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18 vehículos de inversión que se han sobrepuesto a los vaivenes del mercado

Los gestores que utilizan coberturas y modulan el riesgo en cartera pueden reducir la volatilidad

Fondos todoterreno
Miguel Moreno Mendieta

Cuando se habla de fondos de inversión los focos suelen centrarse en los Formula 1, vehículos que invierten solo en Bolsa y que son capaces de alcanzar rentabilidades estratosférica. Lo malo de este tipo de productos es que solo pueden circular por pistas bien asfaltadas. En cambio, los mercados financieros suelen estar enfangados en muchos periodos, y la mayoría de los inversores lleva bastante mal ver fuertes caídas en su patrimonio cuando llegan los extractos mensuales.

Es por eso que los gestores de fondos más flexibles, que son capaces de ir modulando el riesgo en cartera e ir adaptándose a distintos terrenos, tienen mucho prestigio. Las fórmulas son variadas. En los productos de más riesgo, la vía habitual es tener margen para subir y bajar el nivel de Bolsa en la cartera, a diferencia de los fondos más puristas que están siempre invertidos en renta variable.

Otra estrategia es el uso de derivados financieros que funcionan como coberturas (amortiguan las caídas, aunque restan rentabilidad en las subidas, porque son caros). En el caso de los gestores más conservadores, una de las opciones a las que recurren es aumentar el efectivo de la cartera, que apenas se devalúa. También se utiliza la inversión en oro como activo refugio.

Estos 18 fondos han demostrado ser capaces de sobrellevar un difícil 2022 y salir disparados en 2023, en unos primeros meses del año que han permitido recuperar y superar el terreno perdido el año pasado. Cada uno dentro de su perfil de riesgo.

1. Fondos ultraseguros: el difícil tránsito de los tipos cero y la edad dorada de los bonos

Fondos todoterreno ultraseguros

En 2022 ocurrió lo nunca visto. Los fondos de inversión de renta fija, que los bancos habían vendido a sus clientes como los más seguros para no perder su dinero, sufrieron una corrección brutal. Los que invertían en bonos a largo plazo vieron cómo su valor de desplomaba un 8%. Y en los de renta fija a corto plazo, considerado como vehículos ultraseguros, la caída fue del 1,3%. ¿Por qué?

Durante más de una década, el Banco Central Europeo (BCE) mantuvo el tipo oficial del dinero en el 0%. Primero, para sacar a la economía del Viejo Continente de la depresión que sufrió por la crisis de 2011-2012. Y más recientemente, para apoyar a los países a combatir la devastación económica provocada por los confinamientos decretados para luchar contra la pandemia global.

Cuando los tipos de intervención están en el 0%, es casi imposible que los gestores de fondos conservadores logren rentabilidad. Pero menos aún cuando esa política empieza a cambiar y van subiendo los tipos. Los fondos ya tienen en cartera deuda de baja rentabilidad, que se deprecia a medida que hay otros bonos que ya dan cupones positivos. En esos casos, la mejor opción de inversión era no invertir y estar en liquidez.

En ese endiablado escenario han sido pocos los gestores especializados en bonos que han conseguido capear el cambio de política monetaria y lograr rendimientos para los partícipes de sus fondos.

Una de las entidades que lo ha logrado es Mutuactivos, el brazo inversor de Mutua Madrileña. La dilatada experiencia de la casa en la gestión de la renta fija le ha permitido que uno de sus fondos estrellas, denominado Mutuafondo y que tiene más de 25 años de trayectoria, hay obtenido un retorno medio anual en los últimos tres años del 0,21%, algo que muy pocos han conseguido. Sus gestores pudieron vadear lo más duro de 2022 y en lo que va de año se han apuntado una rentabilidad del 2,6%.

Otro de los gestores más brillantes de renta fija es Ignacio Victoriano, de Renta 4, que ya suma un retorno del 3,85% en los últimos 12 meses con su notable apuesta por renta fija corporativa a corto plazo y por emisiones de bancos que llegan a ofrecer rendimientos de más del 6% TAE. Esa decidida apuesta por bonos que no son de la máxima calidad ha sido diferencial en la estrategia.

2. Fondos 4x4: la virtud de saber cuándo pisar el acelerador del riesgo

Fondos todoterreno 4x4

Una cosa es la teoría y otra, la práctica. Sobre el papel, estaba claro que la fuerte inflación iba a provocar subidas de tipos, lo que dañaría la valoración de la deuda soberana y corporativa en circulación. Ahora bien, una vez que se fueran haciendo emisiones de bonos con mayores cupones, podría empezar a haber oportunidades de inversión. Pero ¿en qué momento dar el salto?

El fondo de renta fija diversificada Miralta Sequoia supo hacer ese tránsito muy bien. Cerró 2022 con unas pérdidas mínimas y aprovechó la segunda parte del ejercicio para ir tomando posiciones. “Al principio fuimos muy prudentes, manteniendo una duración ligeramente negativa para poder protegernos de cualquier deterioro de los tipos de interés a largo, porque los bancos centrales estuvieron muy reacios a comenzar los ciclos de subidas agresivos”, apuntan desde la entidad. Cuando el movimiento de política monetaria se definió claramente, empezaron a comprar emisiones del Tesoro de Estados Unidos con retornos superiores al 3% y emisiones de deuda corporativa. El fondo acumula en el año un rendimiento del 4,2%.

En este tipo de fondo de deuda es tan importante el cupón que está pagando cada uno de los títulos de renta fija como la propia revalorización o depreciación del activo. Mientras los mercados siguieron pensando que los tipos a largo plazo todavía iban a subir más, las emisiones antiguas perdieron valor.

Otro de los referentes del mercado para la inversión de bonos es Rafael Valera, consejero delegado de la firma Buy & Hold. Su fondo estrella, el B&H Renta Fija, lleva en el año un estratosférico 4,91% de rentabilidad, y su media de retorno en 36 meses es del 4,1%, algo que muy pocos pueden decir. De hecho, el fondo se ha comportado mejor que el 95% de los productos comparables. A Valera no le tembló la mano para adquirir deuda de compañías turísticas y aerolíneas cuando aún no se había repuesto la industria tras el coronavirus, ni para comprar emisiones de bancos, pese a las crisis de Credit Suisse o Silicon Valley Bank. Esa valentía ha acabado teniendo grandes recompensas. “Lo mejor de todo es que hemos podido construir una cartera de bonos muy sólida, la mejor que hemos tenido nunca”, afirma el gestor.

3. Fondos híbridos: el valor de la máxima flexibilidad y las estrategias alternativas

Fondos todoterreno híbridos

¿Cómo ganar dinero cuando todo tipo de Bolsas y bonos se desploma de forma sincronizada en todo el mundo? No se trata de una pregunta retórica, sino del difícil dilema al que se enfrentaron los gestores el año pasado. La respuesta es que los que mejor pudieron sortear la situación fueron los que adoptaron un enfoque de inversión propio y a contracorriente, y la puesta en marcha de estrategias alternativas.

Uno de los mejores ejemplos de esta forma de pensar diferente es el fondo Acacia Renta Dinámica. Su gestor, Miguel Roqueiro, aplica una estrategia de inversión que combina la seguridad de la renta fija de alta calidad crediticia a corto plazo con el extra de rendimiento que ofrece la venta de volatilidad a través de derivados. “Este fondo va a seguir funcionando a futuro, porque mientras haya gente y haya miedo, va a haber personas dispuestas a sobrepagar por estar protegidas, y nosotros podemos sacar partido”, señala el gestor. En los últimos tres años, el vehículo ha conseguido un rendimiento medio anual del 4,33%, batiendo al 80% de los fondos de su categoría. En lo que va de 2023 ya se ha revalorizado un 3,64%.

En el caso del Olea Neutral, también utilizan derivados, pero sobre todo para amortiguar los vaivenes del mercado. Su principal acierto es combinar el peso de la renta variable y de la renta fija de una forma muy ágil y dinámica. Si los gestores ven la situación muy complicada, pueden poner el fondo en modo defensivo. También utilizan el oro como un valor refugio cuando los mercados están más bajistas. Y han llegado a tomar posiciones bajistas sobre la deuda, para sacar partido de la depreciación de los bonos. Ahora, con las Bolsas de Estados Unidos, Francia y Alemania cerca de sus máximos históricos, han apostado por la cautela y tienen un 39% de la cartera en bonos y un 20,6% en liquidez.

Otro fondo que siempre ha apostado por una visión patrimonialista y de preservación del patrimonio es el March International Torrenova, que tiene su origen en la sicav familiar. Con un perfil defensivo, los gestores buscan siempre suavizar al máximo las caídas, aunque sea a costa de sacrificar algo de rentabilidad. Ahora, casi todo el patrimonio de este vehículo está destinado a renta fija de la zona euro. En lo que va del presente ejercicio, el fondo se ha revalorizado un 2,32%.

4. Fondos SUV: trazada controlada y gran rentabilidad en las rectas

Fondos todoterreno SUV

Algunos gestores de Bolsa se guardan un as en la manga. En los folletos de los fondos que administran no aparecen como productos de 100% renta variable, sino como fondos mixtos flexibles o mixtos moderados. Es decir, que pueden tener una parte de la cartera en bonos cuando vienen curvas. Esto les permite ir modulando el riesgo. Como los SUV, pueden ir muy rápido cuando la carretera es buena y recta, pero también adaptarse a terrenos más difíciles.

Un buen ejemplo de esta visión es Baelo Patrimonio, que combina un 60% de su cartera invertida en compañías de alta calidad con un pago recurrente de dividendos, con un 40% que está en deuda soberana de alta calidad. De esta forma, se pierde algo de rentabilidad, pero hay muchos menos sobresaltos.

Su gestor, Antonio Rico, un antiguo piloto de aviones, se ha convertido en un referente en el sector. Por su vertiente didáctica, por su firme defensa de la política de inversión por dividendos y por su compromiso para ir reduciendo comisiones (cobra menos del 0,5% anual). El producto, con 80 millones de patrimonio, está consiguiendo retornos anuales del 4% con muy poca volatilidad y cayendo mucho menos que los fondos de renta variable cuando llegan las caídas.

Otro fondo mixto de referencia es el Numantia Patrimonio, que acumula en 10 años una revalorización del 65%. En su caso, el vehículo sí que tiene una firme vocación por la renta variable, donde suele estar mayoritariamente invertido. Eso sí, su asesor, Emérito Quintana, trata de mantener una visión de largo plazo y preservación de capital, evitando apuestas demasiado arriesgadas. Esto no impide que mantenga apuestas muy claras por compañías tecnológicas como Meta (matriz de Facebook), Amazon o Tesla. En lo que va de año el fondo lleva una revalorización del 28%.

Otro fondo diseñado específicamente para resistir bien las turbulencias del mercado es Attitude Sherpa. Primero, porque tiene un alto nivel de diversificación. Y segundo, porque puede modular el peso que tiene en bonos. Sus gestores han conseguido que el vehículo logre un retorno medio anual del 16,5%, con un nivel de volatilidad muy inferior a los fondos de Bolsa.

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Sobre la firma

Miguel Moreno Mendieta
(Madrid, 1979) es licenciado en Derecho y Economía por la Universidad Carlos III. También cursó el Máster de Periodismo de El País. Se incorporó al periódico Cinco Días en 2006, tras pasar por la web de El País y Mi cartera de Inversión. Escribe sobre el sector financiero, con un foco especial en fondos de inversión y los seguros.

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