Calviño cree que los bancos tienen margen suficiente para no repercutir el impuesto en los ciudadanos

La vicepresidenta primera también se ha referido al hecho de que varios banqueros

españoles cobren más de un millón de euros al año

Nadia Calviño, vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos.
Nadia Calviño, vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos. Reuters

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha defendido el impuesto temporal a la banca aludiendo al hecho de que 221 banqueros españoles percibieron un sueldo millonario en 2021, un 73% más que el año anterior. Además, Calviño, durante su participación en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, afirmó que el sector bancario tiene margen suficiente para que dicho impuesto temporal no se repercuta en una subida de los costes para los ciudadanos.

Debido a la acelerada subida de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE) el Gobierno aprobó un gravamen del 4,8% sobre el margen de los intereses y las comisiones que cobran las entidades financieras que en el año 2019 hubiesen ingresado más de 800 millones de euros sumando estos dos conceptos, que se abonará con cargo a los resultados de 2022 y 2023. El Ejecutivo justificó esta decisión al considerar que los bancos obtendrán beneficios extraordinarios.

Por su parte, el presidente de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), José Manuel Campa, que también participó en el evento, ha puntualizado que las retribuciones de los banqueros han subido, entre otras cosas, por el traslado a la UE de muchos profesionales de la City londinense tras el Brexit, que están entre los mejor pagados del mundo. También apuntó que los mayores volúmenes salariales se deben a que muchos banqueros han recuperado una parte de su sueldo variable que se había reducido en pandemia para acomodarse a un entorno muy exigente.

Durante su intervención, Campa ha dicho que para la EBA, lo importante no es si los banqueros ganan mucho o poco, sino si esos sueldos están de acuerdo con el perfil de riesgo de la entidad que les paga y son coherentes con una gestión prudente de la misma. Lo más relevante no es el nivel salarial, que también, sino la estructura de esa remuneración, qué parte es sueldo fijo, variable o bonus y si tienen que devolver una parte del mismo si no se cumplen los objetivos, ha apostillado.

De todas formas, el presidente de la EBA ha asegurado que el impuesto temporal no tendrá un impacto neto sobre la solvencia del sector por el buen momento que atraviesa el sector en España. De todas formas, ha señalado que el gravamen supone un coste para la industria en un entorno donde ha mejorado la rentabilidad.

Igualmente, ha vuelto a recomendar prudencia a las entidades financieras españolas, que, aunque están mejor preparadas que antes de la pandemia, deben seguir dotando provisiones para poder afrontar una posible subida de la morosidad crediticia. Aunque de momento los bancos no han reportado un amento de la mora, los supervisores viene pidiendo reforzar los niveles de capital ante un previsible impacto por la previsible desaceleración económica, la guerra en Ucrania y el entorno de altos precios.  En anteriores ocasiones, Campa ya avisó que desde la EBA se había detectado una bolsa de activos potencialmente defectuosos que pueden resurgir y se unirían al deterioro actual.

También ha anunciado que la EBA lanzará una nueva edición de los test de estrés del sector financiero el próximo mes de junio con el objetivo de que sean "un ejercicio de construcción de confianza".

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