Los bancos pagarán el 7,4% de sus beneficios por el nuevo impuesto sobre comisiones e intereses

Santander abonará el 3,8% de sus ganancias y Cajamar el 68,3%

El tributo gravará a nueve grandes entidades y 10 energéticas

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Los grandes bancos que operan en España dedicarán, de media, el 7,4% de sus beneficios al nuevo impuesto que gravará de forma extraordinaria al sector durante dos años. El tributo afectará de forma desigual a las entidades. Algunas como Banco Santander verán comprometidos únicamente el 3,8% de sus beneficios, mientras que el porcentaje ascenderá al 68,3% en otras como Cajamar, siempre tomando como base los resultados del año 2021. La razón de esta diferencia se encuentra en el diseño del propio tributo y en los efectos que este tiene en el negocio de cada entidad.

Los dos partidos que conforman el Gobierno de coalición, PSOE y Unidas Podemos, presentaron ayer en el Congreso la proposición de ley. Esta impondrá un tipo impositivo del 4,8% sobre el margen de los intereses y las comisiones que cobran las entidades financieras que en el año 2019 hubiesen ingresado más de 800 millones de euros sumando estos dos conceptos. El pago del impuesto va a ser exigible el 1 de enero de 2023 y el 1 de enero de 2024, tomando como referencia las cifras de negocio de los años inmediatamente previos para así gravar los "beneficios extraordinarios" de 2022 y 2023.

Esta nueva figura tributaria, en paralelo, impondrá un tipo del 1,2% sobre el importe neto de la cifra de negocios anual de 2022 y 2023 de las compañías energéticas que hubiesen facturado más de 1.000 millones de euros anuales también en 2019. El objetivo, de nuevo, es actuar sobre los beneficios caídos del cielo gracias a la crisis inflacionista, según argumenta el Ejecutivo. Se prevé que las dos figuras recauden 3.500 millones de euros anuales, 1.500 millones por parte de la banca y 2.000 millones de las energéticas.

Dado que el criterio del Gobierno es aplicar este gravamen sobre las entidades que sumen al menos 800 millones de euros entre margen de intereses y comisiones netas en el ejercicio de 2019, se verán afectados nueve de los diez grandes bancos españoles: Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter, Unicaja, Ibercaja, Kutxabank y Cajamar. Tan solo se quedaría fuera Abanca, por poco, ya que en 2019 sumó 781 millones entre ambos indicadores.

Teniendo en cuenta los resultados obtenidos por esos nueve bancos en 2021, las entidades que sufrirían un mayor recorte del beneficio serían las que tienen el grueso del negocio en España. De esta forma, Santander y BBVA, al estar más diversificadas geográficamente, limitarían el impacto. La entidad presidida por Ana Botín tendría que afrontar un pago de unos 310 millones de euros, lo que supone un 3,8% del beneficio a nivel global obtenido en 2021. En el caso de BBVA, desembolsaría unos 270 millones de euros, el 6% de su beneficio atribuido el año pasado.

En los bancos que tienen la mayor parte del negocio en España el porcentaje que representaría el pago del impuesto sobre el beneficio es muy diverso. Unicaja sería el menos afectado, ya que la tasa supondría un 4,9% del resultado registrado en 2021. De todas formas, el impacto real sería mayor, dado que en 2021 obtuvo un beneficio muy elevado por efecto de su fusión con Liberbank. Sin ese efecto, el resultado sería menor y, por tanto, la tasa representaría un porcentaje más alto.

En CaixaBank, el pago sería de unos 460 millones, el 9% del beneficio en 2021. A partir de ahí, para el resto de los bancos, el nuevo gravamen se llevaría consigo al menos una quinta parte de las ganancias. Para Bankinter el pago del impuesto representaría un 21,5% del beneficio neto en 2021, para Kutxabank el 23%, para Ibercaja el 29,6% y para Sabadell el 34%. El mayor impacto de todos se lo llevaría Cajamar, que con las cifras de 2021 debería pagar 43 millones de euros que suponen el 68% del beneficio neto en el ejercicio.

En total, teniendo en cuenta las cifras registradas por los bancos en 2021 (último ejercicio completo del que se disponen los datos) el importe que recaudaría Hacienda ascendería a 1.512 millones de euros, el 7,4% del beneficio neto agregado. Una cifra en línea con los 1.500 millones que prevé el Ejecutivo para cada uno de los de los ejercicios en los que se aplicará esta tasa especial. De todas formas, hay que tener en cuenta que el volumen que desembolsen finalmente los bancos y los porcentajes que representen sobre el beneficio no tienen por qué coincidir, ya que los resultados fluctúan cada trimestre.

Las empresas del sector energético que se verán afectadas por el nuevo gravamen, bien por ser operadores del sector eléctrico, gas natural, carburantes o gases licuados del petróleo, serán por su parte Endesa, Iberdrola, Naturgy, EDP, Acciona, Repsol, Cepsa, BP, Galp y la distribuidora y comercializadora de combustibles canaria Disa.

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