Campa (EBA) avisa de un repunte de la morosidad: “Hay una bolsa de activos defectuosos”

Explica que el sector mantiene en balance créditos procedentes de la crisis del Covid que podrían acabar en impagos que se podrían unir al deterioro por la economía

El presidente de la EBA, José Manuel Campa.
El presidente de la EBA, José Manuel Campa.

La Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) ha alertado de un repunte en la morosidad bancaria. Según ha explicado el presidente del organismo, José Manuel Campa, las entidades europeas han superado la crisis del Covid-19 sin sufrir impagos, pero aún cuentan en sus balances con activos peligrosos latentes que se sumarían a la morosidad bancaria causada por el actual empeoramiento macroeconómico derivado de la guerra en ucrania y la crisis de altos precios.

“Hay una cierta bolsa de activos potencialmente defectuosos que pueden resurgir y se unirían al deterioro actual. De hecho, algunos de los indicadores adelantados ya los empiezan a reflejar”, ha explicado Campa. En concreto, el regulador bancario ha apuntado que los préstamos bajo moratoria durante la pandemia, así como en los sectores más afectados por la crisis actual, como el energético, ya han empezado a mostrar ese deterioro.

Igualmente, ha señalado como que el deterioro de la calidad de los activos podría ser especialmente agudo si hay correcciones abruptas de los mercados inmobiliarios. En ese sentido, ha detallado que varios mercados europeos se han observado “signos de recalentamiento” en los últimos trimestres con preciosos sostenidos y altos.

Por ello, se ha unido a los supervisores bancarios que en los últimos meses vienen pidiendo prudencia al sector por la subida de tipos de interés. Si en un principio el sector recogió como un balón de oxígeno los anuncios de alzas de interés que llevaban años en negativo, tanto Banco Central Europeo (BCE) como Banco de España ya habían señalado el posible efecto negativo a largo plazo. Así, Campa ha expresado que aunque a corto plazo los márgenes de interés se verán impulsados, hay que tener en cuenta la revalorización tanto del activo como del pasivo.

“Un deterioro constante de perspectivas de crecimiento podría provocar un crecimiento menor en el flujo de préstamos nuevos. Además, por el lado del pasivo observamos ya una rápida revalorización de la financiación mayorista, lo que implica un incremento más lento de los márgenes porque a los bancos les aumenta el precio del pasivo”, ha puntualizado. “En general, 2023 se perfila como un año complicado en lo macroeconómico, con retos a corto plazo que se suman a los estructurales y es complejo para la industria financiera”, ha añadido.

En cualquier caso, el presidente de la EBA ha destacado que hasta el momento las tensiones macroeconómicas están teniendo un efecto limitado sobre los bancos europeos, cuyos coeficientes de capital CET1 son buenos, superando el 15% de media, mientras que la cobertura de liquidez alcanza el 165%, cuando el mínimo regulatorio es el 100%.

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