El rally alcista continúa. El sector tecnológico impulsó los índices de Wall Street desde los primeros compases de la sesión. Los datos macroeconómicos también alentaron las subidas bursátiles, después de conocerse una mejora en la actividad industrial de Nueva York. Al cierre, Wall Street se anotó un 3,07%.
El antiguo aforismo 'Compra el rumor, vende la noticia' volvió a quedar demostrado una vez más. Si ayer los pronósticos de Meredith Withney impulsaron las acciones de Goldman Sachs al asegurar que iba a presentar unos ingresos 'brutales', hoy, cuando se confirmaron todas los previsiones, los operarios se mostraron algo más perezosos y dejaron al margen las fuertes subidas de ayer. Al cierre, Wall Street se apuntó un tímido 0,33%.
Punto y final a cuatro semanas de corrección. La Bolsa de Nueva York consiguió hoy consolidar el rebote impulsado por el tirón de los valores bancarios. Las optimistas expectativas sobre los resultados de Goldman Sachs, que presentará sus cuentas mañana, animaron las compras en el parqué. Al cierre, el selectivo S&P500 superó la barrera de los 900 puntos, y se apuntó un 2,49%.
Otra semana de corrección en la Bolsa de Nueva York. Y van tres. La fuerte caída experimentada por la confianza del consumidor ha puesta la guinda a una semana impregnada de incertidumbre. Las cuentas de Alcoa y la mejora de las optimistas previsiones del FMI sobre la economía mundial no lograron insuflar el suficiente optimismo en Wall Street que perdió un 1,62% semanal.
Los resultados de Alcoa y las cifras de paro semanal despertaron un tímido optimismo en el parqué neoyorquino. Y es que, aunque en ninguno de los dos casos las cifras pueden ser calificadas de positivas, lograron batir las expectativas del mercado. Al cierre, <b>Wall Street se apuntó un avance del 0,06%</b>.
La mejora de las previsiones del FMI sobre el comportamiento de la economía en la principal potencia mundial no fue suficiente para asentar las ganancias. La prudencia ante la temporada de resultados rebajó el optimismo en Wall Street, que cerró plano.
Los malos datos de empleo difundidos el pasado jueves todavía siguen provocando una particular indigestión en Wall Street. Pese a ello, las pérdidas con las que se iniciaron la sesión desaparecieron tras conocer la mejora del sector servicios en el mes de junio. Al cierre, Wall Street se apuntó un 0,53%.
Wall Street inicia con ganancias este tercer trimestre, arrastrado por los buenos resultados de los sectores manufacturero e inmobiliario. El mal dato de empleo privado quedó en un segundo plano, y no impidió que al cierre el Dow Jones se apuntase un avance del 0,65%.
Punto y final a un trimestre esperanzador. Las señales de recuperación económica han conseguido avivar el optimismo de los inversores y arrojar un balance positivo. El selectivo S&P500 se apuntó una subida del 15,22% y firmó el mejor trimestre desde 2003.
Después de cerrar la semana pasada con balance negativo, las ganancias regresaron al parqué neoyorquino en una jornada sin referencias macroeconómicas y en la que se dio a conocer la condena por la estafa piramidal de Madoff. Al cierre, el Dow Jones se apuntó una subida del 1,08%.
Punto y final a cuatro días consecutivos de pérdidas. El ánimo comprador de los inversores tras conocer un mejor dato del PIB del esperado y la mejora del consumo, fueron los artífices del rebote de Wall Street. Al cierre, el Dow Jones, subió un 2,08%.
La Reserva Federal no convenció a Wall Street. Y eso que la Fed ha asegurado que la contracción de la economía en Estados Unidos se está desacelerando. Los tipos de interés se mantienen entre el 0% y el 0,25%, tal y como esperaban los analistas. Al cierre, el Dow Jones retrocedió un 0,28%.
Corrección en la Bolsa de Nueva York. Los pronósticos del Banco Mundial, que auguran una contracción de la economía del 2,9% en 2009, pesaron en el ánimo de unos inversores que no dudaron en entregarse a las ventas. Al cierre, Wall Street retrocedió un 2,35%.
Wall Street no ha conseguido continuar la senda alcista de las últimas cuatro semanas. Obama y su nuevo modelo de supervisión financiera dejaron fríos a unos inversores que siguen mirando con incertidumbre la posible recuperación de la economía estadounidense. En el balance semanal, el Dow Jones retrocedió un 2,95%.
La posibilidad de que el final de la recesión esté más cerca animó a salir de compras a los inversores de Nueva York. Después de tres días de corrección, las referencias macroeconómicas dieron un respiro a Wall Street que volvió a enderezar el rumbo con una subida del 0,68%.
La reforma financiera que hoy planteó la Administración Obama no ha conseguido despertar a Wall Street de su letargo. El IPC de mayo, que experimentó una subida del 0,1%, y los malos resultados difundidos por FedEX compartieron protagonismo este miércoles, en el que el Dow Jones cedió un 0,09%.
La notable caída de las materias primas enterraron las ganancias en Wall Street, que <b>hoy retrocedió un 2,12%</b>. Las conclusiones del G-8 tras la cumbre celebrada estos días en Italia tampoco inyectan optimismo en el mercado. Y es que, según los analistas, los brotes verdes, todavía son demasiado verdes.
La Bolsa de Nueva York firmó otra semana de ganancias. Y ya van cuatro. Ni las pesimistas perspectivas económicas del Libro Beige ni los malos dato 'macro' conocidos en los últimos cinco días han sido suficientes para desanimar a unos optimistas inversores. Así las cosas, <b>Wall Street se apuntó una subida semanal del 0,41%</b>.
La Bolsa de Nueva York perdió fuelle tras la publicación del Libro Beige. Las ganancias con las que se inició la sesión se fueron evaporando al paso de una jornada en la que, por otra parte, se conoció que el déficit comercial aumentó en abril y que el Barril de petróleo alcanzó su máximo en siete meses por la caída de los inventarios. Al cierre, <b>Wall Street perdió un 0,27%</b>.
La banca vuelve a atar a la Bolsa neoyorquina por segundo día consecutivo. Tal como sucediera ayer, los inversores de Wall Street paliaron los recortes en el último tramo de la sesión. El Dow Jones cierra plano y firma su cuarto día sin conocer las pérdidas.
En una jornada sin referencias macroeconómicas, los movimientos empresariales tomaron las riendas del parqué neoyorquino. A las malas previsiones de McDonald's se unió la presión bajista que se cierne sobre las compañías ligadas a las materias primas ante los descensos de éstas. Sin embargo, al cierre, la banca insufló un soplo de aire y consiguió evitar las pérdidas en una <b>Bolsa de Nueva York</b> que <b>cerró plana</b>.
La Bolsa de Nueva York firma su tercera semana consecutiva de ganancias. Los datos 'macro' publicados en los últimos cinco días alentaron la esperanza en una pronta recuperación económica, provocando que el Dow Jones se anotara <b>una subida del 3,09%</b>.
Las ganancias regresan a la Bolsa neoyorquina amparadas en los datos macro conocidos hoy. Las cifras de empleo semanales supusieron un alivio para unos inversores deseosos de ver al fin la anticipada recuperación económica. A la espera de que mañana el Departamento de Trabajo publique los datos oficiales de paro de mayo, <b>Wall Street consiguió apuntarse un 0,86%</b>.
Una imparable Bolsa de Nueva York firmó hoy su tercer mes consecutivo de ganancias. La fuerte subida del índice de confianza del consumidor en mayo y la noticia de que la economía estadounidense se contrajo en el primer trimestre algo menos de lo que se temía, han sido los principales motivos de que Wall Street cierre este mes con una <b>subida global del 4,07%</b>.
El acuerdo del Tesoro con los bonistas de General Motors y la buena acogida que ha tenido la subasta de bonos a 7 años por parte de los bancos de fuera de EE UU devuelven las ganancias a la Bolsa de Nueva York, que al cierre <b>subió un 1,25%</b>.
El castigo a General Motors, que cada vez se encuentra más cerca de la quiebra al no lograr un acuerdo con sus acreedores, ha ensombrecido el buen dato de las ventas de viviendas de segunda mano, condenando a las pérdidas a la Bolsa de Nueva York. Al cierre, <b>el Dow Jones cedió un 2,05%</b>.
La fuerte subida del índice de confianza del consumidor en mayo protagonizó una jornada de avances en Wall Street, que <b>se anotó un 2,37%</b>. La amenaza atómica coreana y la caída del índice de precios de viviendas 'Home Shiller', mayor de la esperada, quedaron en un segundo plano.
La incertidumbre provocada por las actas de la Fed, el aumento del desempleo semanal y la caída del gasto en construcción, han puesto en entredicho los brotes verdes que algunos veían. Pese a todo, en el balance semanal, el Dow Jones subió un 0,1%.
Nuevas señales de debilidad económica han enfriado el optimismo de unos inversores que no olvidan que la crisis económica y financiera mundial está aún lejos de su final. Al cierre, <b>el Dow Jones cedió un 1,54%</b> en una jornada en la que se conoció un nuevo incremento de las solicitudes semanales por desempleo.
Se torció un buen día en la Bolsa de Nueva York. La Reserva Federal fue la encargada de inyectar una buena dosis de pesimismo entre los inversores. Según la Fed, la economía se contraerá aún más este año y elevará su pronóstico de desempleo. Así las cosas, el <b>Dow Jones cedió un 0,62%</b>.
La caída de viviendas iniciadas y de los permisos de construcción en abril han conseguido mermar el ánimo de la Bolsa de Nueva York, que no ha conseguido consolidar las subidas registradas ayer, cediendo un 0,34%.
La bolsa neoyorquina mostraba hoy un ambiente muy volátil y el Dow Jones de Industriales bajaba el 0,4% hacia la media sesión, a medida que los inversores calibran datos económicos y sobre precios que fueron algo más favorables de lo esperado.
La desconfianza ante la recuperación de la economía estadounidense, generada por nuevos datos sobre el comercio minorista, provocó hoy que los <b>números rojos</b> regresasen a la Bolsa de Nueva York, que hoy <b>cedió un 2,18%</b>.
La confianza sobre una posible recuperación económica logró convencer a unos inversores que optaron, finalmente, por las compras. <b>Wall Street logró apuntarse un 0,6%</b> en una sesión marcada por la caída de General Motors, cuyas acciones se depreciaron un 20,14%.
La Bolsa de Nueva York <b>se apuntó hoy un 1,96%</b> en una sesión bursátil marcada por los datos de empleo de abril en EE UU, mejores de lo esperado, y la publicación de los datos de los 'test de estrés' de la banca, que han desatado la euforia de las entidades finanacieras.
La larga espera para saber cuál es el resultado de los 'stress test' a la banca ha pasado factura a unos inversores neoyorquinos que se han movido entre el nerviosismo y la preocupación. Las 'telecos' se han unido a las entidades financieras para teñir de rojo una Bolsa de Nueva York, que cedió un 1,20%.
A 24 horas de que se conozcan los resultados de los test de estrés al sector bancario, <b>la Bolsa neoyoquina avanzó un 1,23%</b> gracias al impulso de las entidades financieras y de la publicación de la creación de empleo privado en abril, un dato mejor de lo esperado que sorprendió al mercado.
Las perspectivas sobre la situación económica de EE UU, anunciadas por del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, no cayeron bien entre los inversores de Wall Street. <b>Sus afirmaciones de que la recuperación será "sólo gradual" y de que el desempleo seguirá alto, sembraron la desconfianza en el parqué neoyorquino</b>. Al cierre, el Dow Jones cayó un 0,18%.
La Bolsa de Nueva York abre la semana con ganancias. Unos datos del sector inmobiliario mejores de lo esperado han animado a los inversores que mantienen su <b>confianza en el sector financiero</b>. De hecho, Bank of America, American Express, Citi y JP Morgan fueron las entidades que mayores subidas se apuntaron. Al cierre, <b>Wall Street subió un 2,61%</b>.
<b>Chrysler mermó el optimismo de los inversores de <a href="http://www.cincodias.com/indice/dow-jones/" target="_blank">Wall Street</a></b>. El ánimo que la Reserva Federal había insuflado en los primeros compases de la sesión no conguió convencer a una Bolsa de Nueva York, que trató de buscar rumbo tras conocer el desenlace del gigante automovilístico. Al cierre, el Dow Jones cayó un 0,21%