Bolsa de Nueva York

Las palabras de Bernanke deprimen al Dow Jones, que cierra por debajo del 11.000

El empuje de las tecnológicas y la caída del petróleo no pudieron rescartar al Dow Jones de las pérdidas. Al final el selectivo industrial cedió un 0,85% por el pesimismo contagiado de la comparecencia del presidente de la Fed y partirá mañana desde los 10.962 puntos.

Los nubarrones continuaron sobre el sector de la banca en la sesión de hoy. AIG se convirtió en el farolillo rojo de la jornada y perdió un 7,7%, seguido de cerca por Bank of America, que cayó un 6,9%. Además, el principal banco de EE UU, Citigroup, despidió la jornada con unas pérdidas de cerca del 3,5%.

El discurso de Bernanke no tranquilizó a los inversores. En su comparecencia ante el Senado, el presidente de la Reserva Federal admitió que la economía del país se enfrenta a ¢numerosas dificultades¢ y subrayó que contribuir a la normalización del funcionamiento de los mercados financieros seguirá siendo una prioridad del banco central estadounidense.

Pero no todo fueron ventas en el Dow Jones. General Motors se alzó un 5,22% tras anunciar que despedirá un número sin determinar de trabajadores para recortar sus costes y que recurrirá a los mercados financieros para buscar hasta 3.000 millones de dólares en préstamos.

DOW JONES 34.265,37 -1,30%
NASDAQ 100 14.438,40 -2,75%
S&P 500 4.397,94 -1,89%

El Nasdaq 100 consiguió desprenderse también del tono pesimista. El índice tecnológico consiguió mantenerse en terreno positivo y cerró con un repunte de 0,13%, hasta los 2.215 puntos, impulsado por Microsoft, Intel e IBM. Los títulos de las tres 'blue chips' subieron un 4,4%, un 1,7% y un 1,6%, respectivamente.

El en el S&P 500, Freddie Mac y Fannie Mae siguen siendo las más castigadas. Los dos gigantes hipotecarios, pilares financieros del mercado inmobiliario en EE UU, perdieron hoy un 24,6 y un 23,2%.

La mayor caída del precio del crudo en 17 años

Al contrario de lo que viene ocurriendo en las últimas joranadas, el petróleo se convirtió en una bocanada de aire fresco en el parqué neoyorquino.

Los inversores estadounidenses pudieron ver cómo el crudo West Texas, que llegó a cambiarse a 146,73 dólares por barril -acercándose al máximo histórico alcanzado el pasado 11 de julio- experimentó una drástica caída (la mayor en 17 años) de más diez dólares por barril, llegando a negociarse en 135,92 dólares.

Al final, el precio del barril de petróleo contribuyó a reducir el pesimismo generado por las palabras de Bernanke sobre la salud de la economía de EE UU y cayó un 4,5% al cierre, hasta los 138,6 dólares