Malos tiempos para el sector bancario. Los temores a nuevas amortizaciones por depreciación de activos en las entidades de EE UU han arrastrado también al sector en España. El Ibex cedió un 1,43% lastrado por los dos grandes bancos, Telefónica e Iberdrola.
El fantasma de la crisis §subprime§ no cierra por vacaciones. Los temores financieros en Estados Unidos a la necesidad de nuevos rescates a las entidades hipotecarias y las malas previsiones de resultados para el tercer trimestre han castigado duramente a las Bolsas en ambos lados del Atlántico. El selectivo español, que ha perdido la cota de los 11.400 puntos, ha sido el más penalizado de Europa por la caída de los bancos y constructoras.
Con escasas referencias macroeconómicas y empresariales a las que aferrarse, el selectivo español se dejó un 0,07% hasta situarse en los 11.677 puntos. La debilidad del sector bancario y la subida por primera vez en tres días del precio del crudo evitaron que el Ibex comenzara la semana con subidas.
Wall Street consiguió recuperarse de las pérdidas iniciales gracias a un nuevo descenso del 'oro negro' motivado por el buen dato de los inventarios de crudo. A pesar de que los inversores levantaron el pie del acelerador -después de que la Bolsa de Nueva York se anotara ayer su mayor subida desde el 1 de abril- los §blue chips§ consiguieron que los tres índices esquivaran las pérdidas.
El pesimismo con el que el selectivo español despidió la semana el viernes pasado se ha contagiado en la jornada de hoy. Las desalentadoras noticias del sector bancario y algunos indicadores macro estadounidenses no han conseguido dar a los inversores demasiados motivos para tomar posiciones en la renta variable y el índice ha restado un 1,05%. Mañana, la reunión de la Reserva Federal centrará la atención de los mercados.
Nuevos medios de comunicaciónEl magnate de los medios de comunicación Rupert Murdoch anunció hoy que la empresa Dow Jones (editora de <i>The Wall Street Journal</i> y propiedad del conglomerado News Corporation) lanzará un "un índice Dow Jones India" para seguir la evolución de las empresas más importantes del gigante asiático.
Ante la tasa de desempleo estadounidense más alta en cuatro años, un gasto en construcción que ha caído en junio y unos negativos resultados de General Motors, las opciones no son muchas. En concreto, hoy sólo ha habido una: vender. La última jornada de la semana se ha saldado con un retroceso del 2,62%, que se ha llevado por delante las ganancias acumuladas en las últimas cinco jornadas.
En la jornada de hoy, la última del mes de julio, el selectivo español ha conseguido resistir en zona de ganancias. Así, y a pesar del peligro de contagio de los números rojos que registra Wall Street, lastrado por un PIB americano que ha crecido por debajo de lo esperado y unas solicitudes de subsidio por desempleo que han subido más de lo previsto, el Ibex ha dicho adiós con un repunte del 0,54% hasta situarse en los 11.881 puntos.
Paso a paso, el selectivo español acorta la distancia con la cota de los 12.000 puntos. Ante el buen dato de empleo estadounidense y las palabras de la Reserva Federal, los inversores han mostrado sus ganas de comprar. Animado por la alegría generalizada y los movimientos corporativos de sus cotizadas, el Ibex ha avanzado un 1,15%.
Con un crudo a la baja, la Bolsa neoyorquina en números verdes y Telefónica y Santander sumando posiciones, el selectivo español ha conseguido recuperar la alegría y se ha apuntado un 1,73% hasta situarse en los 11.683 puntos. Los movimientos corporativos, por su parte, han sido la sal de una jornada en positivo para la mayoría de las plazas europeas.
Nadaba contracorriente para no sucumbir a los recortes generalizados en las plazas a uno y otro lado del Atlántico. Pero la tendencia bajista ha sido más fuerte y el selectivo español ha optado por unirse al pesimismo bursátil. Así, afectado por las pérdidas de Telefónica y los grandes bancos, el índice ha dicho adiós con un recorte del 0,91% hasta los 11.484 puntos.
En la jornada de hoy, el selectivo español ha conseguido moderar sus pérdidas gracias a los buenos datos llegados desde el otro lado del Atlántico, como la confianza del consumidor de Michigan o la venta de viviendas nuevas, y ha echado el cierre con un recorte del 0,73% hasta los 11.589 puntos. BBVA ha sido el principal obstáculo para que el índice recuperara el terreno positivo.
De héroe a villano. La banca protagonizó las mayores pérdidas en el parqué neoyorquino, poniendo fin al empuje de las últimas sesiones y ante un pésimo dato de ventas de vivienda de segunda mano. El Dow Jones perdió casi 280 puntos tras caer un 2,4% en una jornada en la que los resultados corporativos y la subida del petróleo eclipsaron a los inversores más optimistas.
Negativos datos macroeconómicos de Estados Unidos y unas plazas plagadas de números rojos no son buenos alicientes. El selectivo español ha intentado subir, pero con tan poca fuerza que las ganancias sólo han durado unos instantes y ha despedido la jornada con un abultado recorte del 2,18%, afectado por los descensos de Iberdrola y Repsol.
Ganas de comprar y mucho volumen. En una jornada caracterizada por la recuperación de algunos penalizados sectores, el selectivo español no sólo ha borrado la caída que acumulaba durante las dos últimas sesiones, sino que la ha sobrepasado. Tras sumar un 2,80%, el índice se ha apoyado en la moderación del crudo y los ascensos de Santander y BBVA para acortar la distancia con los 12.000 puntos.
Al mal tiempo, buena cara. Los principales índices de la Bolsa de Nueva York rebotaron en la media sesión y se aferraron a las ganancias en el tramo final, pese a los malos resultados corporativos de la jornada.
En una negativa jornada, el descenso de los títulos de Telefónica se ha convertido en el principal lastre del selectivo español. Sin embargo, y a pesar de que ha llegado a caer un 3%, el Ibex 35 ha recuperado terreno a tan sólo unos instantes del cierre hasta decir adiós con un recorte del 1,48%. Las compañías energéticas, por su parte, han sido las más atractivas de la sesión.
Los resultados mejor de lo esperado de Bank of America y el empuje del sector financiero no fueron suficientes para que la Bolsa de Nueva York se anotara su cuarta sesión en positivo. Pese a ello, el Dow Jones cerró casi plano. El rebote del petróleo y las pérdidas de la farmacéutica Merck contribuyeron en la decisión de los inversores de recoger beneficios.
No había ganas de comprar en el mercado español y el rojo se ha convertido en la mejor opción al respecto. El Ibex 35 se ha desmarcado de las ganancias que reinaban en el resto de las plazas y ha recortado un 0,93% hasta los 11.784 puntos. Compañías como Iberdrola o Unión Fenosa han impedido al índice continuar con la senda alcista con la que despidió la semana el pasado viernes.
Los resultados de la banca de inversión americana y la caída de más de 16 dólares en el precio del crudo permiten al Dow Jones apuntarse una subida de un 3,33% en la semana. El selectivo industrial partirá el lunes desde los 11.488 puntos.
Los resultados de Citigroup, el mayor banco de EE UU, que han sido mejores de lo esperado por el mercado, han impulsado a las Bolsas. Concretamente al Ibex le ha llevado a recuperar un 2,17% en una sola sesión en una jornada con más volatilidad de lo normal debido por el vencimiento de opciones y futuros.
Segundo día de subidas en Wall Street. El Dow Jones se alzó un 1,85% y partirá mañana desde los 11.446 puntos impulsado por los principales bancos y la bajada del precio del petróleo, por debajo de los 130 dólares.
Un avance de 355 puntos en una sola sesión supone una clara inyección de optimismo. El selectivo español se ha apuntado hoy un 3,14% hasta los 11.642 puntos en una jornada que ha sido verde en todas las plazas. Los grandes bancos y compañías energéticas como Iberdrola y Unión Fenosa han sido hoy sus motores.
La volatilidad ha sido la nota dominante de una jornada que empezó registrando ganancias para acto seguido empezar a caer y volver a subir con fuerza a menos de dos horas del cierre. El índice selectivo se aleja así de los mínimos anuales registrados durante la jornada de ayer y se consolida por encima de los 11.000 puntos.
El empuje de las tecnológicas y la caída del petróleo no pudieron rescartar al Dow Jones de las pérdidas. Al final el selectivo industrial cedió un 0,85% por el pesimismo contagiado de la comparecencia del presidente de la Fed y partirá mañana desde los 10.962 puntos.
Rumores sobre una nueva ampliación de capital de Fortis, una incredulidad latente de los ahorradores respecto al plan de rescate de Fannie Mae y Freddie Mac y la suspensión de pagos de Martinsa-Fadesa no parecen ser los ingredientes necesarios para que las compras lleguen a los parqués. Y así ha sido. El selectivo español ha retrocedido un 2,55% en línea con el resto de las Bolsas tanto a uno como al otro lado del Atlántico.
Según ha explicado en un encuentro digital organizado por CincoDías.com, ¢quizás se pueda comprar bolsa más abajo, pero quien compra hoy, desde luego compra a muy buen precio, y obtendrá a medio plazo una excelente rentabilidad¢.
El pánico hipotecario se ha llevado por delante 382 puntos en una semana plagada de rumores bancarios. Con un crudo recuperando posiciones, el Ibex ha restado un 3,25% en las últimas cinco sesiones hasta situarse en los 11.383 puntos y marcar nuevos mínimos anuales.
Jornada no apta para cardiacos. Al final, el Dow Jones sumó un 0,73% y partirá mañana desde los 11.229 puntos, pese al temor sobre la solvencia de las hipotecarias Freddie Mac y Fannie Mae y una escalada del petróleo provocada por las nuevas amenazas en Nigeria e Irán.
Las turbulencias en el sector financiero han sido, un día más, los lastres que han penalizado a las Bolsas tanto a este como al otro lado del Atlántico y han impedido que noticias positivas de gran calado hayan tenido reflejo en la evolución de los principales índices bursátiles.
Una vez más, a las puertas de los 12.000. El selectivo español se ha unido al optimismo en una jornada alcista en toda Europa y, con la inestimable ayuda de los grandes bancos, Telefónica e Iberdrola, ha sumado un 1,74% hasta situarse en los 11.999 puntos. El sector energético, sin embargo, ha visto hoy la peor cara del mercado.
Wall Street cayó un 2,09% en una nueva sesión de volatilidad protagonizada por los fuertes recortes de las entidades financieras por nuevos temores crediticios y a la caída de las 'telecos' a la espera de la publicación de sus cuentas.
Los números rojos del sector financiero impulsaron las pérdidas de Wall Stret en una jornada en la que el precio del crudo se moderó y la volatilidad ejerció un gran protagonismo en el mercado. El selectivo Dow Jones cedió un 0,51%.
A las puertas de los 12.000 puntos. En una jornada verde de principio a fin, el selectivo español ha contado con grandes apoyos para escalar posiciones. La moderación del precio de crudo, que en los últimos meses ha dado la espalda a los mercados, y las ganancias de Iberdrola han permitido al índice apuntarse un 1,84% hasta los 11.982 puntos.
Como la guinda del pastel, la jornada de hoy ha ampliado las pérdidas semanales de las que ya hacía gala el selectivo español. En una sesión festiva en Wall Street por el Día de la Independencia, el Ibex 35 ha recortado un 1,79%, afectado por las negativas previsiones de Goldman Sachs para el sector bancario y los descensos del resto de las plazas europeas.
Sin tendencia definida. Wall Street cerró con signo mixto una sesión más corta de lo habitual en la que la nueva temporada de resultados y los temores a que las firmas no logren cumplir las expectativas de beneficio lastró al Nasdaq, que cayó un 0,27%.
Tal y como se esperaba, el Banco Central Europeo (BCE) ha elevado los tipos de interés en la zona euro hasta el 4,25%. Aunque el mercado ya había descontado esta subida en las semanas previas, el sesgo neutral de las declaraciones posteriores del presidente, Jean Claude Trichet, ha sentado muy bien a las Bolsas.
Los títulos de General Motors, uno de los grandes valores de Wall Street, se hundieron un 15% en Bolsa después de que Merrill Lynch señalara que no descarta que la empresa deba presentar una suspensión de pagos. Una caída que contagió al resto de valores y a la que se sumó un nuevo máximo del precio del crudo para contagiar el pesimismo entre los inversores.
Con una caída del 2,29%, el mes de julio empezó muy mal para el selectivo español. Pero la inestimable ayuda de Deutsche Bank ha servido al índice como excusa para corregir parte de la caída y apuntarse un 0,73%. El resto de las plazas europeas, por su parte, ha optado por las pérdidas.
El índice Dow Jones suma un 0,19%, el S&P un 0,15% y el tecnológico Nasdaq gana un 0,38%.