El beneficio neto de las empresas no financieras se disparó un 94,7% hasta septiembre

Los márgenes sobre ventas se quedaron 20 puntos por debajo de 2019 por la dificultad para repercutir la inflación en los precios

Línea de montaje de la planta de Stellantis Zaragoza.
Línea de montaje de la planta de Stellantis Zaragoza.

La reactivación de la economía española ha sido balsámica para las cuentas de resultados de las empresas no financieras que operan en España. El beneficio neto de estas compañías aumentó un 94,7% anual entre enero y septiembre, casi el doble del porcentaje registrado en el mismo periodo de 2021. Esa fue una de las principales conclusiones de la Central de Balances del Banco de España, hecha pública esta mañana, que analiza la evolución económica de las compañías a partir del análisis de las 900 más grandes.

La cifra de negocio de estas empresas se incrementó un 48,7% interanual, lo que supuso el mayor incremento de la serie trimestral, debido en gran medida a la aceleración de los precios de consumo, que tocaron techo en junio, con un alza del 10,7% anual y que llevan cuatro meses consecutivos de caída hasta el 6,8% en noviembre.

Estas cifras sólidas contrastan, sin embargo, con la desaceleración económica que vaticinan el Fondo Monetario Internacional o la Comisión Europea, por lo que las empresas ligadas al sector energético han mostrado su rechazo a la nueva figura impositiva creada por el Ejecutivo que grava los ingresos netos del 2022 y del 2023 con un tipo del 1,2% (la banca, el otro sector afectado no figura en la estadísca del supervisor).

Pese al fuerte repunte de facturación y beneficio, los márgenes sobre ventas se redujeron “ligeramente” en comparación interanual y se situaron casi 20 puntos por debajo de los niveles precrisis, lo que, según el Banco de España, es una muestra de que no están trasladando al precio final el incremento de costes acumulado en los nueve primeros meses de 2022. Por actividades, las compañías que contaban con márgenes más elevados, como las que operan en sectores intensivos en el uso de la energía y el petróleo, muy beneficiadas por la apreciación de las materias primas, y las exportadoras, ahora perjudicadas por la debilidad del euro frente al dólar, han tenido una evolución más desfavorable en el citado período. En el otro lado aparecieron el comercio y la hostelería, con unos márgenes crecientes debido a la recuperación de la demanda tras el levantamiento de las restricciones a la movilidad vinculadas a la pandemia.

La recuperación de las ventas y del beneficio ha propiciado que las empresas no financieras optaran por reducir la deuda acumulada durante los dos años de pandemia y que de esa forma redujeran su vulnerabilidad. La proporción de compañías en las que el peso de la deuda neta en el balance fue superior al 75% se redujo en 0,7 puntos básicos en 2021, mientras que la de empresas cuya ratio de deuda en relación con sus resultados corrientes era superior a 10 o tenían beneficios ordinarios negativos cayó en 3,4 puntos.

Una evolución dispar respecto al Ibex 35

Beneficio. La evolución de los indicadores de rentabilidad de las empresas cotizadas fue mayor que la de las no cotizadas. El beneficio de las empresas que componen el Ibex 35 rozó los 42.000 millones de euros entre enero y septiembre. Pese a los extraordinarios registrados en 2021, todo apunta a que 2022 podría ser el mejor año de la serie histórica.

Ingresos. La subida de tipos de interés y el alza de los precios de la energía impulsaron la cifra de negocio de las empresas que integran el selectivo. Creció un 32% anual y rozó los 443.000 millones de euros. Este importe se aproxima a los 460.000 millones registrados a cierre de 2021, una cifra que con toda seguridad será superada al cierre del actual ejercicio.

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