Philippe Berthelot (Natixis AM): “Hemos reforzado posiciones en deuda de CaixaBank"

El experto receta deuda subordinada de bancos y bonos flotantes ante los bajos tipos

Prevé un repunte leve de los diferenciales el año próximo por el repliegue de estímulos del BCE

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Philippe Berthelot, responsable de crédito de Natixis AM

Tras años de inagotables alegrías, la gestión de la renta fija se ha vuelto tarea ingrata en el contexto actual de retirada progresiva de estímulos monetarios y afronta también los rigores del riesgo político, con la crisis en Cataluña como último gran exponente. Los rescoldos de rentabilidad se encuentran ahora en la renta fija a corto plazo, donde muy pocos logran ganancias cercanas al 1% en el año. Philippe Berthelot, responsable de crédito de Natixis Asset Management, reconoce que el horizonte de alza de tipos obliga a elevar la exposición a bonos flotantes y apuesta por mantener posiciones en deuda bancaria, incluida la de CaixaBank y Sabadell, aderezada con dosis de high yield. Defiende que es la clave para batir al índice de referencia en el fondo de renta fija a corto plazo Natixis Euro Short Term, que logra una rentabilidad en lo que va de año del 0,83%.

¿Cómo gestionar un fondo de renta fija a corto plazo en el entorno actual?

El objetivo del fondo es proteger el ahorro con un producto muy poco volátil y que deje rentabilidad. Los tipos ahora son muy bajos, incluso negativos y aun así, el fondo logra rentabilidad positiva. La clave está en que está muy diversificado, en su mayoría es deuda investment grade y también un poco de high yield. Podemos tener hasta el 15% de la cartera en high yield y ahora tenemos el 12%. Es una de las vías de búsqueda de rentabilidad pero no la única. La otra vía es la deuda subordinada de la banca y seguros.

¿Cuáles son sus apuestas de inversión en bancos?

Tenemos la Banque Postale, uno de los bancos que más nos gustan, con el 1,4% de la cartera del fondo. También ING, Allianz y CaixaBank, que además hemos reforzado recientemente en octubre. Estuvimos un poco infraponderados en España, en empresas y bancos, pero ahora estamos sobreponderados. Nos gustan los bancos, incluidos Caixabank y Sabadell. Los tenemos sobreponderados, de hecho. CaixaBank es solo el 1% del fondo, lo tenemos porque es un bono barato, más en los últimos dos meses, porque la calidad del activo puede dar rentabilidad. Tenemos un equipo de analistas y de gestores de carteras y según el análisis por calidad del crédito y de acuerdo con el rating, el spread y la duración vemos que es una buena oportunidad. No somos atrevidos. Es el resultado de un análisis especializado.

¿Y qué hay del riesgo político? En CaixaBank y Sabadell es un tema sensible.

Hemos visto muchos traslados de empresas fuera de Cataluña, lo que es una buena noticia desde el punto de vista de la inversión. Pero esos nombres con calidad de riesgo y calidad de activos son en la actualidad una oportunidad. El máximo que podemos tener de un emisor es el 3%, y solo tenemos el 1%, podemos tener más. Al final se encontrará un acuerdo en Cataluña. También tenemos deuda de Telefónica; de Santander y BBVA, que no han reaccionado a Cataluña y de Gas Natural, que sí ha reaccionado más.

¿Cómo afectó la crisis de Popular al fondo y a su apuesta por la banca? ¿Son más cautos desde entonces con las posiciones en deuda subordinada?

No nos impactó, no teníamos subordinada de Popular. Tampoco estamos invertidos en pequeños o medianos bancos en Italia, solo en Unicredit y San Paolo. Hay que ser selectivos en la deuda subordinada, siempre lo hemos sido pero ahora hay más razones para serlo. Y de cocos solo tenemos el 1% de la cartera, a través de Rabobank y Société Générale, no más.

¿Qué impacto esperan en los próximos meses de la reducción de compras de deuda anunciada por el BCE?

Tendremos casi todo 2018 al BCEcomprando deuda y por eso somos tranquilos en nuestras previsiones, se verán de forma marginal tipos más altos. Por primera vez en los últimos años esperamos un alza de 10 puntos básicos en el spread del investment grade para finales del próximo año. No esperamos un crack de los bonos, será un aterrizaje suave. Y tampoco son sostenibles tipos más bajos o más negativos todavía. La perspectiva de tipos más altos es bienvenida.

¿Qué medidas están tomando en su fondo en previsión a esos tipos ligeramente superiores el año próximo?

Hemos ido elevando la exposición a bonos flotantes, tenemos ahora el 13% de la cartera frente al casi cero de hace dos años. El fondo debería estar en duración entre 1 y 3 años, y una parte significativa no alcanza el año. También podemos recurrir a los swap y los futuros para cubrirnos del riesgo de tipos de interés, para empezar. Cuando las rentabilidades tienden a subir los spread tienden a comprimirse, con lo que se compensa una cosa con otra. Pero en el corto plazo los tipos de interés de la zona euro no se van a mover, no esperamos alzas hasta 2019.

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