Entrevista

Juan Vila: “El gas natural ocupará el hueco de las nucleares”

El presidente de Gas Industrial habla sobre el papel del sector en el proceso de transición energética y las oportunidades que ofrece el mercado ibérico Mibgas.

Juan Vila, presidente de Gas Industrial.
Juan Vila, presidente de Gas Industrial.

Este ingeniero industrial por la Universidad Politécnica de Cataluña ha desarrollado su carrera en el sector de las papeleras, donde ha ocupado diferentes cargos en Canadá yEspaña en importantes firmas como la sueco-finlandesa Stora Enso. Juan Vila preside desde 2015 Gas Industrial, una asociación –que representa el 65% de la demanda– creada para defender los intereses de los industriales en el marco del nacimiento a finales del año pasado del Mibgas, un mercado secundario de compraventa de gas natural diario e intradiario que aspira a ser un punto de referencia en precio y transparencia en el largo plazo.

Pregunta. ¿Cómo influye el escenario de menor consumo y la bajada de la demanda?
Respuesta. El mercado del gas está cambiando muy rápidamente debido a la irrupción futura de EE UU en Europa y Suramérica por el gas de esquisto.Esto ha alertado a rusos y argelinos, que han decidido conservar su cuota de mercado y están, de algún modo, inundando de gas a los europeos. Australia puso también en marcha este año nuevas centrales de licuación para abastecer a Corea y a Japón.Todo esto provoca una sobreoferta que abarata el precio.

Hay una lucha de poder entre los Estados por la cuota de mercado del gas en el mundo tras la entrada de EE UU como productor”

P. Este pulso global, ¿qué supone?
R. Hay una considerable lucha de poder que desconocemos entre los Estados. Por ejemplo, la ministra francesa de Ecología [Ségolène Royal] ha propuesto una ley que prohíbe la importación de gas de EE UU. Esto, aparte de ser un planteamiento totalmente absurdo, podría afectar la geoestrategia entre Estados Unidos y Francia si se lleva a cabo.

P. ¿Cómo afecta la transición energética a este sector?
R. Ya sabemos que el gas natural tiene mucho menos CO2 que el carbón u otros combustibles fósiles. Esto contribuirá al aumento de su consumo. También en el futuro, en 2022, Alemania ha dicho que va a cerrar sus centrales nucleares. Si lo hacen, solo le quedará producir electricidad con carbón o gas, y supongo que no elegirá esta última. El gas se convertirá entonces en una tecnología de respaldo. Si no sopla el viento, no hay sol, ni agua..., están los ciclos combinados como respaldo de ese sistema. Ese hueco, que hasta ahora lo ha llenado la nuclear o el carbón, que dan estabilidad, poco a poco será ocupado por una tecnología más limpia, el gas.

Juan Vila.
Juan Vila.

P. ¿Podría pasar lo mismo en España tras un hipotético cierre de Garoña?
R. Sí, aunque es una central pequeña . ¿Cómo se puede sustituir Garoña? Pues solamente con gas hoy en día.

P. ¿Cómo ve el Mibgas tras cinco meses en operación?
R. El hub se ha puesto en marcha hace pocos meses [el 16 de diciembre de 2015]. Al principio, el diferencial entre los precios de Mibgas y los internacionales, como el holandés (TTF) y el inglés (NBP), que son los más importantes de Europa, era de 4 euros por megavatios hora (MWh). Después bajó a 3, luego a 1,5 y en mayo no ha habido diferencial. Eso es muy positivo, porque es una referencia para la industria española, que puede comprar al mismo precio en España que en el entorno internacional. ¿Qué falta entonces? Volumen. Ahora solo cubrimos el 1% de las necesidades del mercado. Es muy buena señal también que no ha tenido altas volatilidades ni picos grandes, ha sido muy estable, se ha comportado como se tiene que comportar un mercado, han entrado bancos, agentes y comercializadores. Esto es como un embrión que va creciendo y madurando con el tiempo.

P. ¿Cuál es el precio actual?
R. El gas se vende a 12 o 13 euros por megavatio/hora, excluyendo peajes (3,5 euros el MWh) e impuestos (234 millones de euros anuales).

P. ¿Qué novedades incorpora?
R. Los mercados que se ajustan cada día a la oferta y demanda son los más competitivos. Y un hub es la manera más eficiente de comprar y vender gas. Es lo mismo que ocurre en el del oro, cobre, grano o uno mayorista de fruta o pescado. Ofrece una mayor transparencia, liquidez y no dependemos solo de contratos bilaterales, al ampliar las posibilidades de compra a través de los agentes. Esa es la ventaja.

P. ¿Qué frena su pleno desarrollo?
R. Como arrancó en diciembre, la mayoría de los contratos ya estaban firmados para este año, con lo cual se comenzarán a ver los frutos a finales de 2016 o a principios de 2017, y es la razón de que solo cubra el 1% de la demanda. También la cultura industrial es diferente. En España se prefiere trabajar con una empresa específica que con un mercado que implica riesgos, cuando en EE UU el 100% de las compras se hacen a través del hub.

P. ¿A qué modelo se aspira?
R. El objetivo es que sea un modelo europeo que se ajuste a lo que ocurre en Reino Unido, Francia y Holanda, donde se efectúan entre el 25% y el 50% de las transacciones. Lo que es importante para los industriales es que haya un precio diario de referencia y liquidez, que se pueda comprar y vender en igualdad de condiciones.

P¿Qué pide la industria al próximo Gobierno?
R. Pediremos al nuevo Gobierno que, si no hay suficiente liquidez a fin de año, ponga un market maker [creador de mercado] obligatorio. Que alivie los costes fijos, impuestos y peajes, que son más altos que los de nuestros competidores europeos. Los peajes que pagamos son por unas infraestructuras subutilizadas. Así, la industria puede crecer y ser más competitiva.