El teletrabajo impulsa la oferta de ‘freelance’

El 25% de los profesionales digitales sigue esta fórmula, según un informe elaborado por BCG y Malt

'Freelances' en Europa Pulsar sobre el gráfico para ampliar

El 25% de los 13 millones de profesionales digitales que hay en Europa son freelance, según el informe Freelancing in Europe, elaborado por la consultora BCG y la plataforma de búsqueda de estos profesionales Malt. La pandemia y, sobre todo, las nuevas formas de trabajo relacionadas con la misma han impulsado tanto la oferta como la demanda de este tipo de perfiles por parte de las empresas.

Pero, ¿de quién se habla exactamente cuando se hace referencia a los freelance? Si bien su forma jurídica es la misma que la de un autónomo, el informe pone el foco en lo que el Forum Europeo de Trabajadores Independientes (EFIP) conoce como iPros (profesionales intelectuales). “Estos forman parte de la economía del talento, son profesionales movidos por la elección. Una alternativa real a trabajar por cuenta ajena, no una opción mientras se está en el paro”, expone el director general de Malt España, Jacobo Bermúdez de Castro.

Así lo refleja también el informe, que apunta que el 89% de los freelance españoles tomaron esta decisión de forma activa. El 97% ha trabajado previamente por cuenta ajena, pero solo el 12% está buscando un empleo asalariado en la actualidad, aunque el 28% estaría abierto a ello y el 60% restante lo descarta por completo.

La independencia (92%) y la flexibilidad de horarios (88%) destacan como las principales razones que llevan a los profesionales españoles a emprender una carrera como freelance. Si bien estos perfiles también valoran poder elegir la localización desde la que trabajan (84%), escoger los clientes y proyectos en los que se implican (76%), así como vivir acorde a sus valores (71%).

En España, la mayoría de ellos son hombres (62%), cuentan con un grado universitario (78%) y rondan los 39 años. Tienen jornadas que rondan las 42 horas semanales y dedican el 28% a tareas auxiliares, como la educación, la documentación o las labores de administración.

El componente digital de estos perfiles hace que la formación sea una parte fundamental de su carrera. “Estos profesionales tienen que estar a la vanguardia en relación a las tecnologías y tendencias. Por eso dedican más de media jornada a la semana a la formación”, asegura Bermúdez de Castro. Este nivel de especialización resulta muy atractivo para las compañías. Sobre todo en un contexto en el que “las empresas han observado que sus necesidades de transformación digital se han disparado”, prosigue. Las pequeñas empresas (77%) son los principales clientes de los freelance en España, seguidas de las medianas (18%) y, por último, las grandes (5%).

Las compañías recurren a este tipo de fórmulas porque les sería muy costoso mantener a estos perfiles en plantilla de manera continuada, así que optan por contratar sus servicios para periodos breves de tiempo y proyectos concretos. “Poder disponer de perfiles altamente cualificados en un corto periodo de tiempo resulta más ventajoso, en coste y en tiempo, frente a recurrir a largos procesos de reclutamiento y formación. Evita, además, el riesgo de una alta rotación en perfiles tan demandados”, comenta Juan Ferrer, socio de BCG.

Si bien la figura de los autónomos contratados por empresas no está exenta de polémica, con ejemplos como Uber o Glovo, desde Malt reivindican que los conocidos como iPros se encuentran en una situación diferente, pues no están cautivos en una plataforma. “Tienen la libertad de elegir para quién trabajar. Es un proceso de selección en dos direcciones. No solo es el cliente el que busca a un profesional concreto, los freelance también entrevistan a las empresas”, desarrolla el responsable de la plataforma.

El teletrabajo ha impulsado también la demanda de estas fórmulas, ya que las empresas han perdido el miedo a no ver a las personas con las que trabajan y a comunicarse en remoto. Asimismo, el fenómeno conocido como la Gran Renuncia, en EE UU, guarda una estrecha relación con este tipo de profesionales. “La gente quiere tener la capacidad de elegir sobre su vida y el cambio en sus condiciones laborales durante estos últimos años les ha animado a buscar esa libertad y flexibilidad a través del modelo freelance”, estima Bermúdez de Castro, quien cree que ha sido el momento perfecto para aquellos empleados que siempre estaban tentados a trabajar por su cuenta.

La tendencia trasciende la propia fórmula de trabajo e impacta en la forma de vida, especialmente cuando, a raíz de la pandemia, muchas personas han optado por dejar las ciudades y desplazarse a zonas más tranquilas y más amables. Así, mientras que, en 2020, el 45% de los freelance franceses se localizaban en París, este porcentaje cayó al 40% en 2021.

En España, no obstante, el mercado aún no está tan maduro como en otros países europeos. Los consultores de negocios son los perfiles mejor remunerados dentro de este ámbito y, mientras que en Alemania o Francia su tarifa diaria puede alcanzar los 1.074 o 795 euros, respectivamente, en España esta cifra cae a los 446 euros. En el lado opuesto, los relacionados con el arte y el diseño pueden alcanzar los 615 euros diarios en Alemania, los 410 euros en Francia y los 217 en España. “Sin embargo, el número de freelance sigue creciendo exponencialmente y las empresas cada vez se están aprovechando más de este modelo”, insiste Ferrer.

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