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Philippe Berthelot (Ostrum AM): “La inflación está bajo control, la renta fija es el lugar donde estar en 2024”

El experto ve oportunidades de inversión en el sector financiero y de telecomunicaciones

Philippe Berthelot, jefe de inversiones de crédito y mercados monetarios en Ostrum AM (Natixis IM).
Philippe Berthelot, jefe de inversiones de crédito y mercados monetarios en Ostrum AM (Natixis IM).Andrea Comas
Ricardo Sobrino

Las miradas en el mundo inversor para 2024 están puestas sobre la Reserva Federal y el Banco Central Europeo (BCE) ante cualquier señal que avancen para reducir los tipos de interés. En ese contexto, la renta fija emerge como la gran protagonista, fuente potencial de plusvalías gracias a la apreciación de los bonos que se prevé con el recorte del precio del dinero. De hecho, a finales de 2023, la deuda ya registró un repunte fulgurante que anticipaba un giro en la política monetaria de los bancos centrales. Philippe Berthelot, director de inversiones de crédito y mercados monetarios de Ostrum AM (Natixis IM) y gran conocedor del mercado de deuda, valora la renta fija como el activo estrella para este año. Igualmente, destaca el peso de los bonos verdes y su peso creciente en las carteras.

¿Cómo afecta el entorno de incertidumbre económica a la renta fija y cuáles son los principales retos que afrontan los inversores?

La principal incertidumbre se refleja de alguna forma en una volatilidad muy grande y que se esperaba que disminuyera. Porque todo el mundo se pregunta cuántos recortes de tipos harán la Reserva Federal y el BCE este año. La realidad es que la economía estadounidense ha demostrado ser muy resistente en términos de creación de empleo, de inflación, y es por eso que los mercados están cuestionando la velocidad por parte de los bancos centrales para acometer estos recortes. Y eso explica por qué hay tanta incertidumbre en las tasas y tanta volatilidad. En Ostrum consideramos que evitaremos una recesión en 2024 y esto es bastante tranquilizador para los activos en general.

¿La inflación está bajo control?

Creemos que está bajo control. Se pueden ver signos de incertidumbre en cuanto a la presión salarial, que para muchos banqueros centrales es demasiado alta. La inflación proviene del precio de la energía y de las materias primas, y la presión salarial sigue siendo bastante elevada, pero parece normalizarse. Esto es algo que Christine Lagarde ha advertido muchas veces a la comunidad inversora y por lo que no puede recortar los tipos demasiado rápido o de una manera abrupta. La buena noticia es que la inflación ha bajado del 10,5% al 2,6%, lo que significa que los bancos centrales han hecho su trabajo. Pasar del 2,6% al 2%, que es el objetivo del BCE, quizá lleve un poco más de tiempo. Pero el principal desafío, que era bajar la inflación del 10,5% al 2,6%, ya se ha conseguido.

Entonces, ¿es 2024 el año de la renta fija?

Creemos que va a ser otro año de la renta fija porque 2023 ya lo fue. Existen muchos riesgos porque hay muchos tipos de activos dentro de la renta fija, puede ser deuda soberana, puede ser crédito o puede ser el mercado monetario. Tiene muchos matices y muchas diferencias, pero creemos que la mayor parte de los activos de renta fija deberían tener un desempeño positivo en 2024, como lo hicieron en 2023. En primer lugar, porque la inflación está bajo control y porque pensamos que el próximo paso del banco central será recortar los tipos y no subirlos, lo cual es favorable para el mercado de la renta fija.

En ese sentido, ¿qué espera de la política monetaria por parte del BCE y de la FED?

Ahora mismo los tipos de interés rondan el 4%. El escenario que Ostrum espera es de tres recortes de tipos por parte del BCE a partir de junio o julio para llevarlos desde el 4% de la facilidad de depósito hasta el 3,25% a finales de año. Para la Reserva Federal se espera que recorte en mayo a pesar de la fuerte resiliencia de la economía estadounidense. Eso significa que los inversores que quieran mantener intereses más altos y un mayor rendimiento tendrán que aumentar la duración de la deuda.

¿Habría que aumentar la duración hasta junio o julio?

Quizá habría que aumentar la duración de las inversiones durante el transcurso de este año para obtener un rendimiento extra. Porque quedarse en el corto plazo, que era la estrategia en la que se centraba el mercado monetario, era una buena posición hasta ahora. No será el caso en 2024. Si los inversores desean maximizar los rendimientos, tendrán que ampliar la duración de sus exposiciones, ya sea en bonos soberanos, en crédito o en cualquier otra inversión de renta fija.

¿Qué rentabilidades llegará a ofrecer la renta fija este año?

Seguimos pensando que la renta fija es atractiva y que este año mostrará un rendimiento positivo. Teniendo en cuenta las perspectivas de recorte de tipos por parte del BCE, la renta fija es el lugar donde estar, al igual que lo fue el año pasado. El grado de inversión ha tenido un rendimiento del 4% y el 12% en alto rendimiento y todavía esperamos rendimientos positivos. No repetirás el 8% de retorno total sobre el grado de inversión ni el 12% en un año, pero los inversores obtendrán suficiente rentabilidad para estar contentos.

¿Hay algún sector que resulte especialmente interesante?

En primer lugar, el sector financiero. Los diferenciales de muchos bancos y aseguradoras son más altos que los de las empresas con el mismo vencimiento. También nos gustan especialmente la deuda financiera subordinada y los cocos. Se pueden encontrar oportunidades en el sector agrícola, en telecomunicaciones y en el sector financiero en general.

Y respecto a la deuda soberana, ¿hay alguna oportunidad?

El equipo de deuda, que solía estar sobreponderado los bonos del gobierno italiano, ha reducido y neutralizado su posición porque el diferencial se ha reducido mucho y consideramos que están caros. Pero todavía estamos sobreponderando los bonos españoles. Los portugueses están en neutral.

¿Qué consideración tiene sobre la deuda de alto riesgo? ¿Es una oportunidad o con las condiciones actuales del mercado hay mejores opciones?

No esperamos que las tasas de impago se disparen. Tenemos una estimación que dice que los bonos están registrando una tasa de incumplimiento del 3,5% para 2024, lo que está por debajo del promedio a largo plazo de 2020. Y es por eso que todavía nos gusta esta deuda de riesgo. Tenemos una exposición de alto rendimiento en todos los fondos en los que podemos permitirnos tenerla, aunque en menor medida que hace tres meses, porque esos bonos tiene un gran rendimiento y ha habido tanto repunte que hemos decidido recoger parte de las ganancias que ofrecen estos activos. Pero aún contamos con muchas posiciones.

Cada vez los activos con criterios sostenibles tiene más peso. ¿Cómo están evolucionando los bonos verdes y qué impacto tendrán en los próximos años?

Suponen una parte muy importante de nuestras inversiones. Del total de 400.000 millones de activos bajo gestión, tenemos 35.000 millones invertidos en bonos verdes. Somos uno de los mayores gestores de activos que invierte en bonos verdes. Hace cuatro años no existían y ahora el 13% de las emisiones del mercado primario son de bonos verdes. Por eso es muy importante en términos de volumen. Este tipo de activos está creciendo dinámicamente y cada año hay miles y miles de millones destinados a bonos verdes. Es menor en el caso de Estados Unidos. El año pasado, por ejemplo, las emisiones de bonos verdes cayeron más del 50% mientras que en Europa los criterios ESG son mucho más prominentes.

¿Pero ofrecen rentabilidades interesantes?

Sí, y además se puede seguir el uso que hacen las empresas de los ingresos que obtienen por ellos. Pueden ser auditados. Cuando una empresa o banco emite un bono verde es para un objetivo específico. Por ejemplo, para financiar una infraestructura que va a servir para ahorrar energía y agua. Antes los bonos verdes solían ser un poco más caros que los que llamamos bonos marrones. Hace cinco años, cuando una empresa emitía un bono verde, solía tener una prima de cinco puntos básicos, es decir, que se le daba al inversor un 0,05% menos que un préstamo tradicional. Hoy en día, los bonos verdes se están volviendo cada vez más simples y esa prima casi ha desaparecido, lo que significa que para inversores como nosotros es una opción sin coste preferir un bono verde frente a un bono tradicional. Este es un gran cambio en el mercado.

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Sobre la firma

Ricardo Sobrino
Graduado en filología italiana y en periodismo. Redactor de la sección Empresas especializado en información bancaria y finanzas. Canterano de CincoDías, se incorporó al periódico en verano de 2018.
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