Entrevista al vicepresidente y responsable en España del fondo IFM

Jaime Siles (IFM): “Estamos cómodos en Naturgy con la estructura actual”

Pide un plan industrial para Naturgy que blinde la transición energética y el suministro de gas

Jaime Siles (IFM): “Estamos cómodos en Naturgy con la estructura actual”

Hace más de un año que un nuevo pez irrumpió en el mar del empresariado español. Hijo de poeta, Jaime Siles se embarcó en la aventura de entrar como accionista de referencia de Naturgy, a través de IFM, un fondo de pensiones australiano que en España es también dueño de la antigua OHL Concesiones y del 50% de Aqualia. Entonces, no podía prever que meses después Rusia entraría en guerra con Ucrania y el mercado del gas se dislocaría. Una situación que ha puesto en suspenso todos los planes de la empresa, incluida su controvertida segregación.

¿Da por enterrado el proyecto Géminis, que planteaba dividir Naturgy en una compañía con los activos liberados y otra con los regularizados?

Estamos de acuerdo con lo que dijo en su momento Reynés [Francisco, presidente de Naturgy]. En las circunstancias actuales no es el momento adecuado para seguir adelante. La compañía se tiene que centrar en la situación actual. Y en ayudar a la gente y centrarse en la transición energética. En el futuro ya veremos lo que pasa. Ahora mismo no es una prioridad, evidentemente.

¿Cree que, tras las contundentes palabras de la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, en las que ponía en cuestión la transacción, cabe realizarla cuando se solucione la crisis del gas?

Todo es posible. Cuando lanzamos la opa en su día, Naturgy era una compañía integrada. Y nos gustaba mucho como estaba. En el futuro se verá. Para nosotros, a día de hoy, no es una prioridad.

¿Está Naturgy buscando otras alternativas al proyecto Géminis, como puede ser la venta de activos no regulados o de la comercializadora?

A día de hoy, la compañía está centrada en su plan estratégico hasta 2025. Como debe ser. Como he dicho antes, a nosotros la compañía nos gustaba tal y como era, con sus filiales y su perímetro. Y eso no ha cambiado. No puedo elucubrar sobre aspectos que no están encima de la mesa a día de hoy.

Entonces querrían seguir en las dos ramas en las que se planeaba dividir Naturgy y no tendrían ningún problema en seguir como accionistas de una compañía unificada...

Nos interesaba y nos interesa Naturgy. El consejo de administración votó que el equipo gestor estudiara si era una opción interesante. No se votó dividir la compañía; se votó estudiar las posibilidades de dicho proyecto. El equipo ha hecho un trabajo extraordinario y se ha decidido que, a día de hoy, las circunstancias no son adecuadas para seguir adelante. Cuando lanzamos la opa, lo hicimos por una compañía integrada. No puedo garantizar que, en el futuro, una vez el equipo proponga su decisión, se den unas circunstancias en las que consideremos que a lo mejor Géminis es viable y tiene sentido. Mientras tanto, estamos muy cómodos como inversores en la compañía actual.

Hay mucho ruido en el mercado sobre que todos o algunos de los fondos que están en el capital están pensando en vender, ¿ustedes están buscando la salida de Naturgy?

No, en absoluto. Hemos llegado a la compañía hace un año. Lo dijimos en su día y sigue siendo así. Somos un fondo abierto de capital perpetuo. Invertimos a 50 o 100 años. La salida no está en nuestro ADN. Creemos en el crecimiento y en apoyar a las compañías. Nuestra aspiración es ser un accionista aquí para siempre.

¿Le preocupa la falta de estabilidad en el accionariado?

Nosotros invertimos, sobre todo, porque hay un accionista de referencia español, que está a muy largo plazo y es muy afín a nuestra filosofía de inversión, que es Criteria. Hay también un equipo directivo en el que creemos para los próximos años y una compañía en un mercado como el español que nos gusta mucho. Esos son los tres pilares de nuestra inversión.

¿Entiende el deseo de Ribera por que Naturgy tenga inversores industriales como una invitación a salir de la compañía?

Estamos totalmente de acuerdo con la vicepresidenta en que la compañía necesita un plan industrial. Y nosotros apoyamos seguir implementando el que ha definido el equipo gestor, basado en la transición energética, sobre todo.

¿Por dónde debe pasar ese futuro plan industrial?

Tiene dos ejes claros. Uno es la transición energética y el otro es la seguridad de suministro. En un contexto como el actual se ha puesto de manifiesto que estos son aspectos claves, que en ocasiones damos por sentado. La compañía está haciendo un trabajo impresionante para dar seguridad al suministro en España.

¿Han tenido interlocución con el ministerio después de la opa y sobre el proyecto Géminis?

Tenemos muy buena relación con todas las instituciones. Somos uno de los fondos que más hemos invertido en España. Intentamos tener una relación cordial y un diálogo abierto y permanente con las instituciones.

También se especula con que Total pueda entrar en el accionariado, ¿estarían cómodos?

No comentamos rumores del mercado.

En este año que ha transcurrido desde la opa se han reforzado con varias compras en mercado, ¿se plantean seguir realizándolas?

Somos un inversor de muy largo plazo y es un país y un sector que nos gusta mucho. Ahora, que compremos o no va a depender de las circunstancias, las oportunidades que hay en cada momento. No es una pregunta a la que se pueda responder con un sí o un no tajante.

Durante la opa puso en cuestión la política de dividendos de Naturgy y planteó una reducción para potenciar la inversión, ¿sigue manteniendo esta idea?

Era un contexto de mucha incertidumbre en el sector y una manifestación de apoyo al equipo directivo. No vinimos con unos requerimientos de dividendo anual y estamos aquí como socios para apoyar el plan industrial. Lo que dijimos en su momento es que, si la compañía necesitaba reducir el dividendo por las exigencias de inversión, nosotros lo estudiaríamos y lo apoyaríamos. Creemos en el crecimiento a largo plazo de las compañías en las que invertimos. No somos un inversor cortoplacista. Creemos en el modelo de negocio de las compañías a largo plazo. O a muy largo plazo. Por ello, si requiriera de una reducción de dividendo, lo estudiaríamos. El dividendo que se plantea en el plan estratégico para 2025 nos parece razonable.

¿Han mejorado las relaciones con Criteria?

Para nosotros siempre fueron buenas. Lo consideramos un socio de referencia local y totalmente alineado con nuestra visión de largo plazo. Eso no ha cambiado. La interlocución con ellos está siendo muy buena, como lo ha sido con el resto de los accionistas.

Un tema espinoso en la relación del sector y el Gobierno últimamente ha sido el impuesto a los beneficios extraordinarios de las energéticas, ¿cómo valoran este asunto?

Al final es una medida que se está estudiando también desde Bruselas y no solo del Gobierno. Nosotros entendemos el contexto en el que se produce, pero creemos que también hay que valorar el impacto que puede tener en la transición energética, desde un punto de vista de incertidumbre regulatoria. En un contexto de subidas de tipos y encarecimiento de los materiales para instalar parques fotovoltaicos, el hecho de que a compañías como Naturgy se le drenen los recursos a través de este impuesto también dificulta su capacidad para invertir en transición energética. Son elementos que hay que tener en cuenta. La gran cuestión es qué impacto van a tener a medio y largo plazo. Es una respuesta que, a día de hoy, nadie puede dar a ciencia cierta.

¿Eso quiere decir que, de contar con este impuesto hace un año, se hubiesen pensado dos veces invertir en Naturgy?

No. Como inversores a largo plazo sabemos que estas épocas, de mayor incertidumbre en las que hay que tomar medidas extraordinarias, ocurren. Sí quiero hacer mucho énfasis en el efecto que estas medidas pueden tener a medio y largo plazo a la hora de atraer inversión para llevar a cabo la transición energética. 

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