de Nueva York firmó otra semana de ganancias. Y ya van cuatro. Ni las pesimistas perspectivas económicas del Libro Beige ni los malos dato 'macro' conocidos en los últimos cinco días han sido suficientes para desanimar a unos optimistas inversores. Así las cosas, <b>Wall Street se apuntó una subida semanal del 0,41%</b>.
La Bolsa de Nueva York perdió fuelle tras la publicación del Libro Beige. Las ganancias con las que se inició la sesión se fueron evaporando al paso de una jornada en la que, por otra parte, se conoció que el déficit comercial aumentó en abril y que el Barril de petróleo alcanzó su máximo en siete meses por la caída de los inventarios. Al cierre, <b>Wall Street perdió un 0,27%</b>.
La banca vuelve a atar a la Bolsa neoyorquina por segundo día consecutivo. Tal como sucediera ayer, los inversores de Wall Street paliaron los recortes en el último tramo de la sesión. El Dow Jones cierra plano y firma su cuarto día sin conocer las pérdidas.
En una jornada sin referencias macroeconómicas, los movimientos empresariales tomaron las riendas del parqué neoyorquino. A las malas previsiones de McDonald's se unió la presión bajista que se cierne sobre las compañías ligadas a las materias primas ante los descensos de éstas. Sin embargo, al cierre, la banca insufló un soplo de aire y consiguió evitar las pérdidas en una <b>Bolsa de Nueva York</b> que <b>cerró plana</b>.
La Bolsa de Nueva York firma su tercera semana consecutiva de ganancias. Los datos 'macro' publicados en los últimos cinco días alentaron la esperanza en una pronta recuperación económica, provocando que el Dow Jones se anotara <b>una subida del 3,09%</b>.
Las ganancias regresan a la Bolsa neoyorquina amparadas en los datos macro conocidos hoy. Las cifras de empleo semanales supusieron un alivio para unos inversores deseosos de ver al fin la anticipada recuperación económica. A la espera de que mañana el Departamento de Trabajo publique los datos oficiales de paro de mayo, <b>Wall Street consiguió apuntarse un 0,86%</b>.
Una imparable Bolsa de Nueva York firmó hoy su tercer mes consecutivo de ganancias. La fuerte subida del índice de confianza del consumidor en mayo y la noticia de que la economía estadounidense se contrajo en el primer trimestre algo menos de lo que se temía, han sido los principales motivos de que Wall Street cierre este mes con una <b>subida global del 4,07%</b>.