Rico “Invierto en empresas que llevan 50 años de dividendo creciente”

Antonio Rodríguez Rico dejó su carrera como piloto de avión para dedicarse a la Bolsa

Antonio Rodríguez Rico, gestor del fondo Baelo Patrimonio.
Antonio Rodríguez Rico, gestor del fondo Baelo Patrimonio.

Antonio Rodríguez Rico (Málaga, 1975) es piloto de aviones. Trabajó llevando personalidades y después en la extinción de incendios. Hace justo 10 años le picó el gusanillo de la inversión. Empezó de forma autodidacta, leyendo libros de grandes inversores y blogs sobre el tema. Abrió su propia bitácora para explicar sus primeros pasos como inversor amateur y acabó creando una comunidad de particulares interesados en esta materia. Hace tres años, pidió una excedencia, estudió un máster de Bolsa y lanzó su propio fondo de inversión con la gestora Esfera Capital (ahora absorbida por AndBank). Desde su inicio, en marzo de 2018, ha rentado un 16,8%.

¿Cómo es Baelo Patrimonio?

Es un fondo de renta variable mixta internacional, con comisiones muy bajas, rotación mínima y activos de máxima calidad tanto en bonos como en acciones.

¿Qué gastos tienen?

La comisión de gestión que aplicamos, de media, es del 0,54%, la mitad de la que pueden tener otros fondos mixtos.

¿Qué tamaño tiene el fondo?

Son casi 45 millones de euros. Y cuenta con 3.630 partícipes.

¿De qué forma han ido llegando los inversores?

Los primeros, por la comunidad que se creó alrededor de mi blog, El Inversor Inteligente. Después, por los resultados y el boca a boca. Además, la mayoría de partícipes tiene aportaciones automática

¿Cómo describiría su estilo de inversión?

Hago lo mismo que hacía para mí, pero con mayor volumen. Se trata de una gestión pasiva, equilibrada y basada en acciones de dividendos crecientes. Cuando eres un inversor particular, es más difícil tener muchas acciones y bonos sin asumir muchos gastos, por eso invertía más en fondos indexados.

¿Qué gestión pasiva hace?

La clave es elegir bien las acciones, y no hacer casi rotación. Así se controlan mucho los costes. En ese sentido, Baelo tiene menos rotación incluso que un fondo indexado. Lo que pretendo es alejarme lo más posible de la especulación y tener unos gastos de gestión muy bajos. Además, las acciones en cartera tienen un peso equivalente a su capitalización. Hay que ser humildes y reconocer que es muy difícil batir a los mercados.

¿Y por qué habla de gestión equilibrada?

Tenemos una cartera con un 60% de Bolsa y un 40% de bonos. A largo plazo, la renta variable es más rentable. Pero está muy estudiado que los inversores no aguantan bien las caídas bruscas y acaban vendiendo cuando no deben. Por eso decidimos que hubiera un importante peso en renta fija, para reducir la volatilidad.

En la parte de Bolsa, decidió concentrar toda la inversión en compañías con buenos dividendos...

Sí. Creemos que la retribución al accionista ofrece una información muy útil sobre la compañía. En general, las empresas que han conseguido mantener siempre o aumentar su dividendo, han tenido mejores rendimientos en Bolsa que las acciones genéricas. Eso ha ocurrido en los 70, los 80, los 90, los 2000. En general, las compañías que pagan buenos dividendos crecientes es raro que entren en pérdidas..

¿Solo mira esta variable?

No solo. Miramos que tengan un tamaño de más de 10.000 millones de dólares. Que la retribución al accionista no supere al flujo de caja. Que reinviertan parte de los beneficios. Que el nivel de deuda esté controlado....

¿Y cómo miden en concreto el dividendo?

Para las empresas de Estados Unidos, solo incluimos aquellan que llevan más de 50 años de dividendo creciente. Se suelen llamar Los Reyes del Dividendo y son solo 30 firmas, como Coca Cola, Johnson & Jonhson, Procter & Gamble... En las de fuera de Estados Unidos, miramos solo que lleven 10 años de dividendos crecientes o que en 20 años al menos no los hayan recortado.

¿Por qué este criterio?

Las compañías que tienen esta fidelidad con el accionista y esta recurrencia, han demostrado una enorme solidez. Si alguna recorta la retribución al accionista, es que ha pasado algo raro, y preferimos sacarla de la cartera.

¿Esta filosofía les deja al margen del boom de las tecnológicas?

En las estadounidenses sí. Aunque en las de otras geografías sí que tenemos títulos de Samsung, del gigante chino Tencent o del fabricante de máquinas para la elaboración de circuitos integrados, ASML.

¿Cómo es la parte de renta fija?

Tenemos un 20% de la cartera en bonos alemanes, con vencimientos entre siete y 10 años. Además, tenemos un 10% en bonos ligados a la inflación, también del Gobierno alemán. Y un 10% en efectivo y bonos corporativos de máxima calidad crediticia, como Merck o Toyota.

¿La estrategia ha funcionado en términos de rentabilidad?

El fondo ha ido bastante bien. En el último trimestre de 2018 acabamos en positivo, pese a las fuertes correcciones de final de año. En 2019 Baelo funcionó muy bien y rentó un 15. En 2020, ha caído todo. Nosotros estamos yendo en línea de los índices, con una caída del 3%. Desde el inicio, acumulamos una rentabilidad del 16,8%

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