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El sector sanitario crece pese al chaparrón geopolítico

La industria se mantiene firme, aunque hay negocios que despuntan más que otros, como la biotecnología. La previsión de los expertos es que la subida sea de un dígito este año

Equipo de investigadores en un laboratorio.gorodenkoff (Getty Images)

La industria de life sciences (que abarca desde la investigación y el desarrollo de fármacos hasta la innovación aplicada al ámbito médico y otras soluciones) se mantiene firme. A pesar de la volatilidad geopolítica –derivada principalmente de los vaivenes arancelarios de la actual Administración estadounidense–, el sector en Europa continúa creciendo y vislumbra un año lleno de cifras positivas, con alzas de un dígito, similar a ejericios anteriores. El aumento de la longevidad, la demanda de productos cada vez más eficaces y las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, están marcando el futuro del negocio.

En este escenario, España tiene una posición privilegiada. Aquí existe un ecosistema cada vez más maduro y atractivo para las empresas multinacionales relacionadas con esta industria, recoge un informe de la consultora Cushman & Wakefield. “El país se ha convertido en un polo de atracción para grandes multinacionales, que no solo han establecido centros de distribución, sino también instalaciones estratégicas de investigación, desarrollo, producción y servicios clínicos”, destaca el documento.

“2025 ha sido un año sólido para el sector salud, con incrementos por encima del PIB en la mayoría de los subsectores”, agrega Borja Sangrador, socio responsable de health & life sciences de EY. Este experto indica que el gasto sanitario sigue aumentando, impulsado tanto por la demanda privada como por el esfuerzo público, aunque este último con claras restricciones. De cara a este año, las perspectivas son positivas, pero con matices. “Crecimiento selectivo, mayor foco en rentabilidad y eficiencia, y una clara preferencia por modelos escalables y bien gestionados. El sector seguirá ganando peso económico, con mayor relevancia en la parte privada”, agrega el especialista de la consultora.

Las mejores perspectivas se concentran en subsectores con motores puestos en envejecimiento poblacional, cronicidad, externalización de servicios y presión sobre los sistemas públicos, detalla Sangrador. En servicios, destacan la salud especializada, la atención a mayores, el diagnóstico, la prevención y los modelos de alta especialización out-of-the-pocket (sin reembolso). En life sciences, muestran especial dinamismo los servicios para la industria farmacéutica, los ingredientes de alto valor añadido, la biotecnología aplicada y el medtech (tecnología médica) con diferenciación tecnológica, abunda Sangrador.

España se ha convertido en un polo de atracción de multinacionales y centros de I+D

“Los productos nutracéuticos [derivados de los alimentos], en alza también, están generando mucho interés y valoraciones elevadas. Son áreas en las que el crecimiento no depende solo del ciclo económico, sino también de tendencias demográficas, regulatorias y tecnológicas de largo plazo”, apunta el experto de EY. “El sector salud está en un momento decisivo. Nunca ha sido tan estratégico desde los puntos de vista social, económico y político”, subraya.

Áreas impulsoras

La biotecnología se ha convertido en uno de los pilares clave para el repunte de este negocio. Su dinamismo en España y Europa en los últimos años es el resultado de la convergencia de varios factores estructurales y estratégicos que han fortalecido esta actividad, explica Ion Arocena, director general de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio). Entre ellos, destaca la solidez y madurez del ecosistema científico. “Nuestro país cuenta con una base científica de alto nivel, centros de investigación competitivos a escala internacional y un sistema sanitario que actúa como entorno real de validación de la innovación”, resalta Arocena, quien agrega que la I+D+i está en el centro del modelo de negocio de las empresas biotecnológicas.

El portavoz de Asebio abunda que en los últimos años se ha producido un mayor interés del capital riesgo, especialmente en el ámbito de la salud, junto con el impulso de instrumentos públicos de financiación nacionales y europeos. Programas como Horizonte Europa, los Perte o los fondos Next Generation EU han contribuido a reducir el riesgo en fases tempranas y a escalar proyectos innovadores.

Aunado a ello, comenta que otro factor fundamental es el desarrollo de un marco político y estratégico más favorable, tanto a nivel nacional, con el ejemplo de la futura Estrategia de Tecnologías Profundas, como a nivel europeo, con la reciente Biotech Act europea, iniciativa legislativa orientada a reducir la fragmentación regulatoria, agilizar procesos y reforzar la autonomía estratégica de Europa en tecnologías críticas como la biotecnología.

La producción farmacéutica se disparó en Europa un 21,6% tras los vaivenes arancelarios de EE UU

“Asimismo, el sector se ha visto impulsado por el avance de tecnologías disruptivas –genómica, terapias avanzadas, inteligencia artificial o bioinformática– que están transformando los modelos tradicionales de I+D y acortando los tiempos de desarrollo, especialmente en áreas como la oncología o las enfermedades raras”, agrega el experto. Y, además, sostiene que la biotecnología se ha convertido en un polo de atracción de inversión extranjera y en un catalizador del desarrollo socioeconómico.

Junto a esta actividad, también destaca el farmacéutico, que lidera el gasto en investigación industrial, representando más del 20% de la inversión privada en I+D en el país. Además, concentra el 25% del empleo en actividades de I+D dentro del conjunto de la industria española, lo que subraya su papel como motor de generación de conocimiento y de empleo cualificado, detalla el informe de Cushman & Wakefield.

El año pasado, este segmento experimentó un crecimiento extraordinario. La producción en Europa aumentó un 21,6%, según Rubén del Río, analista sénior de grandes riesgos en Atradius Crédito y Caución, especialista en el sector farmacéutico para Europa. “Tras el anuncio de EE UU de imponer aranceles al sector farmacéutico, las empresas que operan en suelo norteamericano decidieron adelantar y elevar sus compras a los centros de fabricación en Europa, lo que implicó un aumento sustancial”, expone.

Por ahora, los aranceles estadounidenses sobre los productos farmacéuticos de la UE se mantienen limitados al 15% y existen exenciones para aquellas compañías europeas que han accedido a incrementar su producción en Estados Unidos. “Las perspectivas de la industria para España son positivas. Se espera un incremento de la producción para 2026 del 3,1%”, afirma Del Río. Además, las plantas de producción de medicamentos continúan aumentando (según los últimos datos disponibles de 2024) y diversas multinacionales están apostando por España para la investigación y producción, gracias al Plan Profarma 2025–2026 diseñado para atraer mayor inversión extranjera, abunda.

Los expertos advierten de que la excesiva regulación en la UE puede lastrar la rentabilidad

Este repunte se da después de un pronóstico de caída del 1% a escala europea, que se debe a un ajuste tras el alza de 2025, indica Del Río. Pero en el futuro el sector seguirá creciendo. Los fabricantes y distribuidores se beneficiarán del envejecimiento de la población, que impulsará la demanda de tratamientos para enfermedades crónicas y otras dolencias asociadas a la edad.

Sin embargo, los expertos de Crédito y Caución avisan de que la mayoría de los mercados nacionales europeos están fuertemente regulados y presentan restricciones que pueden lastrar la rentabilidad. “Las autoridades sanitarias nacionales ejercen una presión constante para reducir los precios de los medicamentos”, apostillan. Y a ello se suma el hecho de que las empresas europeas afrontan desventajas competitivas frente a mercados como el chino o el estadounidense. “Pese a contar con instalaciones productivas consolidadas, cadenas de suministro seguras y elevados estándares de fabricación, la UE está perdiendo competitividad de forma gradual en el ámbito de la innovación”, recalca.

Un año movido en fusiones y adquisiciones

Balance. El mercado de fusiones y adquisiciones en salud en España cerró 2025 con una actividad marcada por la fuerte presencia de capital internacional y una elevada concentración del valor en un número reducido de operaciones. El volumen rondó los 3.840 millones de euros en 263 transacciones, con un predominio casi absoluto de operaciones transfronterizas, lo que refuerza el papel del país como destino de inversión extranjera más que como escenario de consolidación interna entre actores nacionales, según TTR Data.

Segmentos. “La actividad se ha concentrado en subsectores con fuerte recurrencia de ingresos, como clínicas especializadas, diagnóstico, salud mental y servicios auxiliares, donde fondos de private equity han impulsado estrategias de buy-and-build para crear plataformas en el entorno local”, dice Marcela Chacón Sierra, portavoz de TTR Data.

Transacciones. Entre las más destacadas figuran la compra de Vitaldent por OTPP, Avanta por HIG, Vitalia por StepStone y Mentalia por Peninsula Capital. O la de Synlab por Eurofins, SIFI por Faes Farma, Pronokal por Dubag o Regis Technologies por Esteve, entre otras.

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