El Gobierno decide aplazar el Perte del motor para reformarlo a fondo

El nuevo esquema amplía hasta un año el plazo para presentar proyectos y el programa se lanzará en el segundo trimestre. El primer plan dejó 2.182 millones sin asignar, el 75% del total.

La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ayer en Fitur.
La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ayer en Fitur. EFE

El Gobierno no está dispuesto a repetir los errores de la primera convocatoria del Perte del coche eléctrico que dejaron 2.182 millones de euros (de un total de 2.975 millones) sin asignar. Por ello, el nuevo secretario de Industria y Pyme, Francisco Blanco, nombrado por el Consejo de Ministros del pasado 27 de diciembre, ya ha mantenido varias reuniones con representantes del sector del motor para transmitirles que habrá cambios sustanciales en la segunda convocatoria de este programa de subvenciones y créditos al 0% de interés.

Entre ellos, el Gobierno trabaja en ampliar hasta un año el plazo para la presentación de proyectos al Perte, según explica Blanco a CincoDías. Si bien no es aún algo cerrado, sería una medida que el Ejecutivo podría llevar a cabo sin tener que negociar con Bruselas, lo que facilitaría hacer dicho cambio. “En vez de tener un mes para presentar proyectos, queremos que sean seis, ocho meses y en un supuesto ideal que la ventanilla esté abierta todo el año”, señala Blanco. Además, se permitirá la presentación de proyectos unitarios, una medida demandada por el sector, que encontró muy engorroso que en el primer Perte se tuviesen que presentar planes que englobasen decenas o cientos de proyectos más pequeños.

Además, Industria mantiene conversaciones con la Comisión Europea para conseguir la principal petición del sector: que se amplíe el plazo para ejecutar las inversiones, algo que en la primera convocatoria estaba fijado en el 30 de junio de 2025. Si esa fecha no se cambia, importantes proyectos de Ford, Stellantis y Renault quedarán fuera de la segunda convocatoria del Perte.

La estadounidense renunció al dinero que se le había asignado de forma provisional en la primera convocatoria por su incapacidad para acometer las inversiones antes de esa fecha, ya que sus planes de electrificación para la planta de Almussafes (Valencia) son para la segunda mitad de esta década. Por su parte, Stellantis, tal y como adelantó CincoDías, negocia con el Gobierno ayudas para traer a España sus plataformas de producción de coches eléctricos STLA, lo que aseguraría la producción de vehículos eléctricos en nuestro país para la próxima década (a partir de 2025, todos los coches eléctricos del grupo se harán con estas plataformas).

El caso de Renault es más complicado, ya que el grupo francés pide, además de la ampliación de plazos, que se incluya en el Perte a los coches híbridos. Esto parece difícil teniendo en cuenta que Alemania, por ejemplo, ha quitado este año las ayudas a la compra de vehículos híbridos enchufables y que la UE está apostando claramente por la movilidad 100% eléctrica.

La aprobación de estos cambios en las bases del programa y las negociaciones con la UE provocarán, según admite el propio Blanco, que la segunda convocatoria del Perte del coche eléctrico se retrase respecto al calendario que se había marcado la propia ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto.

La futura candidata a la alcaldía de Madrid por el PSOE (dejará su puesto al frente de Industria para las elecciones que se celebrarán en mayo) había señalado que el Perte estaría listo en el primer trimestre de este año. “Es difícil [que esté para entonces]. Lo que sí veo seguro es que esté en el primer semestre. El Perte es un tema prioritario, le estamos dando mucha importancia”, remarca Blanco, quien explica que ya se ha reunido con el director general de Anfac, José López-Tafall; con Sernauto, la asociación que representa a los proveedores de automoción; y con algunas automovilísticas. Tanto Anfac como Industria aseguran que el encuentro fue “positivo”.

Un aspecto que denota la importancia que le está dando el Gobierno a esta segunda convocatoria es el reciente nombramiento de José María López como comisionado especial del Perte del coche eléctrico, actual director del Insia (Instituto Universitario de Investigación del Automóvil Francisco Aparicio Izquierdo). Este comisionado especial tiene rango de subsecretaría de Estado y su objetivo es “reforzar el despliegue” del Perte, que fue el primero en anunciarse, pero del que quedaron sin asignar más del 73% de los fondos.

Fracaso de la primera convocatoria

Caso VW. En la primera convocatoria del Perte, el grupo Volkswagen llegó a poner en duda su inversión para levantar en Sagunto (Valencia) una planta de baterías para coches eléctricos, si no se le daban más fondos de los que se le habían adjudicado en un principio. Finalmente, el Ejecutivo amplió significativamente el dinero para el proyecto liderado por la compañía alemana y le otorgó 356,6 millones. Fue la más beneficiada por el Perte, por delante de Mercedes-Benz, que se llevó 170,4 millones, y del D-Hub que pretende reindustrializar la antigua Nissan Barcelona, con 65,2 millones.

Avales. Tras la adjudicación de los fondos, llegó la hora de presentar los avales, que debían de ser equivalentes al 90% de los fondos recibidos. El D-Hub, un grupo de empresas entre las que no hay ninguna gran compañía del motor, tuvo problemas para la presentación de los mismos y tuvo que resignar gran parte del dinero que se le había adjudicado.

Cambio en la cúpula de Industria. Ante el fracaso de la primera convocatoria, el Gobierno destituyó al hombre que había dirigido el Perte, el anterior secretario de Industria y Pyme, Raül Blanco.

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