LOS PRECIOS, FUERA DE CONTROL
El Gobierno considera coyuntural el repunte de los precios producido en febrero y lo achaca, sobre todo, al encarecimiento del precio del pollo, del cerdo y del ovino provocado por el mal de las vacas locas.
Hacia la media europea
El Banco Central Europeo (BCE) está dispuesto a aguantar la presión ejercida desde hace varias semanas por los mercados para que rebaje el precio oficial del dinero, situado en el 4,75%. Es muy posible que la autoridad monetaria de Francfort no recorte los tipos de interés hasta que la inflación en la zona euro haya caído por debajo del 2%, el techo máximo establecido por la entidad. Así, al menos, lo considera Tommmaso Padoa-Schioppa, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, en una entrevista publicada ayer por el diario francés La Tribune.
La industria es un sector que tradicionalmente adelanta la evolución de los ciclos económicos. Algo de ello está ocurriendo también ahora, a tenor de los analistas, que ven en la desaceleración del sector un claro síntoma de lo que puede ocurrir en el próximo año en el conjunto de la economía.
El Gobierno utilizará el control del equilibrio presupuestario sobre todas las Administraciones públicas, que le proporcionará la futura Ley de Estabilidad Presupuestaria, para intentar reducir las tensiones inflacionistas.
La utilización del presupuesto como instrumento de política económica tiene sus limitaciones. El portavoz de Economía del Grupo Socialista, Francisco Fernández Marugán, advirtió ayer en el Congreso de esta circunstancia a la secretaria de Estado de Presupuestos, Elvira Rodríguez.
Las desviaciones de gasto sobre el presupuesto inicial aprobadas por el Gobierno el año pasado ascendieron a 676.200 millones de pesetas, lo que supone una reducción del 22,8% respecto a las autorizadas en 1999.
Hacienda recauda 97.900 millones menos de lo previsto por el IVA
El Banco de España certifica, en su último informe sobre la economía española, que continúa la desaceleración del crecimiento iniciada en la segunda mitad del pasado ejercicio, aunque indica que ésta se mantiene en un tono moderado en los primeros meses de 2001, sin que se intensifique el ritmo de contracción.
El déficit del conjunto de las Administraciones públicas se redujo en el año 2000 al 0,3% del PIB, según lo previsto por el Gobierno, lo que no se cumplió para el caso de las Administraciones territoriales que, prácticamente, triplicaron el saldo negativo desde el 0,1% previsto al 0,28%, debido al exceso de gasto de las comunidades autónomas.
El grupo BBVA rebajó ayer su estimación de crecimiento de la economía para este año, del 3,2% inicial al 2,8%, casi un punto por debajo de la previsión del Gobierno, situada en el 3,6%. El jefe de estudios de la entidad financiera, Miguel Sebastián, achacó esta revisión a la baja a la desaceleración de la demanda interna sufrida en los últimos meses que, no obstante, "permitirá un ritmo de actividad más equilibrado". Sebastián descartó que la economía española haya iniciado un "aterrizaje" brusco, sino más bien un acercamiento a su crecimiento potencial a medio plazo, que situó en el entorno del 2,6%, y con una inflación que, al final de 2001, podría reducirse hasta el 2,8%.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, confirmó ayer que el déficit del conjunto de las Administraciones públicas (Estado, Seguridad Social y entes territoriales) se redujo al 0,3% del PIB en el año 2000, en términos de contabilidad nacional (mide ingresos y gastos cuando se devengan, con independencia de cuándo computan en caja), que es el criterio homologado por Bruselas. Montoro no quiso desagregar el dato de cierre del ejercicio para la Administración del Estado, las comunidades autónomas y los municipios, alegando que Hacienda todavía está limando las cifras, que hará oficiales a lo largo de la semana.
Hacienda superó el año 2000 los dos billones de pesetas de recaudación por los impuestos que gravan los carburantes gracias, sobre todo, al aumento de precios del petróleo acumulado a lo largo del ejercicio.
El Ministerio de Hacienda ha distribuido entre entidades supramunicipales de Cataluña y Andalucía el 40% de los 40.000 millones de pesetas que corresponden a España del fondo de cohesión comunitario para proyectos medioambientales a desarrollar en los próximos dos años.
El año 2000 fue un buen ejercicio para la economía española. El PIB creció el 4,1%, situándose en el entorno del 4% por cuarto año consecutivo, y se crearon 480.000 empleos netos. Sin embargo, el perfil marca una evolución claramente descendente, con un crecimiento de sólo el 3,8% en el último trimestre. Todos los indicadores, especialmente el consumo de los hogares y la inversión, hacen prever que continuará esta tónica a lo largo de 2001. El Gobierno argumenta que se está iniciando una nueva etapa, con un crecimiento más equilibrado entre demanda interna y externa, y menos inflacionista. La oposición, por su parte, critica lo que considera "autocomplacencia" del Ejecutivo.
Ni Hacienda ni la Federación de Municipios quieren desvelar oficialmente sus cartas, pero ante la decisión del Gobierno de suprimir el IAE surge la opinión de municipios y expertos en Hacienda pública reclamando una reforma que impida una disminución radical de los recursos. Ayuntamientos y académicos discuten desde hoy en Alicante sobre el futuro de la financiación local.
El deterioro comercial continúa afectando de forma decisiva a la balanza de pagos con el exterior. Según datos ofrecidos ayer por el Banco de España, el déficit por cuenta corriente (contabiliza bienes, servicios, rentas y transferencias) ascendió de enero a noviembre del año 2000 a 15.726 millones de euros (2,61 billones de pesetas) frente a los 7.768 millones de euros del mismo periodo del ejercicio anterior.
La divisa europea alcanzó ayer el valor mínimo del año al cotizarse a sólo 0,906 dólares, en una jornada en la que se cumplieron los pronósticos y el BCE mantuvo inalterable el precio oficial del dinero en la zona euro.
El núcleo duro de la inflación, medido a través del IPC subyacente, duplica ya en España el de los principales competidores europeos, al igual que ocurre con los servicios.
La inflación descendió en enero del 4% al 3,7% gracias a la reducción del precio del petróleo, operada en noviembre y diciembre, y al nuevo cálculo del IPC, más sensible a las variaciones de bienes como la energía. No obstante, el IPC subyacente, que mide la inflación estructural, aumentó de nuevo y se encuentra ya en el 3,1%, algo preocupante para el mantenimiento de la competitividad de la economía, como admitió ayer el secretario de Estado de Economía, José Folgado, quien ha instado a empresarios y sindicatos a mantener la moderación de beneficios y salarios. Las centrales sindicales han respondido que no variarán sus peticiones salariales a pesar del recorte de los precios en enero.
El aumento de los ingresos de un 7,5% en el año 2000 permitió al Estado reducir el déficit de caja hasta 404.500 millones de pesetas, frente a 1,06 billones del ejercicio anterior. No obstante, la desaceleración del crecimiento económico hizo mella en los impuestos indirectos, ligados al consumo, cuya recaudación pasó de crecer el 13,3% a sólo el 7,3%.
El presidente de la Comisión Europea, el italiano Romano Prodi, se despachó ayer con una dura reprimenda hacia los 15 Gobiernos de la UE, a los que instó a que aceleren las reformas acordadas en la Cumbre de Lisboa, celebrada la pasada primavera en la capital portuguesa. Prodi se mostró preocupado tanto por el retraso en la liberalización del gas, la electricidad y los servicios postales, como por el atraso tecnológico en relación a Estados Unidos. Resaltó que, a pesar de los 2,6 millones de empleos creados el pasado ejercicio, el número de parados (cerca de 14 millones) sigue siendo muy elevado en el área. Para reducirlo abogó por dar prioridad a tres líneas de actuación que pasan por el avance en la investigación científica y tecnológica, potenciar la fuerza de trabajo cualificada y la movilidad geográfica. Para paliar la "escasa alfabetización digital" propuso la contratación de 1,6 millones de trabajadores especializados, fuera o dentro de la UE.
El INE ha modificado la ponderación de la cesta de bienes que componen el IPC, aumentando el peso de los productos más inflacionistas como la energía y los servicios, en detrimento de la alimentación y el vestido.
La economía española creció el 4,1% en el año 2000, a pesar de la desaceleración observada desde la mitad del ejercicio, según el Banco de España. En el último trimestre el PIB creció sólo al 3,9%, fruto del menor consumo e inversión.
El Ministerio de Economía desea que, cuando llegue el 1 de enero del próximo año, fecha de inicio de la convivencia del euro y la peseta durante dos meses, los consumidores estén ya familiarizados con la nueva divisa. Ayer, el vicepresidente económico, Rodrigo Rato, avanzó en esta idea al firmar, junto con el presidente de la patronal de las grandes su-per-ficies comerciales (An-ged) un acuerdo para anticipar la adopción del euro en las operaciones internas de estas empresas y en sus relaciones externas con provee-dores y clientes.
Hacienda adelanta a este año la reforma del impuesto de sociedades
El Gobierno no recortará el gasto social y la inversión en infraestructuras en el caso de que, finalmente, tenga que realizar modificaciones presupuestarias para sufragar el coste ocasionado por la sentencia de la Audiencia Nacional que ha anulado la congelación salarial de los funcionarios de 1997.
El Gobierno aseguró ayer que la sentencia que le condena a pagar más de medio billón de pesetas, según los sindicatos, en compensación a los funcionarios por el desvío de la inflación, no afectará a la consecución del equilibrio presupuestario e insistió en que no se negociará con los sindicatos hasta agotar la vía judicial.
El rebrote de la inflación en países centrales como Alemania e Italia, producida en enero, aleja la posibilidad de que el BCE reduzca los tipos de interés en el área. El euro alcanzó ayer el nivel más bajo en las últimas cinco semanas y sólo logró recuperarse tras el pesimismo de la Reserva Federal sobre la economía norteamericana.
Las entidades de crédito adelantarán a diciembre de este año la distribución de billetes de 5 y 10 euros entre el pequeño comercio para ir familiarizando a los consumidores y pequeños empresarios del uso de la nueva moneda, cuyo curso legal será efectivo a partir del 1 de enero de 2002.
El diferencial de precios armonizados entre España y la media de la UE se elevó de 1,1 a 1,7 puntos en el transcurso del año 2000. Frente a la zona euro, la brecha también se amplió, hasta 1,4 puntos.
La revisión al alza, a principios de 2001, de las tarifas aplicadas a algunos bienes y servicios afectarán en gran medida al cómputo del IPC de enero, retrasando el cambio de tendencia en la senda de la inflación esperado por el Gobierno y los analistas.
El Ejecutivo se ha afanado en los últimos meses en dejar claro que el control de los precios no es de su exclusiva responsabilidad. En su opinión, los agentes sociales deben arrimar el hombro también. Unos, los sindicatos, en sus reivindicaciones salariales, y otros, los empresarios, en la política de fijación de márgenes de beneficio.
La economía española acentuará su fase de desaceleración en el primer trimestre del año, según una encuesta sobre coyuntura económica elaborada por PricewaterhouseCoopers con la opinión de 150 expertos del mundo empresarial y entidades financieras.
El pleno del Parlamento Europeo aprobó ayer en segunda lectura una resolución que permitirá a las autoridades administrativas y judiciales del país de origen de una entidad de crédito tener las competencias para sanear o liquidar una sucursal financiera en otros Estados miembros de la Unión Europea.
El descontrol de los precios de consumo experimentado en los últimos meses, que ha colocado el IPC en el 4% a final del año 2000, está haciendo más cauteloso al Gobierno a la hora de efectuar sus previsiones.
Areces critica a Montoro por anteponer la Ley de Estabilidad a la financiación autonómica
El índice de producción industrial (IPI) aumentó
un 4,8% en los 11 primeros meses del año 2000, según el INE, recuperando el tono de la etapa inicial del
ejercicio, gracias sobre todo al tirón de los bienes de equipo.
La inflación se disparó en 2000, cerrando el ejercicio con un incremento del 4%, justo el doble de lo previsto por el Ministerio de Economía, en un año caracterizado por el encarecimiento de las materias primas energéticas y la depreciación del euro frente al dólar. El Gobierno no ha conseguido dominar la presión alcista en los alimentos frescos y servicios, especialmente en el turismo y la hostelería. Ahora, Economía confía en que las aguas vuelvan a su cauce, una vez que el petróleo ha iniciado una senda descendente. PSOE, IU y sindicatos, por su parte, critican la "pasividad" del Ejecutivo y le piden medidas urgentes para atajar la inflación.
LOS PRECIOS, FUERA DE CONTROL
El vicepresidente económico, Rodrigo Rato, reconoció ayer que el año 2000 "no ha sido satisfactorio" en la lucha contra la inflación y confió en que los precios desciendan a partir de la próxima primavera, una vez que repercuta sobre ellos las últimas bajadas de las materias primas energéticas