Operación Géminis

Naturgy no informó al Ministerio de Transición de su plan de escisión

El departamento de Teresa Ribera llamó a la compañía tras saltar la noticia en los medios

Teresa Ribera, vicepresidenta de Transición Ecológica.
Teresa Ribera, vicepresidenta de Transición Ecológica. Efe

El jueves al mediodía los medios de comunicación fueron convocados a una rueda de prensa, presencial y telemática, en la que el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, iba a dar una noticia sumamente importante. El encuentro tendría lugar a las cuatro de la tarde con el  compromiso de no publicar nada hasta el cierre del mercado, las cinco, en que la CNMV lanzaría un hecho relevante sobre la noticia en cuestión: un split del grupo en dos compañías, a las que se asignarán, respectivamente, los activos regulados y liberalizados (de gas y electricidad).

Fuentes políticas aseguran que, pese a lo que se ha dado a entender, Francisco Reynés no comunicó esta operación de calado a la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, que se habría enterado “por la prensa”. Fue el propio ministerio, subrayan las mismas fuentes, el que tomó la iniciativa de llamar a la compañía para preguntar por el citado plan de segregación, denominado Géminis.

Preguntado si había informado al Gobierno, Reynés contestó que “todo el mundo que debía ser informado ha sido informado”. Las relaciones entre los responsables de la energética y la ministra Ribera no pasan por sus mejores momentos, especialmente, tras la decisión de aquella de suspender centenares de contratos de gas a empresas industriales, entre otras cuestiones.

El año pasado, el Gobierno había autorizado la opa parcial, por el 22%, lanzada por el fondo australiano IFM, que se saldó en poco más de un 10% de aceptación. Debido a la pandemia de covid, el Ejecutivo había endurecido las condiciones para autorizar la toma de participaciónes de empresas estratégicas por parte de inversores extranjeros.

Respecto a si el proceso de segregación anunciado el jueves por Reynés requerirá en algún momento pasar por la ventanilla del Gobierno y de la CNMC, los expertos consideran que sí. Como formalmente se creará una sociedad con activos regulados, esta podría estar sujeta al deber de comunicación al organismo regulador, pues son varios fondos extranjeros los que adquirirán participaciones de la nueva compañía.

Se podría creer que dado que es una mera segregación, sin cambio de accionistas, las autorizaciones otorgadas anteriormente servirían para la toma de participaciones en las compañías escindidas, pero podría no ser así, aseguran fuentes jurídicas.

Junta en otoño

La segregación será sometida a la aprobación de una junta extraordinaria el próximo otoño, según desveló ayer en Barcelona el secretario del consejo, Manuel García Cobaleda, durante una conferencia de analistas para detallar la operación.

El proceso -informó-, se llevará a cabo en tres fases: en la primera, de análisis del proyecto, con la ayuda de asesores externos, la compañía revisará a fondo el diseño de la operación, una labor que podría estar lista en abril. En la segunda se definirán los dos perfiles de las dos nuevas compañías, trabajo que podría culminar en verano. En la tercera y última, el consejo convocará una junta extraordinaria para dar luz verde a la escisión y, pasados dos meses, en diciembre, se producirá la separación formal.

Está por ver qué valor se asignará a cada compañía, del total de grupo (25.000 millones de capitalización) y la deuda (13.000 millones).Ambas empresas tendrán el reparto accionarial actual (CriteriaCaixa, con 26,7 %; los fondos CVC y GIP, con algo mas de un 20% cada uno; IFM, con el 12% y, el resto, free flow). Las empresas, que de forma provisional, se denominan MarketsCo -Mercados y NetworksCo-Infraestructuras-, no incorporarán fórmulas de lock up, es decir, ningún compromiso que impida a los accionistas vender sus acciones durante un periodo determinado. Tampoco habrá participaciones cruzadas entre ellas.

El presidente dijo que se mantiene el actual plan estratégico a 2025, revisado el pasado julio, que incluye una inversión de 8.700 millones en renovables y 4.100 millones en redes. “El plan se dividirá en dos”, señaló, y añadió que tampoco quedará paralizada la política de compras y se mantendrá el dividendo. Reynés volvió a decir que “se crearán dos campeones nacionales”.

Las acciones de Naturgy se derrumbaron ayer un 11,55%, hasta situarse en 25,14 euros.

La retribución del consejo y de Reynés, a la junta de marzo

El consejo de administración de Naturgy aprobó el jueves la convocatoria de la junta general ordinaria, que se celebrará en Madrid el 15 de marzo. Una asamblea en la que no se tratará aún nada relacionado con el proyecto de segregación de la compañía, que se sometará a la aprobación de los accionistas en otra extraordinaria el próximo otoño. Según el orden del día de la junta, se examinará y aprobarán las cuentas del año pasado, la gestión de consejo y la propuesta de dividendo.

Retribución. Un punto importante será la aprobación de la retribución del consejo (que aumenta un 5,7%, hasta 7.817 millones, y del presidente, Francisco Reynés, que sube 9%, hasta 4,962 millones, así como el incentivo a largo plazo del presidente y varios directivos, que se dispara un 36%.

Asimismo, se ratificarán los cambios propuestos en el consejo, al que accede Jaime Siles, en representación de fondo australiano IFM. Siles ocupará el lugar que deja el independiente Francisco Belil-Creixell. Por su parte, Criteria aumenta de dos a tres sus puestos, con el nombramiento de Ramón Adell, que pasa de ser independiente a nuevo dominical por parte de la entidad.

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