El selectivo se deja un 3,7% en tres jornadas

Libia prolonga la corrección del Ibex

Los mercados de renta variable continúan sufriendo las consecuencias de la crisis libia. El regreso a la actividad de Wall Street, y de la Bolsa de Milán, habían aportado una calma efímera. Las amenazas de Gadafi reactiva la escalada del petróleo, y las tensiones en el mercado de deuda. El Ibex se deja en tres jornadas un 3,7%.

El Ibex perdió ayer un 2,33%, cerrando así la peor sesión del año. Un severo correctivo que ha continuado durante la mañana de hoy, con mínimos intradía que rozaban el 2%. Un castigo que los operadores empezaban a moderar según iban llegando unos datos macro de EE UU mucho mejores de lo esperado y el Dow Jones moderaba unos descensos que se descontaban más agresivos. Entonces apareció Gadafi. Con un tono amenazante, el dictador ha avisado que morirá en Libia y que ejecutará a todo aquel que lo desafíe. Las esperanzas de una resolución pacífica se esfumaban y los mercados volvían a caer con fuerza. El Ibex se ha dejado un 1% durante esta jornada y un 3,7% desde el viernes.

Tras haber disfrutado de un cierto relajo que a primera hora de la tarde le permitía posarse en los 105 dólares, el brent también ha recuperado su escalada y ha vuelto a los 107 dólares. Ante una situación de inestabilidad como esta, los inversores huyen de valores dudosos y se resguardan en valores seguros como el bund alemán, lo que dispara la prima del resto de países. De momento, el bono español ya esta en los 219 puntos básicos.

En Europa, las bolsas se han comportado en línea con el índice español y han cerrado también a la baja. París ha caído un 1%, Londres un 0,2% y Milán un 1,1%. Este último índice, que ayer registró un fuerte correctivo del 3,59% debido a su alta exposición en Libia, ha abierto con seis horas de retraso al permanecer suspendida toda la mañana por causas desconocidas que el operador no ha querido aclarar.

IBEX 35 6.929,80 -2,21%

De regreso a España, cabe destacar el pequeño especio reservado a los beneficios, donde destacan Mapfre, Técnicas Reunidas y Ferrovial que se han apuntado un alza superior al 1%. En el lado contrario está el resto del selectivo, con energéticas y bancas ocupando un lugar destacado en las pérdidas. Una de las primeras es Repsol que se ha dejado un 1,23% y que ayer reconoció una exposición al crudo libio del 3,8%.

En el ámbito financiero señalar el retroceso de los dos grandes con BBVA marcando un -1,57% y Santander un -1,07%. Este último amortigua algo el efecto de la mala subasta del Tesoro con el anuncio de la venta del 51% de su negocio de seguros en Latinoamérica a Zurich. Por su parte la media banca se mantiene en el furgón de cola, solo con Bankinter salvándose de la quema con un beneficio del 0,48%.

Los analistas conservan su confianza en Repsol

Las dudas relativas a la acción de la española no parecen tener gran fundamento, según los analistas. "Es un valor excelente, pese a que, al igual que el resto de petroleras europeas, está viendo afectado su negocio por lo ocurrido en Libia. En nuestra opinión, sigue siendo la petrolera europea junto con BP que más atractivo alberga", confirma Pingarrón. La visión es bastante general, posibles correcciones en el corto pero camino despejado en el medio - largo plazo.

Respecto a las previsiones de los analistas para el futuro próximo, la mayoría son de cautela. En su mayoría creen que si Gadafi opta por salir de Libia la renta variable podría rebotar fuertemente. Esta posibilidad ha sido rechazada esta misma tarde por el dictador libio, por lo que la alternativa es bastante oscura. Así opinan en Bankinter que creen que si el crudo continúa escalando "se pueden generar expectativas de inflación en el medio plazo y obligando a algún banco central a subir tipos. Poniendo en peligro o limitando la recuperación económica".

El seísmo de Nueva Zelanda también castiga a su divisa

Un seísmo de magnitud de 6,3 en la escala de Richter producido a cinco kilómetros de la costa este de Nueva Zelanda ha dejado al menos 65 víctimas mortales. Un desastre que está teniendo consecuencias desastrosas también para la divisa del país, el dólar neocelandés. Una moneda que en lo que llevan abiertos los mercados se ha depreciado en un 5,44%.

El terremoto ha sido especialmente duro en Christurch, la segunda ciudad del país y la más afectada por el temblor, lo que ha llevado al primer ministro del país, John Key, a declarar la urbe como "zona de desastre total".