CVC evita fijar calendario para su adiós a Naturgy y deja solo a GIP en la rampa de salida

Javier de Jaime (CVC): “No hemos hablado con nadie ni vamos a vender”

El presidente de Naturgy, Francisco Reynés.
El presidente de Naturgy, Francisco Reynés.

El fondo británico CVC, que atesora un 20% de Naturgy, no se plantea por ahora abandonar el capital de la gasista española. Javier de Jaime, su responsable en España, ha asegurado este jueves que ni siquiera hay fijado un calendario de salida y que la intención de la firma es formar parte de las dos compañías cotizadas que salgan del troceo de la energética. Esa operación, prevista para antes de fin de año, se encuentra paralizada por la situación del mercado del gas y apunta a bien entrado 2023.

CVC comparte accionariado en Naturgy con Criteria Caixa, el fondo australiano IFM y el estadounidense GIP, sobre el que ahora se dirigen todas las miradas por el ciclo de maduración de su inversión. La sociedad irrumpió en la española en septiembre de 2016 y acumula jugosas plusvalías latentes. De Jaime entró en el accionariado con CVC hace cuatro años. No obstante, el ejecutivo expone, en conversación con este diario, que apuestas pasadas en España como Cortefiel, Deoleo o Quirónsalud demuestran que sus plazos inversores exceden con creces esos tiempos.

La reacción del socio director de CVC se produce después de que el mercado sitúe a la petrolera francesa Total como un operador interesado en el mercado nacional. “Yo no he hablado con nadie”, zanjó De Jaime, si bien consideró verosímil que empresas petroleras que tienen que hacer la transición energética se interesen por proyectos y activos más verdes. También estimó lógico que el Gobierno mueva ficha y se interese si un movimiento de esas características cobra cuerpo, dado el carácter estratégico de una sociedad como Naturgy.

De Jaime también defendió la decisión del equipo directivo de la energética que preside Francisco Reynés de posponer la ejecución del denominado Proyecto Géminis. La iniciativa, que supone la escisión de los negocios regulados y los liberalizados, está tan en mantillas que ni siquiera se ha llevado a cabo la asignación de la deuda a cada una de las entidades resultantes. El directivo explicó que solo está claro que ambas tendrán investment grade y que, por lógica, el área que incluya los activos regulados tendrá más capacidad de asumir deuda. “Debe ser sostenible en cualquier caso”, remachó.

La adscripción de Criteria a las infraestructuras de red encaja con los criterios de permanencia y defensa del proyecto industrial que ha defendido el holding liderado por Isidro Fainé, mientras que los fondos parecerían a priori más cómodos con la generación y la comercialización de los servicios energéticos, más flexibles a la hora de articular una salida. En todo caso, De Jaime desvinculó cualquier decisión sobre su inversión de cómo pueda evolucior el split.

La resolución de las conversaciones que Naturgy mantenía con Argelia para garantizarse el suministro de gas ponen fin a un quebradero de cabeza para la casa, pero, según el ejecutivo, no resuelve el problema de fondo, más vinculado a la evolución índicador TTF y al mercado global del gas.

Un lío accionarial con repercusión en el Gobierno

Los movimientos en el capital de Naturgy no son indiferentes para el poder político. La gasista es una emprea estratégica para el país, sobre todo en un momento tan delicado para el aprovisionamiento de gas. El Ejecutivo de Pedro Sánchez monitorizó al detalle la entrada de IFM en el capital hace ahora un año, con el temor de que fondos extranjeros pudieran determinar el futuro de la firma. La cuestión provocó incluso discrepancias entre Moncloa y los ministerios económicos, temerosos de que un veto a la operación ahuyentara la inversión foránea. La aparición de la francesa Total en el horizonte de la compañía española amenaza con encender de nuevo las alarmas si finalmente se hiciera con un paquete relevante o terminara por sustituir a una de los fondos en el capital.
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