El Gobierno de Rajoy retoma el gasoducto Midcat que duplicará la capacidad de interconexión

La alternativa española para abastecer de gas a Europa

Gasoductos integrados en el sistema europeo Ampliar foto

El sector gasista español quiere desempeñar un papel destacado en la transición energética que plantea la UE y que intensifica la lucha contra el cambio climático y el uso de energías limpias. Y como uno de los desafíos principales es aumentar las interconexiones europeas para garantizar el suministro, España refuerza su apuesta como puerta de entrada de gas hacia Europa a través del corredor sur-oeste. Su posición geográfica, fuerte capacidad de recepción, diversificación de proveedores y estabilidad política hacen de España un país de tránsito ideal.

El gasoducto Midcat es el proyecto estrella que impulsa el Gobierno. Un tercer corredor con Francia de 184 kilómetros que pasará por Cataluña y que duplicará la capacidad de interconexión con el país galo hasta los 15,1 bcm (miles de millones de metros cúbicos). La frontera franco-española cuenta hoy, en ambos sentidos, con una disponibilidad de conexión de 5,3 bcm que llegará a 7,1 tras la finalización del proyecto Irún-Biriatou, previsto para finales de 2015. Por esta nueva vía, España puede aportar a Europa hasta el 12% del gas que procede de Rusia, según el sector. La intención es que funcione en 2020.

De hecho, las reuniones se han acelerado con miras a un pronto acuerdo. Los ministros de Francia, Portugal yEspaña se citaron hace un mes en París para discutir la viabilidad del proyecto, unas negociaciones que se sustentan en un pacto firmado a principios de año por España, Portugal, Francia y la Comisión Europea. El objetivo final es potenciar el sistema gasista ibérico, es decir, que tanto la Península como el país luso logren un 10% de interconexión para 2020.

Se recibe gas desde 11 países diferentes, dice el gestor técnico del sistema

“Parte de la inversión española ya está hecha y no supone mayores costes para las empresas”, indican fuentes del sector. El problema es que para los franceses el gasoducto no es una necesidad, sino que lo ven como una estrategia europea, según una declaración reciente del embajador galo, Jérôme Chartier.

Prioridad comunitaria

El sector gasista, que representa el 0,5% del PIB en España, genera cerca de 150.000 puestos de trabajo

Bruselas ha incluido la propuesta española en su cartera de infraestructuras de interés comunitario ante la crisis entre Ucrania y Rusia: Europa recibe el 86% del gas por tuberías, mientras que el porcentaje restante llega en forma de gas natural licuado (GNL) a bordo de buques metaneros. Una realidad que contrasta con la española, donde el 53% viene por gasoducto y el 47%, por vía marítima en forma de GNL. Además de su escasa diversificación: al menos seis Estados miembros dependen casi al 100% (o en su totalidad) del abastecimiento ruso, como Finlandia, Lituania, Letonia o Bulgaria; en tanto que la península Ibérica recibe este recurso de 11 destinos diferentes, como Argelia (55%), Francia (13%) y países del Golfo (9%), entre otros.

“La apertura hacia otros proveedores y el aumento de las interconexiones son clave si se quiere descarbonizar el sector”, defiende Antonio Llardén, presidente de Enagás. Para este ejecutivo, el abc de la política energética europea debe ser “menos carbón, más gas y, por último, renovables”, así como una regulación que facilite la inversión. España cuenta con seis conexiones, dos con Francia, dos con Argelia y otras dos con Portugal, y una capacidad de recepción que puede llegar a los 60 bcm, según la patronal. “A raíz del conflicto ruso-ucranio, se ha visto reforzado el papel de España como puerta de entrada de gas hacia el continente”, afirma Antonio Peris, presidente de Sedigas, en el informe anual de 2014 de la asociación. Mientras que José María Egea, director de planificación energética de Gas Natural Fenosa, pide una política europea de gas integrada.

Opciones por el este
La UE tiene en agenda varios proyectos en el este de Europa para diversificar el suministro, como el interconector entre Rumanía y Bulgaria, previsto para 2015; el de Turquía, fijado para 2016; el de Grecia-Bulgaria, que transportará gas del yacimiento de Shan Deniz, en Azerbaiyán, en agenda para mediados de 2016, y el proyecto Trans-Adriático, un gasoducto entre Grecia, Albania e Italia para 2019 y en el que participa Enagás, entre otros.

Desplegar una red por todo el territorio

Gasoducto A Mariña (Lugo) de Gas Natural Fenosa.
Gasoducto A Mariña (Lugo) de Gas Natural Fenosa.

El nivel de penetración del gas natural en España, inferior al 30%, está por debajo del que se registra en otros países europeos, lo que supone que aún tiene gran potencial de crecimiento. Así, en Francia representa el 40% y en Reino Unido e Italia es cercano al 90%, comentan en Gas Natural Fenosa.

España cuenta con una amplia red de infraestructuras de gas natural que permite transportar este fluido a cualquier punto del país. Llega a España por 11.000 km de gasoducto a través de conexiones internacionales y por barco en estado líquido (GNL) a las plantas de regasificación.

La posición de nuestro país en materia de gas natural licuado (GNL) es privilegiada ya que, con siete terminales, puede recibir gas desde cualquier origen del mundo, lo que hace que tenga uno de los suministros más diversificados del mundo. En 2014, a España llegó gas de 11 países, según datos del gestor técnico del sistema, Enagás.

Con el refuerzo de la interconexión con Francia, a través de Cataluña con el proyecto Midcat, la fortaleza de España en cuestión de diversificación de suministro podría contribuir a la seguridad energética de Europa, dicen en Enagás. La compañía se ha volcado en el desarrollo de nuevos servicios en sus plantas de regasificación, como el bunkering, que consiste en suministrar GNL como combustible para barcos.

La actividad de distribución de gas es un factor clave para la competitividad industrial, así como para la dinamización económica. El sector gasista, que representa actualmente un 0,5% del PIB en España, genera cerca de 150.000 puestos de trabajo en toda su cadena de valor, desde el transporte y distribución hasta la prestación de servicios a clientes finales.

Financiación europea

La red gasista española, a través de Redexis, contará con una financiación de 125 millones de euros del fondo de inversiones comunitario. También el proyecto del puerto de Cartagena Core LNGAS Hive, liderado por Enagás y 12 puertos españoles, recibirá de la UE 33 millones de euros para el desarrollo del gas licuado en los corredores Atlántico y Mediterráneo.

En la península y en las islas

Último gasoducto construido por Redexis Gas, que une Son Reus-Inca-Alcudia (Mallorca).
Último gasoducto construido por Redexis Gas, que une Son Reus-Inca-Alcudia (Mallorca).

Gas Natural Fenosa, a través de sus nueve filiales distribuidoras de gas en España, invertirá más de 400 millones de euros durante 2015 con el objetivo de acelerar su crecimiento. Esta cifra de inversión representa un incremento del 20% respecto de los 335 millones de 2014 y del 43% si se toma como referencia el dato de 2013. Durante 2015, la compañía prevé llevar el suministro de esta energía a casi 100 nuevos municipios para sumar 1.250 poblaciones gasificadas en 10 comunidades autónomas al final del año.

Las distribuidoras de Gas Natural Fenosa prevén invertir 1.240 millones de euros entre 2015 y 2017 e incorporarán al sistema gasista en torno a 730.000 puntos de suministro, que darán servicio a cerca de 2,8 millones de nuevos usuarios. En 2014 cerró con 5,2 millones de puntos de suministro en España.

Redexis Gas transporta el gas natural desde los puntos de entrega primarios hasta los de consumo. Para ello dispone de más de 8.500 kilómetros de redes de transporte y distribución propias repartidas a lo largo de Aragón, Baleares, Andalucía, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Madrid, Murcia, Cataluña y Extremadura con las que facilita el acceso a esta fuente de energía limpia a más de 5,2 millones de personas, industrias y comercios, en un total de 234 municipios. Este despliegue ha supuesto una inversión de más de 1.000 millones de euros desde su creación, 320 millones de euros en 2015; 236 invertidos en la compra de Gas Energía Distribución de Murcia y otros activos a EDP Naturgas Energía y 84 millones en redes.

Gas Natural Fenosa, a través de su compañía transportista, Gas Natural Transporte, puso en servicio a principios de 2015 el gasoducto de A Mariña Lucense que, tras una inversión de 30 millones de euros, permite el acceso al gas natural a la planta de Alcoa en San Cibrao (Lugo).

El gasoducto de A Mariña, de 65 kilómetros de longitud, es una infraestructura de tubo de acero que transportará un caudal máximo de 51.000 metros cúbicos/hora. La entrada en servicio del ramal de transporte primario permitirá conectar a la red de gas a los municipios de la zona, beneficiando a más de 55.000 habitantes, comercios e industrias. En la construcción del gasoducto, que se llevó a cabo en un tiempo record de 11 meses, participaron más de doscientos profesionales.

Por su parte, Redexis cuenta con 48 gasoductos de transporte regional. Ha finalizado la construcción del gasoducto Son Reus-Inca-Alcudia, que ha supuesto una inversión de 20 millones de euros y la generación de cerca de 250 empleos directos e indirectos. Esta infraestructura facilitará el suministro de gas natural a más de 135.000 habitantes y negocios y fomentará el desarrollo de nuevos proyectos industriales, así como la generación de ahorros de entre el 30% y el 50% en la factura energética para el sector turístico de la zona, que pueden superar la cifra de 9 millones de euros. Más del 60% de la red de transporte se ha realizado en los últimos cinco años.

En el negocio distribución, cuyo grueso se construyó entre 2005 y 2008, desplegó en los seis primeros meses del año más de 91 kilómetros, hasta sumar a 30 de junio de 2015 un total de 6.960 kilómetros y 516.000 puntos de suministro, lo que supone un alza del 32% respecto a junio de 2014.

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