
Alierta deja al Ibex empatar el partido
El Ibex cierra plano tras una animada sesión en la que el anuncio de la congelación del dividendo por parte de Telefónica ha centrado la atención de los operadores.

El Ibex cierra plano tras una animada sesión en la que el anuncio de la congelación del dividendo por parte de Telefónica ha centrado la atención de los operadores.

Los resultados de Alcoa han decepcionado a Wall Street y el Ibex no ha dudado en contagiarse del descontento. El selectivo ha restado un 0,86% que le ha alejado, una vez más, de los 11.000 puntos.
A la espera. La Bolsa española ha cerrado con una caída del 0,32% a la espera del inicio de la temporada de resultados, de que se concrete el rescate de Portugal por parte del FMI y de la Unión Europea y de ver si el selectivo recupera esta semana la cota de los 11.000 puntos. Por lo pronto, el selectivo Ibex 35 partirá mañana desde los 10.878 puntos.

æscaron;ltimamente, ni se inmuta con las malas noticias. ¿Guerra en Libia? ¿Peligro nuclear en Japón? ¿Subidas de tipos? ¿Rescate de Portugal? Al Ibex ya no le importa nada. Hoy ha subido un 0,59% y en la semana, un 1,71%, hasta cerrar en los 10.913 puntos.
Rescate a Portugal y subida de tipos. Dos de los temores de la Bolsa española se han hecho realidad. Pero la reacción ha sido madura y meditada. El Ibex ha conseguido mantener el tipo y ha cerrado la jornada con un leve ascenso del 0,04%.

Portugal ha conseguido volver a financiarse en los mercados, y a pesar del alto interés pagado, los operadores han decidido celebrarlo abandonando la apatía de los últimos días. El selectivo cierra el día disparado un 1,56%.
La cita de la semana se hará esperar. No será hasta el jueves cuando Trichet revele si el BCE opta por una subida de tipos pero el Ibex ya piensa en sus posibles efectos. Mientras tanto, el selectivo consigue cerrar una apática sesión con una leve subida del 0,24%.
La mejora en la creación de empleo de Estados Unidos en marzo ha salvado al Ibex que ha cerrado la semana con un leve repunte del 0,18%. El comportamiento del selectivo español ha estado mercado por las caídas del sector bancario, que ha acusado la petición de nacionalización de la CAM, el alto precio de los bonos portugueses y la resolución de los test de estrés de la banca irlandesa.
El Ibex cede un 1,45% tras el anuncio de que la CAM ha solicitado el rescate financiero al Banco de España. El sector bancario lidera las pérdidas con los dos grandes, BBVA y Santander, cediendo más de un 2%.
Un bono portugués por encima del 8% y unos bancos españoles que acusan su alta exposición a la deuda lusa. Con estos dos ingredientes ha bastado y sobrado para que el Ibex no pueda subirse al carro de las ganancias europeas. Hoy, ha restado un 0,03%.
La nueva rebaja de la calificación crediticia de Portugal por parte de S&P ha apuntalado las pérdidas del Ibex, que ha restado un 0,15%. El sector financiero ha sido el más castigado, tanto por el peso de la banca portuguesa en su balance como por el examen que está realizado el Banco de España a bancos y cajas sobre sus planes de recapitalización.

Los mercados parecen tenerlo claro. España no es Portugal y no habrá efecto contagio. Mientras tanto el Ibex, con una subida semanal del 3,7%, como la deuda, con el diferencial por debajo de los 200 puntos básicos, lo celebran.

El inminente rescate de Portugal y el nuevo varapalo de Moody's al sector financiero han servido la polémica. El Ibex, que parecía abocado a los números rojos, ha conseguido aguantar hasta cerrar con un ascenso del 1,11%.
La posibilidad de que Portugal tenga que ser rescatada ha planeado sobre el Ibex durante toda la jornada. Al cierre, sin embargo, el selectivo español ha conseguido sumar un 0,59% que le ha situado en los 10.638 puntos.
Alto en el goteo bajista. "Ha sido un día aburrido pero sin miedos. Visto lo visto, no veo ningún problema para que el Ibex vaya a atacar por enésima vez la resistencia de los 11.000 puntos", explica un operador. El Ibex ha subido un 2,38% hasta los 10.574,40 puntos.
La Bolsa española ha escapado de las fuertes caídas provocadas por el terremoto de Japón. El selectivo ha saldado la semana con un recorte del 0,67%, muy inferior a las pérdidas del 4,54% del Fráncfort y del 3% de París, después de conocerse la intervención del G-7 para frenar al yen, la decisión del alto al fuego en Libia y una última sesión marcada además por la cuádruple hora bruja.

El selectivo español se ha anotado un 2,31% gracias al empuje de Wall Street, recuperando así todo lo perdido durante la sesión del miércoles. Una subida a la que se han sumado el resto de Bolsas europeas.
Aunque Europa ha hecho un amago de replicar los números verdes con los que ha cerrado el Nikkei, el esfuerzo ha sido en vano. Las Bolsas han vuelto a verse afectadas por la alarma nuclear de Japón. El Ibex, en concreto, ha perdido un 2,3% con el que ha dicho adiós a los 10.100 puntos.
El terremoto que ha azotado a Japón ha tenido consecuencias en las Bolsas. El Ibex, que parecía escapar de la quema y ha llegado a subir un 2,3% durante la mañana, ha cerrado con un leve ascenso del 0,17% tras la apertura en negativo de Wall Street. Las ganancias del sector bancario no han podido sostener la escalada del índice.
El Ibex cierra una semana a la baja, anotándose una caída del 0,95% que le sitúa por debajo de los 10.400 puntos. El regreso de las tensiones al mercado de la deuda sustituye el temor a un petróleo que consigue relajar su escalada.
Aunque se consideraba una posibilidad, lo cierto es que el recorte del rating de España por parte de Moody's ha sentenciado a las Bolsas. El Ibex se ha dejado un 1,17%, en línea con el resto de Europa, en una jornada marcada por las caídas del sector bancario.
El rescate de Portugal y la escalada de la rentabilidad de su deuda continúan pesando en los mercados. El Ibex se ha mostrado incapaz de dejar a un lado el temor a una nueva intervención financiera y ha cerrado con un leve recorte del 0,09%.
La renta variable celebra un aniversario muy especial. Hoy se cumplen dos años desde que las Bolsas pusieran fecha al suelo de la crisis.
El Ibex ha conseguido cerrar en verde una sesión caracterizada por su gran volatilidad. El selectivo cierra la jornada con un alza del 0,72% que le sitúa en los 10.568 puntos.
Trichet ha robado el optimismo del Ibex. El anuncio de una posible subida del precio del dinero en abril se ha convertido en una pesadilla para la Bolsa española, que ha pasado de ganar más de un 1% a cerrar con un recorte del 0,72%, lejos de las ganancias del resto de Europa. El euro, por su parte, se ha hecho más fuerte.
Nueva jornada de recortes en el Ibex. La Bolsa española ha cedido un 1,10% atormentada por el precio del petróleo, las tensiones inflacionistas y el conflicto en Libia.
Las palabras de Bernanke y la escalada del precio del petróleo, que cotiza a 115,42 dólares, han lastrado a las Bolsas. El Ibex, en concreto, ha cedido un 0,82% con los bancos en la parte baja de la tabla.
El barril de Brent ha conseguido relajar su escalada y ha dado un respiro al Ibex 35. Los inversores han optado por las compras permitiendo al selectivo anotarse una subida del 0,26% , situándose en los 10.850 puntos.

Aunque el resultado podría haber sido peor, las Bolsas han cerrado la semana con números rojos. La oleada de protestas en Libia ha puesto contra las cuerdas al precio del petróleo y, con él, a la renta variable. Sin embargo, la moderación en la escalada del crudo ha permitido al Ibex reducir las pérdidas semanales hasta el 2,22%.
El precio del petróleo, que se ha desbocado durante algunos instantes de la jornada, ha conseguido moderarse y con él las ganas de vender de los inversores. El Ibex, que ha llegado a caer un 0,85%, ha cerrado con un leve ascenso del 0,13% gracias también al intento de remontada de Wall Street.
La escalada del precio del petróleo, las tensiones que siguen llegando de Libia y la apertura en negativo de Wall Street han llevado al Ibex a vivir su cuarta jornada de recortes. El selectivo se ha dejado un 0,64% en una sesión marcada por las ventas en toda Europa.
Los mercados de renta variable continúan sufriendo las consecuencias de la crisis libia. El regreso a la actividad de Wall Street, y de la Bolsa de Milán, habían aportado una calma efímera. Las amenazas de Gadafi reactiva la escalada del petróleo, y las tensiones en el mercado de deuda. El Ibex se deja en tres jornadas un 3,7%.
La oleada de protestas sociales en Libia ha disparado el precio del petróleo y ha puesto contra las cuerdas a la renta variable europea. En una jornada festiva en Wall Street, el Ibex se ha dejado un 2,33%, un recorte que ha borrado los 11.000 puntos. En el mercado de deuda, Portugal tampoco ha ayudado a devolver la alegría.
El Ibex vuelve a hacerlo mucho mejor que sus colegas europeos, aupado por un fuerte sector bancario. El selectivo español se anota un 2,45% y se estabiliza en los 11.000 puntos a pesar de una última sesión en rojo.
El Ibex ha conseguido decir adiós en positivo. El selectivo ha sumado un 0,59% que le ha permitido reconquistar los 11.100 puntos a pesar del agridulce resultado de la subasta de obligaciones celebrada hoy. Los ascensos del sector bancario han sido fundamentales para echar el cierre en positivo.
Los resultados empresariales y el positivo dato de construcción de nuevas viviendas en Estados Unidos han hecho posible que el Ibex reconquiste los 11.000 puntos. El selectivo ha sumado un 2,05% en una sesión de compras generalizadas en el sector bancario.
La subida del 1,16% que ha llegado a registrar el Ibex en algunos momentos de la sesión se ha moderado. La negativa apertura de Wall Street ha reducido las ganancias del selectivo hasta el 0,48%. De fondo, la prima de riesgo ha dado un respiro en una sesión en la que el Tesoro ha aprobado un nuevo examen.
La Bolsa española ha cerrado la jornada con recortes del 0,27%. El repunte del riesgo soberano y las caídas en el sector bancario se han convertido en factores determinantes. Con este descenso, el selectivo se sitúa en 10.774 puntos.

Los mercados de renta variable han festejado el fin de las tensiones en Egipto. Tras conocerse que el presidente, Hosni Mubarak, ha renunciado a su puesto, las Bolsas han vuelto a apostar por las compras. El Ibex, en concreto, ha sumado un 0,1% que ha hecho posible salvar la jornada. En la semana, las pérdidas se han reducido hasta el 0,47%.

La semana avanza marcada por la falta de referencias de relevancia y la indecisión para atacar la cota psicológica de los 11.000 puntos. Aunque ha llegado a tocarlos en algunos momentos de la jornada, el Ibex ha vuelto a cerrar por debajo de este nivel. Finalmente, el selectivo ha restado un 0,27% que le ha situado en los 10.935 puntos.