Propuestas de FEDEA contra la brecha de género

Las cuotas obligatorias de mujeres mejoran los consejos (en Italia)

Los expertos de Fedea proponen establecer una norma como la italiana en la que se fija una cuota obligatoria "gradual, temporal y con sanciones"

Las cuotas obligatorias de mujeres mejoran los consejos (en Italia)

El establecimiento de cuotas obligatorias de presencia de mujeres en los consejos de administración de las empresas es un debate vivo desde hace casi dos décadas en Europa y que en España se zanjó con la Ley de Igualdad, decidiendo que no se forzaría a las empresas a fijar ningún porcentaje de consejeras.

El resultado ha sido que en España el peso de las mujeres en los consejos de administración está encallado en el 17% de media. Las compañías no cumplen ni la directiva europea, ni la ley de Igualdad que aconsejan la paridad en estos órganos de gobierno de las empresas.

¿Qué se puede hacer? Los economistas de Fedea, José Ignacio Conde-Ruiz e Ignacio Marra han hecho un análisis que confirma la importante brecha de género que existe en el mercado laboral español en general y, en los órganos directivos de las compañías en particular. Tras este análisis proponen emular a Italia y establecer un sistema obligatorio de cuotas de presencia femenina en los consejos de administración, que sea “gradual, temporal y con sanciones”.

Según ha explicado hoy Conde-Ruiz, el sistema italiano ha funcionado muy bien y el peso de las mujeres en sus consejos de administración ha pasado en cinco años del 6% a casi el 30%.

En Italia la implantación de esta medida se ha hecho de forma gradual, a través de tres mandatos de cada consejo –las compañías italianas renuevan estos órganos de gobierno cada tres años– . De esta forma, al cabo de nueve años, y una vez alcanzado una presencia femenina de equilibrada en el consejo, de como mínimo un tercio durante dos mandatos consecutivos, las cuotas decaen.

Según los expertos de Fedea, “a diferencia del caso noruego –donde la imposición de cuotas fue más radical– en Italia las empresas han encontrado un impacto positivo en la cotización bursátil de las compañías”.

Así lo corrobora la economista Paola Profeta de la universidad italiana de Bocconi, que ha hecho un estudio sobre los efectos de haber impuesto de forma obligatoria y progresiva las cuotas femeninas en los consejos de administración italianos.

“Las cuotas de género siempre son controvertidas. Por una parte se barajan para equilibrar la representación de género en los órganos directivos de las compañías. Pero, por otro lado, su adopción puede tener consecuencias negativas, como que se promocione a mujeres peor cualificadas (para cumplir la cuota) y esto tendría efectos sobre los resultados de las empresas y su cotización en el mercado”, explica Profeta.

En Noruega, un estudio de Ahern y Dittmar de 2012 documenta la perdida de valor de las compañías debido a la fijación obligatoria de cuotas de presencia femenina. Si bien el estudio de Profeta para el caso italiano evidencia lo contrario.

Esta economista ha analizado desde 2013 las composiciones de los consejos de una misma firma justo antes de que entrara en vigor la ley italiana –en julio de 2011– y tras la imposición de las cuotas progresivas. Y su conclusión es que tras la fijación de cuotas obligatorias “hay más mujeres directivas en todos los niveles, más nivel educativo en todos los miembros, baja la edad media de los consejeros (...) y, en general, mejoran la selección de todo el equipo del consejo de administración”.

En cualquier caso, la medida en España sería “de carácter temporal para romper el monopolio masculino y acelerar la transición hacia un modelo con igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres”, precisan desde Fedea.

  • Avances y situaciones preocupantes

El estudio de este think tank no se limita a constatar la brecha de género en las cúpulas de las compañías sino que analiza también la desigualdad que perjudica a las mujeres trabajadoras a lo largo de toda su vida laboral. Estos expertos destacan que en las últimas dos décadas se han producido “avances muy importantes, especialmente en la tasa de participación femenina”.

De hecho, a mediados de los ochenta apenas una de cada tres mujeres participaba de forma activa en el mercado laboral y en la actualidad son el 68%, por encima de la media de la UE.

Además, destacan que las mujeres de menos de 50 años han alcanzado un nivel educativo muy superior al de los hombres: el 67% de las mujeres de entre 20 y 50 años han completado la educación secundaria superior, frente al 58% de los hombres. Y el 43% de las trabajadoras de dichas edades tienen estudios superiores (universitarios), en comparación con el 36% de los varones. Una posible causa a este mayor nivel educativo de las mujeres es el mayor abandono escolar temprano de los hombres debido entre otras cosas a que, según los datos que maneja Fedea, el ratio de repetición de curso de los varones es un 30% superior al de las mujeres.

Pese a esta mejor preparación, las mujeres siguen teniendo unos sueldos entre un 17% y un 20% inferiores a los de los hombres por realizar el mismo trabajo. También tienen una mayor tasa de paro, superior en seis puntos a las de los hombres; y mayor tasa de empleo a tiempo parcial involuntario (que afecta al 3% de los activos varones españoles y a más del 8% de las activas).

Asimismo, los autores del informe califican como de “muy preocupante” la situación de las mujeres en el mercado laboral respecto a que “en cuanto forman una familia, algo se rompe para su trayectoria profesional”.

Según Conde-Ruiz los datos recopilados indican que las mujeres dedican diariamente 2,5 horas más al día que los hombres a las tareas del hogar, incluyendo el cuidado de los hijos. Los hombres por su parte dedican 1,4 horas más a trabajar que sus compañeras y el resto hasta las 2,5 horas lo destinan al ocio (en muchos casos a networking laboral). Esto podría ser una de las causas por las que la promoción profesional resulta más fácil a los hombres que a las mujeres, en muchos casos.

Ante esta evidencia, los expertos de Fedea también han hecho dos propuestas. Por un lado pide mucha mayor inversión en “la extensión de servicios públicos de cuidado y educación infantil de 0 a 3 años”, donde España está a la cola de Europa, al destinar el 0,6% del PIB. Solo Alemania destina menos (0,5%)

La segunda propuesta es incentivar que los padres cojan más bajas por nacimiento de hijos. “Está comprobado que cuándo un hombre coge una de estas bajas empatiza más y luego se hace más cargo del cuidado de sus hijos y del reparto de tareas”, aseguró Conde-Ruiz.

Por ello, estos economistas proponen que, o bien se obligue a los hombres a coger una parte de la baja, que sea intransferible a la mujer; o que se les incentive estableciendo que si difrutan de una parte de dicha baja, generan más días para la mujer o éstas cobrarán prestaciones más altas.

 

Techos de cristal, según el tipo de carrera profesional

  • En las instituciones: Las mujeres están claramente subrepresentadas en los puestos institucionales españoles. Si bien su presencia está en la media europea para estos ámbitos. El parlamento (Congreso y Senado) es donde se detecta un mayor peso femenino, con casi un 40% de mujeres. Mientras que en la representación exterior (embajadoras) es la que menos mujeres tiene de todas las instituciones, apenas llega a un 5%.
  • En la universidad: La paridad entre hombres y mujeres es casi un hecho entre los profesores contratados universitarios. En el caso del profesorado titular, la presencia femenina ya baja al 40%. Y las mujeres apenas representan el 20% de las catedráticas y solo el 5% son rectoras.
  • Carrera judicial: Aunque el número de juezas ronda el 70% del total, las magistradas no llegan a representar el 50% y entre todos los miembros del Tribunal Supremo, las mujeres son poco más del 10%.
  • Empresas: Entre los ejecutivos de máximo nivel, el 10% son mujeres. Pero solo el 3% son consejeras delegadas (CEO). Esto sitúa a España por debajo de la media europea.
  • Política: Las concejalías de los ayuntamientos están ocupadas en más de un 35% por mujeres. Si bien en el caso de las alcaldías caen a un 17%;ocupan el 11% de las presidencias autonómicas y menos del 5% de las presidencias de las diputaciones.
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