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El Banco de España descarta una recesión técnica pero la inflación no bajará del 2% hasta 2025

Recorta el PIB para 2023 al 1,3% y para 2024 hasta el 2,7% por el empeoramiento del contexto exterior y pese a las medidas para reducir el impacto de la crisis energética Considera que en los próximos meses podrán verse nuevas subidas en los precios de los alimentos

Previsiones BdE
Infografía: Belén Trincado

El Banco de España prevé una tasa de crecimiento del PIB del 4,6% en 2022, lo que supone una décima más que en su anterior estimación, mientras que empeora en otra décima el crecimiento para 2023 que lo fija en el 1,3%, según el informe trimestral de la economía española, presentado este martes por el organismo supervisor. El banco central destaca en su informe el empeoramiento del contexto exterior, a pesar del efecto positivo de la extensión en 2023 de una parte de las medidas en vigor durante 2022 para reducir el impacto de la crisis energética.

La retirada de las medidas al inicio de 2024 tendrá un impacto negativo sobre la actividad, lo que se traducirá en un recorte en dos décimas el crecimiento estimado para 2024 fijándolo en el 2,7%. Para 2025 la tasa de crecimiento se establece en el 2,1%.

España lograría en cualquier caso eludir una recesión técnica (dos trimestres consecutivos de contraccióndel PIB), según explicó el director general de Economía y Estadística del Banco de España, Ángel Gavilán. Con todo, el responsable indicó que "es precipitado descartar ningún escenario en un contexto de tanta volatilidad".

El organismo estima que con los indicadores disponibles hasta el momento, el PIB podría expandirse entre octubre y diciembre, el 0,1% intertrimestral, "si bien dicha tasa de crecimiento solo puede estimarse con una considerable incertidumbre". De confirmarse esta cifra no dejaría de ser algo mejor de lo previsto hace unos meses, cuando la propia autoridad monetaria, no descartaba que en la fase final de este ejercicio y el primer trimestre del próximo año pudieran registrarse incluso leves tasas negativas. El riesgo existe, aunque en menor medida que en otras estimaciones, por lo que se estima que para la primavera la economía muestre una mejora en el perfil de crecimiento.

Entre los indicadores que avalan esta cifra se encuentra la encuesta de la central de balances que apunta que en el último trimestre, la facturación de las empresas se habría mantenido prácticamente estable frente al trimestre precedente, así como otros indicadores de confianza como el PMI que en noviembre apreció un ligero repunte frente a octubre, tras haber mantenido una senda ligeramente descendente, al tiempo que el empleo ha mostrado una cierta estabilidad en el último trimestre, tendencia que también se aprecia en la tasa de temporalidad.

La  atonía en el crecimiento económico español en la última parte de este año sería una consecuencia de la elevada incertidumbre, el deterioro de la confianza de los agentes, las presiones inflacionistas y el endurecimiento de las condiciones financieras. El grado de dinamismo de la economía española habría sido similar al registrado durante el tercer trimestre, al tiempo que la tasa diferencial de inflación frente a la UEM alcanzó en noviembre su mínimo histórico, a lo que han contribuido las medidas desplegadas por el Gobierno, que en noviembre explicarían una bajada de 2 puntos porcentuales, explicó Gavilán.

Bajo el condicionante de que la economía mundial ha perdido dinamismo en el tramo final del año, como consecuencia de los efectos adversos de la guerra en Ucrania, de las elevadas tasas de inflación y de las respuestas de las políticas monetarias al fuerte y persistente repunte de los precios, la tasa de inflación general en España disminuyó del 10,7% en julio al 6,7% en noviembre.

Inflación

Respecto a la evolución de la inflación, las estimaciones del Banco de España, sitúan en el 8,4% la tasa para el cierre de 2022, lo que supone 3 décimas menos que en su anterior previsión de octubre, al tiempo que recorta en 7 décimas la evolución de los precios para 2023 hasta fijarla en el 4,9% por el efecto de las medidas del Gobierno. Sin embargo, eleva en 1,7 puntos su previsión para 2024 que la fija en el 3,6%.

Habrá que esperar hasta 2025 para ver una tasa de inflación por debajo del 2%, el objetivo de estabilidad del Banco Central Europeo (BCE), en concreto en el 1,8%. No obstante, señala el Banco de España en su informe que esta senda de precios se verá muy condicionada por la trayectoria que los precios energéticos puedan seguir en los próximos trimestres, lo que dependerá de la guerra en Ucrania, las temperaturas en Europa durante los dos próximo inviernos y el grado de dinamismo de la economía china.

A todo ello también hay que sumarle tanto la duración, como el diseño y la intensidad de las medidas públicas, tanto actuales como futuras, que se desplieguen para hacer frente al encaremiento de la energía. Gavilán señala que la tasa subyacente tendrá mayores reticencias a una moderación, aunque se espera el 3,4% en 2023, el 2,2% en 2024, para caer hasta el 1,8% en 2025.

Respecto a la evolución de los precios de los alimentos, el Banco de España considera que en los próximos meses se vivirán nuevos incrementos, sin que pueda afirmarse que se haya "tocado pico" hasta ahora.

Sin efectos de segunda ronda por salarios o márgenes

El Banco de España no ve indicios de que se estén produciendo efectos de segunda ronda por la vía salarial. Así señala que los convenios colectivos hasta noviembre muestran un repunte relativamente contenido, del 2,7% para un total de 8 millones de trabajadores, si bien señala que habían sido firmados en años anteriores.

Incluso los convenios de nueva firma pactados en 2022 y que afectan a algo más de 1,8 millones de trabajadores, muestran incrementos del entorno del 3%, moderación, que señala "parece mantenerse de cara al año próximo".

Tampoco se atisban estos efectos por la vía de los márgenes empresariales, aunque advierte que los aumentos de costes industriales, aún pueden tardar unos meses en reflejarse, lo que podrían influir en la tendencia de los precios.

Efectos de la contratación sobre el gasto

Pese a que el director general del Banco de España, no quiso entrar en valoraciónes de la reforma laboral actualmente en vigor, explicó que la conversión de contratos temporales en indfinidos pudo haber contribuido a apuntalar el gasto privadode los últimos meses, variable que pudo haber aumentado entre 2.000 y 3.000 millones de euros.

Según los números elaborador por el servicio de estudios del Banco de España, los trabajadores con contrato indefinido dedican de media el 81% de la renta de su hogar al gasto, frente a los que tienen un contrato temporal que dedican el 72%.

Así sostiene que históricamente, la conversión de un contrato temporal en indefinido ha conllevado un aumento del gasto del 20%, a lo largo de los dos trimestres siguientes.

En cuanto a la evolución del empleo, destaca que la tasa de temporalidad se ha reducido de forma intensa, aproximándose a la media europea. La ratio de temporalidad se ha reducido en 13,5 puntos porcentuales respecto a la de noviembre de 2021. Una cuarta parte de este descenso ha sido consecuencia de los contratos fijos discontinuos.

Sobre la firma

Jesús García
Periodista económico. Responsable de la sección de Economía de Cinco Días. Cuenta con una dilatada carrera profesional en La Gaceta de los Negocios, la agencia norteamericana Knight-Ridder Financial News, Efecom. Ha desarrollado labores profesionales en el mundo de la comunicación, en el ministerio de Hacienda, SEPI o Consejo de Procuradores.

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