Naturgy invertirá 14.000 millones hasta 2025 y recortará el dividendo hasta un 85% del beneficio

La compañía destinará 8.700 millones para multiplicar por tres su capacidad instalada renovable y prevé repartir dividendos por 5.900 millones

Plan estrategico Naturgy 2025 Pulsar sobre el gráfico para ampliar

Naturgy ya tiene nueva hoja de ruta para competir en la carrera por las renovables. La energética presidida por Francisco Reynés ha presentado su plan estratégico hasta 2025 que contempla 14.000 millones de euros de inversión de los que 8.700 millones se destinarán directamente a la transición ecológica y 4.100 millones a la inversión en redes eléctricas. Y la hará en detrimento del dividendo, que espera recortar hasta el 85% del pay-out y repartir 5.900 millones.

Según la documentación presentada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Naturgy planea multiplicar por tres su actual capacidad renovable instalada para pasar de contar con 4,6 GW, con los que cerró 2020, a los 14 GW con los que prevé contar al final del periodo. Y también disponer de una cartera de proyectos en desarrollo que alcance los 24,8 GW. Invertirá en energía verde 8.700 millones, de los 14.000 millones que prevé para el próximo quinquenio.

"Este plan va de crecer e invertir para crecer. Y no solo invertir en lo que ya funciona sino reforzar nuestro compromiso con la innovación y usar las tecnologías disponibles para adaptar las infraestructuras al nuevo rol que tendrán en la transición energética", explicó Reynés.

En concreto, la compañía centra su objetivo de crecer en fotovoltaica, eólica y en soluciones de almacenamiento, en geografías estables. Espera incrementar su potencia en 5,2 GW en la Unión Europea, en 2,2 GW en Australia, 1,2 GW en EE UU (donde ha realizado varias adquisiciones recientemente) y 700 MW en Chile. Quedan fuera de estas previsiones los proyectos que la compañía espera realizar al calor de los fondos europeos Next Generation. Calcula, en concreto, beneficiarse de 13.800 millones, de los cuales se centrará en proyectos de producción de gases renovables, como el hidrógeno líquido.

Para financiar estas inversiones por 14.000 millones, la compañía espera utilizar fundamentalmente su cash-flow, que prevé en 16.700 millones. E incrementar ligeramente la deuda hasta los 3.200 millones y un endeudamiento del 20,7%, toda vez que ha reiterado el compromiso con mantener el grado de inversión con las agencias de rating. Quedan fuera de estos cálculos los 2.600 millones obtenidos por la venta de su filial en Chile.

En cuanto a las previsiones financieras, Naturgy prevé un crecimiento anual del ebitda ordinario del 5%, para alcanzar en 2025 la cifra de los 4.800 millones (cerró 2020 con 3.700 millones). En cuanto al beneficio ordinario, la energética estima un crecimiento anual del 12% para alcanzar los 1.500 millones de euros en 2025 frente a los 900 millones del año pasado.

Retribución al accionista

Igualmente, el plan contempla repartir 5.900 millones en dividendos, de forma que abonará 1,2 euros por acción cada año en tres pagos: un primero de 0,3 euros por título tras la presentación de resultados del primer semestre, otro de 0,4 euros después de anunciar sus cuentas del tercer trimestre y un último pago de 0,5 euros que se abonará después de celebrarse la junta general de accionistas. El presidente de la compañía, Francisco Reynés, ha afirmado que este nivel es "un suelo".

De esta manera, la energética recortará la retribución al accionista con respecto a su anterior plan, dejando el dividendo para este periodo 2021-2025 en un 'pay out' del 85%, frente al 120% que representaba en el anterior para el periodo 2018-2022. No obstante, Naturgy prevé la reevaluación de su política de dividendos en 2023, en función de la ejecución de desempeño y transformación del plan. Reynés ha abierto la posibilidad, para entonces, de restablecer un programa de recompra de acciones.

A pesar del recorte en el reparto del beneficio entre los accionistas, Reynés ha destacado que  se trata de un nivel "muy relevante" de dividendos teniendo en cuenta el volumen de inversión que prevé acometer en los próximos años. 

La política de retribución al accionista resulta clave en una compañía como Naturgy, donde Criteria es su mayor accionista con cerca del 25%. El holding necesita invertir en compañías con una atractiva política de dividendos con la que financiar su obra social. Y en esto Naturgy es clave, toda vez que ha visto lastrado sus ingresos en su otra participada de mayor relevancia, CaixaBank, afectada por el veto del BCE.

Naturgy ha hecho pública su nueva hoja de ruta en un contexto. La compañía se encuentra en plena opa del fondo australiano IFM por hasta el 22,69% del capital, lo que le había llevado a postergar en febrero la publicación de este plan estratégico. Pero cinco meses después todo sigue igual. La opa está a la espera de obtener el visto bueno del Gobierno para poder seguir su curso.

Naturgy decidió este mes no esperar más y presentar ya su plan estratégico. Esto responde, por un lado, a la presión del mercado para no demorar ya su nueva hoja de ruta. Pero, por el otro, también ha sido interpretado como un respaldo del consejo a su primer accionista, Criteria, en su guerra con el fondo australiano. El holding rechazó en mayo acudir a la opa y anunció que iba a incrementar su posición con compras en el mercado hasta rozar el 30%. Ya tienen el 24,9%.

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