Bolsa de Nueva York

Roubini seduce a Wall Street, que firma la cuarta jornada de ganancias

Un escéptico mercado neoyorquino despertó de su letargo al compás de las palabras del reconocido economista Nouriel Roubini. El profesor de la Universidad de Nueva York afirmó que la recesión se acabará cuando 2009 llegue a su fin, lo que significó un auténtico soplo de optimismo para los inversores. Al cierre, Wall Street subió un 1,11% y firmó su cuarta consecutiva de ganancias.

Roubini animó las compras cuando apenas faltaba una hora para el cierre. Hasta entonces la Bolsa de Nueva York se había mostrado dubitativa, tratando de digerir el sabor agridulce que el sector bancario dejó en los inversores. Y es que los buenos resultados de JP fueron contrarestados por la fatal noticia del prestamista CIT Group, que se encuentra al borde la bancarrota. Al cierre, el Dow Jones se apuntó un avance del 1,11%, mientras que el Násdaq y el selectivo S&P500 hicieron lo propio, y subieron un 1,19% y 0,86%, respectivamente.

El economista Nouriel Roubini insufló optimismo cuando Wall Street parecía quedarse sin motivos para aguantar las ganancias de los tres días precedentes. El gurú sentenció que Estados Unidos necesitaría un segundo plan de estímulo fiscal equivalente a entre 200.000 y 250.000 millones de dólares hacia fin de este año, pero que lo peor de la crisis económica y financiera ya está detrás. Estas palabras resultaron ser una auténtica bendición para los operarios de Nueva York, que ya empezaban a hacer caja tras los suculentos beneficios de días precedentes.

En el ámbito empresarial, JP Morgan, que ya adquirió protagonismo en las Bolsas Europeas, estuvo en el foco de atención de Wall Street. Al igual que sucedió con los resultados de Goldman Sachs, los inversores daban por descontados los resultados en el valor de la acción, ya que a pesar de batir las previsiones de los analistas, el banco de inversión bajó al cierre un 0,17%. Sus cuentas, sin embargo, han supuesto el primer aumento del beneficio desde 2007: JP Morgan ganó 2.700 millones de dólares en el segundo trimestre, un 36% más que en el mismo periodo del año anterior, lo que suponen 28 céntimos por acción, frente a los cinco céntimos que preveían los expertos.

DOW JONES 27.463,19 -0,80%

La probable bancarrota de CIT, contrarresó las buenos resultados de JP Morgan. Y es que el mercado se puso algo nervioso después de conocer que el Gobierno de EE UU no rescatará de nuevo a la financiera, que cuenta con unos cien años de historia. CIT se hundió un 74,57%. El impacto negativo arrastró a firmas como Bank of America (-1,86%) y Wells Fargo (-0,99%).

Buen dato del empleo

El apartado macroeconómico dio una de cal y otra de arena. La nota positiva vino de la mano del empleo. La pasada semana se tramitaron un total de 522.000 peticiones nuevas de subsidios por desempleo, 47.000 menos que la anterior, lo que supone la cifra más baja desde comienzos de enero.

La cara más amarga la trajo la actividad industrial en la región medio atlántica de Estados Unidos, que se contrajo en julio por décimo mes consecutivo, registrando un dato peor de lo esperado. En concreto, la Reserva Federal de Filadelfia situó el índice de actividad industrial en -7,5 puntos en julio frente a los -2,2 de junio.

American Express subió un 4,52%

La entidad financiera American Express lideró el ranking de las 30 empresas que cotizan en el Dow Jones, al experimentar sus títulos una subida del 4,52%. Detrás de ésta, la jornada también resultó positiva para IBM (+3,07%), el fabricante de alumnio Alcoa (+3,06%) y las tecnológicas Intel (+2,33%) y Hewlett Packard (+2,09%).

En el lado de las pérdidas, la peor parte se la llevó Bank of America, que mañana presentará resultados, al retroceder sus acciones un 1,86%. También en negativo cerraron los títulos de AT&T (-1,08%) Y JP Morgan (-0,17%).

El barril de crudo de Texas subió hoy un 0,77% y cerró a 62,02 dólares en una sesión muy variable, al igual que el mercado bursátil neoyorquino, lo que le permitió recuperar el terreno perdido desde hace una semana.