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Breakingviews
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

EE UU y la Gran No-renuncia laboral

Firmas de Wall Street avisan de que sus empleados no se marchan al ritmo esperado

Banderas de EE UU ante el edificio de la Bolsa de Nueva York (NYSE).
Banderas de EE UU ante el edificio de la Bolsa de Nueva York (NYSE).Stephen Chernin (Getty Images)

Los trabajadores de EE UU han renunciado a renunciar. En las presentaciones de resultados de Wall Street de julio, algunas firmas advirtieron de que la gente no se estaba marchando al ritmo esperado. Hasta ahora, el país ha capeado la inflación sin despidos generalizados, pero una Gran No-renuncia podría dificultar la lectura de unas cifras de empleo aparentemente saneadas.

Hace un año, los servicios financieros eran uno de los sectores que afrontaban una crisis laboral. Sus ofertas de empleo alcanzaron un récord de 499.000 en junio de 2022, por la escasez de mano de obra. Desde entonces, la ola de contrataciones se ha enfriado. El sector creó 6.300 empleos en julio, casi la mitad que un año antes.

Un factor importante en los planes de contratación es el desgaste, es decir, el número de trabajadores que se espera que renuncien. El 14 de julio, Wells Fargo dijo que había ido “más lento de lo esperado” en el trimestre. State Street dio el mismo mensaje, compartido por otras firmas, cuentan varios ejecutivos a Breakingviews. Ello hace que los costes de personal sigan demasiado altos, al menos por un tiempo.

Por lo general, las empresas no esperan que su personal se vaya. Pero cuando los tipos suben y los trabajadores exigen sueldos más altos, la deserción parece una forma indolora de reducir la factura. Pero la tasa de abandono ha vuelto a sus bajos niveles prepandemia.

Una respuesta es contratar menos, y la proporción de ofertas de las financieras con respecto a los empleados actuales ha caído a su mínimo desde septiembre. Si eso no funciona, los despidos sí. La tasa de estos está al alza. Pero las empresas tienen un incentivo para aplazar el momento, por miedo a parecer más atribuladas que sus rivales. El recorte de Wall Street de 2022 demostró que una vez que una da el paso, otras la siguen rápido.

Así, el tranquilizador bajo nivel de paro reciente debe analizarse con cautela. Puede ser señal de que el alza de tipos no ha perjudicado a la economía. Pero podría reflejar que los empleados se quedan quietos hasta que les den un empujón. La Gran Renuncia fue un ejemplo de cómo la gente puede actuar de forma sorprendente, distorsionando las predicciones. Los resultados empresariales de este año podrían indicar si se avecina otra sorpresa.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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