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Barceló toma ventaja en la carrera hotelera por crecer en medio del bum del turismo

La empresa ha invertido 305 millones en compras en 18 meses tras dejar su deuda en 52 millones de euros, apenas un 0,1% de su ebitda. Meliá y NH superan los 2.000 millones, presionadas por el excesivo peso del alquiler y Riu acumula 1.400 millones por el ‘rescate’ a su socio TUI en 2021.

Carlos Molina
Raúl González, consejero delegado de la división hotelera de Barceló en Europa, Oriente Medio y África.
Raúl González, consejero delegado de la división hotelera de Barceló en Europa, Oriente Medio y África.

La industria hotelera disfruta de la recuperación explosiva del turismo. Ninguno de los empresarios consultados por CincoDías recuerda un ciclo de dos años en los que todas las empresas, sin excepción, hayan disparado ingresos y beneficio en esas dimensiones, aunque el impacto en su cuenta de resultados no ha sido igual en todas ellas por el diferente nivel de endeudamiento del que partían o en el que han incurrido desde 2019.

Entre las cuatro mayores hoteleras por número de habitaciones (Meliá, Barceló, NH y Riu), la que parte con mucha ventaja en esta carrera por capitalizar el ciclo virtuoso del turismo es Barceló, la segunda por número de habitaciones (65.000), solo superada por Meliá, con 92.000 habitaciones a cierre de 2023. La firma copresidida por Simón Pedro Barceló ha reducido su deuda desde los 408 millones de euros con los que cerró 2020 hasta los 57 millones registrados al final de 2023.

Una cifra que representa apenas un 0,1% de su ebitda, lo que le deja prácticamente con deuda cero y le ha situado en una posición privilegiada para disponer de gran parte de la caja para ampliar su cartera hotelera en propiedad. En los últimos 18 meses ha invertido 305 millones en la adquisición de diez inmuebles y se muestra dispuesta a seguir creciendo si surgen las oportunidades adecuadas. “Solo este año vamos a invertir 400 millones entre compras y reformas”, apunta Raúl González, consejero delegado de la división hotelera de Barceló.

Nada que ver con los otros tres gigantes de la hotelería española, cuya principal prioridad ha sido la renegociación de su deuda y el alargamiento de sus vencimientos para no frenar su expansión. Meliá cerró 2023 con una deuda de 2.613 millones, de los que 1.450 millones (el 55,4% del total) correspondieron a los alquileres (87 de los 350 hoteles en operación). En una reciente entrevista con Cinco Días, Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá, reconoció que habían cerrado la refinanciación y habían desplazado dos años los vencimientos para poder cumplir los objetivos de expansión al menos hasta 2026. “Queremos abrir 30 hoteles al año e incorporar 16.000 habitaciones en dos años”. Todos ellos serán en régimen de gestión y puede haber alguno en propiedad. Entre medias tampoco descarta alguna desinversión o alguna operación de rotación de activos, como la culminada el pasado mes de abril por la cual vendió el 38,2% de tres hoteles a Santander (Me London, Gran Meliá Palacio de Isora en Tenerife y Meliá Cala Galdana en Menorca) y se embolsó 300 millones de euros, que irán directamente a enjugar la deuda.

El impacto negativo de los alquileres es aún más evidente en el caso de NH, ahora denominada Minor Hotels Europe & Americas por la matriz, que cerró el pasado ejercicio con una deuda de 2.223 millones de euros, de los que 1.959 millones (el 88,1%) proceden de los contratos de arrendamiento. De los 350 hoteles operativos, 224 cuentan con contrato de alquiler. De este modo, la deuda al margen de los contratos de arrendamiento se limita a 264 millones, lo que ha sido reconocido con una mejora de rating por parte de dos de las mayores agencias de calificación de deuda. Primero fue Moody´s, quién lo mejoró un escalón en diciembre de 2023 y cambió la perspectiva desde estable a positiva “debido a un desapalancamiento más rápido de lo previsto, impulsado por mejoras en rentabilidad, la reducción de los pasivos por arrendamiento y el pago anticipado de la deuda”. Solo cuatro meses después fue Fitch quién anunció una mejora de dos escalones “reflejando la evolución reportada en 2023, un fuerte desapalancamiento y la generación de caja”.

Riu sigue cumpliendo con la hoja de ruta de expansión, que marcaba tres grandes aperturas para este año (Chicago, Jamaica y Mauricio) y dos grandes reformas en República Dominicana y Jamaica. La hotelera, que cerró el pasado ejercicio con un máximo histórico de facturación de 3.607 millones de euros, sigue arrastrando la pesada carga del rescate practicado sobre su socio TUI, al que ayudó en 2021 con la compra del 51% de la joint venture que compartían por 670 millones, a través de un crédito concedido por Caixabank. La hotelera, que prefiere no revelar su actual endeudamiento, cerró 2022 con una cifra cercana a los 1.400 millones de euros, tal y como expuso en una entrevista a EL PAÍS el consejero directivo de la compañía, Joan Trian.

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Sobre la firma

Carlos Molina
Periodista de la sección de Empresas, especializado en hoteles, turoperadores, agencias de viajes y aerolíneas. Trabajó en la sección de Especiales entre 2001 y 2005 y escribió sobre comercio exterior, política económica y macroeconomía en la sección de Economía entre 2005 y 2015. También ha trabajado en ABC, Interviú y el diario Mediterráneo.
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