La industria turística exige un plan de choque para evitar el hundimiento del sector

Reclama programas de ayuda a aerolíneas y hoteles, tal y como se han aprobado en Italia, Reino Unido, EE UU o Alemania

Vista de la T4 del aeropuerto Madrid Barajas-Adolfo Suarez el pasado domingo.
Vista de la T4 del aeropuerto Madrid Barajas-Adolfo Suarez el pasado domingo.

El turismo es una de las actividades más dañadas por la propagación del coronavirus. La primera estimación realizada por el lobby Exceltur, que reúne a 29 de las más importantes empresas turísticas de España, apunta a unas pérdidas de 55.000 millones para este año y una recuperación que no empezará a vislumbrarse hasta el año que viene. Un escenario de ausencia de ingresos que casi ninguna empresa podrá soportar y que podría abocar a miles de cierres y despidos a partir del tercer trimestre. Pese a ello, hoteles, agencias de viajes, aerolíneas, turoperadores, transporte por carretera, empresas de alquiler de coches o empresas ligadas a excursiones, actividades u ocio se sienten ninguneadas por el Ejecutivo, ya que una parte sustancial de las medidas de reactivación de la economía no les afecta.

Pide aplazamientos de pago en todos los impuestos para las empresas que facturan más de seis millones de euros

Entre los damnificados, la industria hotelera tiene un papel protagonista. Los 15.000 hoteles que hay en España están cerrados como parte del programa de paralización económica y solo se mantienen abiertos 370 para dar cobertura al personal que está trabajando en el control de la pandemia. Ramón Estalella, secretario general de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat), pone el énfasis en la ausencia de medidas de financiación y fiscales, en especial para las de mayor dimensión. “Nos sorprende e indigna que se limite el acceso a la postergación en el pago de impuestos a las empresas de más de 50 trabajadores o de 6 millones de euros de facturación. Esto supone que muchos hoteles, la mayoría, se quedan fuera... ¿No es un disparate? ¿Por qué no se amplía a todos? ¿Es que esas empresas no crean empleo, no compran a proveedores o contribuyen a la estabilidad de cientos de miles de familias?”, recalca Estalella, que también considera imprescindibles cambios para que las refinanciaciones que obtengan los hoteles de la banca no penalicen sus ratios de morosidad. “No hay medidas fiscales para ayudar a las empresas. Es de ingenuos pensar que se va a recaudar el IVA y el IGIC, o el Impuesto de Sociedades de empresas abocadas a pérdidas y cierres”. El secretario general advierte de las consecuencias de no atender a las peticiones de un sector que moviliza el 12% del PIB y 2,5 millones de empleos. “Las actuales medidas han caído como plomo fundido en las espaldas de las empresas y trabajadores a los que represento. Estamos a tiempo de cambiar y que esta pandemia no acabe con lo que nos costó forjar durante más de 60 años”

En esa misma línea, José Luis Zoreda, vicepresidente ejecutivo de Exceltur, desgrana las medidas que se han ido implementando en otras potencias turísticas y que consideran vitales para acelerar una recuperación que ahora mismo se ve muy lejana. Entre ellas destaca el paquete de medidas fiscales aprobado en Italia, en el que se contempla el diferimiento de los pagos fraccionados en el impuesto de Sociedades (que grava los beneficios empresariales), el aplazamiento del pago de cuotas de la Seguridad Social de la liquidación y pago del IVA. Francia, Reino Unido, Alemania o EE UU también han tomado medidas en este sentido, pero tan solo de forma parcial.

La otra gran reivindicación del lobby turístico se refiere a la obtención de liquidez. Exceltur propone cambios normativos, tal y como se han realizado en Francia o Italia, para que los operadores turísticos puedan proceder a las devoluciones de los viajes cancelados por la crisis sanitaria en bonos canjeables cuando la situación se recupere. Una petición que ya fue atendida el martes por el Ejecutivo, que aprobó el martes en el Consejo de Ministros esa posibilidad para las agencias de viajes que vendan viajes combinados. En un comunicado, la Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV) se mostraba satisfecha por el hecho de que el Ministerio de Consumo hubiera atendido sus peticiones. “Esta medida será aplicable a todas las cancelaciones de viajes combinados que tengan su origen en el COVID 19 y se establece un plazo de un año para que el consumidor haga uso del bono y retome así el viaje aplazado por las restricciones actuales”. A esa mejora de la liquidez también contribuiría “que todas las empresas, con independencia de su tamaño, pudieran acceder a avales del 80% para sus créditos”.

Tanto Cehat y Exceltur se muestran muy críticas por la falta de reconocimiento del Ejecutivo al sector turístico como generador de actividad y de empleo, ya que moviliza el 12% del PIB y de la ocupación en España. Ambas organizaciones echan de menos programas específicos de apoyo similares a los aprobados en otros países de nuestro entorno. Y ponen como ejemplo las iniciativas ligadas al sector aéreo puestas en marcha por Italia (nacionalización de Alitalia), Reino Unido (baraja entrar en el capital de grandes aerolíneas para luego vender las acciones a inversores privados) o EE UU (estudia un plan de ayudas al constructor aeronáutico Boeing. También destacan el programa de apoyo empresarial diseñado por Alemania a través del banco estatal KfW, que contempla fondos por 100.000 millones para la recapitalización de las empresas. Este dinero se empleará, por ejemplo, en el rescate de TUI, el mayor turoperador europeo, que en la actualidad negocia las condiciones de la operación.

Normas
Entra en El País para participar