La incursión de Goldman en los fondos europeos parece un aperitivo

Los gestores de fondos se enfrentan a un complejo futuro en el que la clave será buscar la economía de escala

La incursión de Goldman en los fondos europeos parece un aperitivo

La incursión de Goldman Sachs en los fondos europeos tiene todas las trazas de un aperitivo. El banco estadounidense ha duplicado su presencia en la gestión de activos en Europa al adquirir la rama de inversiones de la aseguradora holandesa NN Group por 1.600 millones de euros. Esto le proporciona al jefe, David Solomon, un mayor campo de acción en un momento de crecimiento lento, pero hará falta algo más para que le dé por embarcarse en un gran negocio regional.

Para un banco conocido por su inteligencia, la adquisición de NN Investment Partners (NNIP) no parece ninguna ganga. La unidad ha estado disponible durante varios meses para sus homólogos, incluidos Assicurazioni Generali y DWS, por un precio estimado de 1.400 millones de euros. Solomon tampoco está comprando una maravilla de fondo. El negocio del Grupo NN está bien gestionado, con unos costes respetables del 65% de los ingresos, pero no está creciendo rápidamente y sus pilares se encuentran en las áreas de fondos más corrientes, como la renta variable y la renta fija.

Aun así, la operación probablemente tenga sentido. Mientras que las aseguradoras como NN Group están bajo presión para racionalizar sus operaciones y generar liquidez, los bancos van en busca de negocios que no consuman capital, como la gestión de fondos o de patrimonios. Su homólogo estadounidense JPMorgan, por ejemplo, acaba de gastar 700 millones de libras en la compra de Nutmeg, una plataforma digital británica de decisiones automatizadas basadas en algoritmos. Y Goldman puede argumentar que plausiblemente la operación cubrirá su coste de capital. NNIP generó 152 millones de euros de margen de explotación el año pasado. Cabe suponer que Goldman pueda recortar costes equivalentes al 10% de las ventas, y que la rentabilidad del capital invertido alcance en torno al 9%, en línea con el coste de capital del sector.

El verdadero beneficio para Goldman es la escala. Los gestores de fondos se enfrentan a un futuro complicado. Los precios de los activos se hinchan gracias a la generosidad de los bancos centrales, lo cual aumenta las comisiones. Pero los ingresos siguen bajo la presión de las alternativas pasivas baratas, que están cada vez más dominadas por unos pocos gigantes como BlackRock. El resultado es una búsqueda de escala para reducir costes, invertir en tecnología y vender productos a clientes de todo el mundo. Esta operación duplica automáticamente los activos gestionados por Goldman en Europa, hasta superar los 600.000 millones de dólares, y le da un baluarte en Países Bajos, además de permitirle sacar ventaja en el ámbito de la inversión sostenible.

En todo caso, es posible que Solomon tenga que hacer más operaciones. Los activos gestionados por Goldman en Europa seguirán representando aproximadamente una cuarta parte del total en sus manos tras esta operación. Y tendrá menos de la mitad de los activos del líder continental, Amundi, con 1,6 billones de dólares en la región. Dado que es probable que el sector siga consolidándose, Goldman tendrá trabajo.