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Siete años para recuperar el tiempo perdido en fiscalidad ambiental

España es uno de los países de la UE donde se recauda menos por impuestos verdes. La baja carga tributaria de los carburantes de automoción, en el punto de mira

Una ciclista circula cerca de una fábrica de altos hornos en IJmuiden, Países Bajos.
Una ciclista circula cerca de una fábrica de altos hornos en IJmuiden, Países Bajos.Frans Lemmens (Getty Images)

La recurrencia cada vez mayor de fenómenos climatológicos extremos, como la sequía que vive España actualmente, sería motivo suficiente para que el protagonismo de la denominada fiscalidad ambiental fuese mayor del que en realidad es. “Tenemos una situación anómala porque estos impuestos juegan un papel menor”, advierte el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Vigo Xavier Labandeira en referencia al 1,76% del producto interior bruto (PIB) que recaudó en 2021 el Estado en impuestos verdes, respecto al 2,24% de la media europea.

Estos datos, que ofrece Eurostat, sitúan a nuestro país como el tercero de los Estados miembros a la cola de toda la Unión Europea, solo por delante de Luxemburgo (1,45%) e Irlanda (1,16%). Para el experto, no queda otra vía que acometer en siete años, con el objetivo de 2030, “el doble” de lo realizado desde 2005.

Donde se deberían destinar más esfuerzos, coincidieron tanto Labandeira como un grupo de expertos reunidos por Esade a finales de abril con motivo del II Foro de Fiscalidad EsadeEcPol que se celebra cada año, es en cambiar la baja fiscalidad que aún tienen los combustibles fósiles.

Función correctora

Porque si los impuestos ambientales actúan como “correctores” para encauzar una sociedad o un tejido productivo hacia fines más sostenibles, no tiene sentido que siga habiendo subsidios “para determinadas actividades que contravienen el cambio climático”, critica por videollamada la economista sénior del Banco Central Europeo Mar Delgado respecto a las bonificaciones del Gobierno a la gasolina, como hizo con carácter general durante el segundo trimestre de 2022 o como sigue haciendo con el sector primario, para el que aporta 20 céntimos de ayuda estatal por cada litro de carburante.

Para Francisco de la Torre, director del Foro de Fiscalidad de EsadeEcPol, la alternativa necesariamente pasa por “un cambio tecnológico” para cualquier medida que busque limitar las emisiones de CO2. “Podemos subir impuestos a la gasolina, pero si no hay otra alternativa para desplazarse que el coche, recaudarás más recursos públicos, pero no cambiarás la movilidad”, argumenta.

En este sentido, Delgado cree que la UE debería ser quien lidere las cuestiones vinculadas con el cambio climático a través de un marco homogéneo que “debería existir”, opina, si se quiere alcanzar el objetivo de tener una economía climáticamente neutra para 2050. Así se podrían establecer marcos impositivos para los países miembros que no avancen en la implantación de iniciativas contempladas en paquetes ya en marcha como Fit for 55.

La demora cuesta

Una acción tardía para alcanzar las emisiones netas en 2050 podría aumentar la deuda hasta el 289% del PIB del Reino Unido para finales de siglo, cifró la Office for Budget Responsibility (OBR). A este informe hizo referencia la presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), Cristina Herrero, durante la clausura del evento. En caso de tomar medidas a tiempo, el mismo estudio concluía que los costes fiscales netos serían “significativos, pero no excepcionales”.

Herrero apela a tomar las decisiones basadas en la fiscalidad verde bajo una visión integral y, para materializarla, establece una relación directa entre incorporar la sostenibilidad a los análisis que sirven, por ejemplo, para planificar las acciones de los Gobiernos.

Sin ir más lejos, la Airef publicará previsiblemente este julio un informe respecto a la gestión y el tratamiento de residuos, ámbito en el que España registra “una amplia distancia” respecto a los objetivos que fijan las directivas europeas: aprovecharía solo el 37% de los residuos preparados para reutilización y reciclaje, cuando lo que marca Europa es al menos un 50%. Herrero avanza que existe una gran disparidad regional, con autonomías “por encima del 60% y otras que no llegan al 30%”.

Además, se estima que los impuestos sobre los plásticos de un solo uso revertirán unos 487 millones de euros a las arcas públicas en 2023. Donde tampoco se mostró optimista es en la recaudación de los impuestos ambientales. El organismo calcula que será del 1,6% del PIB, un punto menos que a finales del siglo pasado (en 1999, era del 2,6%).

Líneas clave

Libro blanco. Encargado por el Gobierno al Instituto de Estudios Fiscales (IEF) y presentado en marzo de 2022, este trabajo resultante de un comité de expertos marcará las líneas a seguir en política fiscal ambiental, sugiere Alain Cuenca, director del IEF y secretario de la obra. Desde la propia Airef se destacan, entre las medidas recogidas, los incentivos a la implementación de tecnologías limpias. 


Amortizaciones. Para el economista sénior del Banco de España y titulado por la universidad de Columbia (EE UU) David Rodríguez López, una medida eficaz sería amortizar las inversiones renovables para que se anime a las empresas a invertir, propuesta que ya se recoge el libro blanco del IEF.  


Transporte. Genera hasta el 28% de las emisiones de CO22 que se producen anualmente en España y, según analiza Pedro Linares, ingeniero profesor en ICAI-Comillas, la mayor parte en el ámbito interurbano. En las ciudades, una medida impositiva con relativo éxito en otros países ha sido la implantación de peajes de congestión, asegura Valeria Bernardo, economista de Esade. Su efectividad ha alcanzado hasta el 30% en Londres y el 15% en Milán, además de reducir las emisiones entre un 5% y un 9%. A diferencia de las zonas de bajas emisiones, que se centra en mejorar la calidad del aire, esta medida tiene en cuenta más factores, en opinión de Bernardo. 


3,7%.  Si se quieren alcanzar los objetivos de la transición ecológica haría falta invertir hasta el 3,7% del PIB anual en el periodo 2021-2030, según las estimaciones de la Airef. 


417 ppm. Según la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOOA), en 2022 se alcanzó ese nivel de concentración de partículas en la atmósfera. No era tan alto desde la época de los dinosaurios, asegura Francisco de la Torre, de EsadeEcPol.

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