Encarna Piñero (Grupo Piñero): "El modelo del todo incluido encaja a la perfección en la era pos-Covid"

“La explosión incontrolada de viajeros llegará en otoño y el verano bueno será el de 2022”

Encarna Piñero, consejera delegada del grupo Piñero
Encarna Piñero, consejera delegada del grupo Piñero

"En 25 años hemos pasado de cero a tener 27 hoteles y 15.000 habitaciones. Ahora toca consolidar unas bases que nos permitan seguir creciendo y tomar inversiones que no nos obliguen a estar lastrados por un peso financiero”. Encarna Piñero, consejera delegada de Grupo Piñero (con los hoteles Bahía Príncipe y el turoperador Soltour como grandes marcas), hizo estas declaraciones a principios de 2019, un año antes de que irrumpiera el coronavirus. Si la compañía, que facturaba 800 millones de euros y tenía un ebitda de 125 millones en 2019, ya era conservadora per se en el año más boyante de la industria turística, ahora lo es mucho más. Por eso congelará su plan de inversiones este año (tras invertir 70 millones en 2020) y priorizará la ayuda a los empleados afectados por ERTE y la parálisis del negocio. Augura que la recuperación ya ha empezado en EE UU y que en Europa llegará a partir del otoño.

Cerró 2019 con una facturación de 800 millones de euros y preveía invertir 240 millones en reformas en tres años. Llegó el coronavirus y lo cambió todo.

Esperábamos que en una situación como la de la crisis sanitaria hubiera un mercado que compensara a otro. Si el europeo iba peor, el canadiense o el americano podían compensar. El problema es que ha sido una situación atípica, sin libro de instrucciones, con 100.000 millones menos de actividad turística y 700.000 empleos menos en España. Al principio nadie sabía cuánto tiempo iba a durar y nos pilló desprevenidas, ya que tuvimos que cerrar 15.000 habitaciones en 15 días. Nos hemos enfocado en la supervivencia, desarrollando planes que mantuvieran el equilibrio entre el beneficio económico y social, siempre buscando esa corresponsabilidad con los Gobiernos locales. Al mismo tiempo, hemos buscado aprovechar nuestra solidez patrimonial para negociar distintas vías que nos ayudarán a encarar el futuro con optimismo.

"La unión entre Soltour y Logitravel nos sitúa como un jugador muy relevante"

Han acudido a líneas ICO y también han tirado de otros recursos para superar la crisis.

Hemos solicitado financiación a través de los préstamos ICO y hemos seguido apostando por una financiación sostenible. Fuimos el primer grupo que firmó un préstamo verde, a través de BBVA, y ahora estamos trabajando en una reestructuración más sofisticada de la deuda. Se trata de alargar los vencimientos y ampliar nuestros compañeros de viaje fuera del ámbito nacional y buscarlos en el extranjero. Nos hemos apoyado en un asesor que nos ayuda a salir de esa visión conservadora.

Ese cambio cultural también se ha producido con un movimiento inédito. Soltour, uno de los turoperadores más longevos de la industria turística española, se ha integrado con Logitravel, un competidor 100% online.

Buscábamos una empresa que jugara un papel muy importante dentro del sector. La unión entre Soltour y Logitravel nos sitúa como un jugador muy relevante, pero somos conscientes de que Ávoris (fusionada con Globalia) es mucho más grande, pero creo que tenemos unas cualidades y atributos que le da sentido a la alianza, como el nombre y la marca.

"Trabajamos en una reestructuración más sofisticada de la deuda de la compañía"

NH y Meliá han anunciado desinversiones por 200 millones para reducir deuda y ganar liquidez. ¿Barajan seguir por esa misma línea para salir más reforzados después de la pandemia?

Tenemos algunos activos en venta desde hace dos años. Nuestro objetivo es rotar inmuebles y seguimos buscando activos que nos posicionen en destinos en los que creemos que la marca Bahía Príncipe debe estar. Lo que no vamos a cambiar es el concepto de todo incluido. Tenemos 27 hoteles, con 15.000 habitaciones y la gran mayoría son en ese régimen. Cuando empezó la pandemia nos planteamos si el todo incluido era un producto sostenible en el tiempo. Ahora estamos convencidos de que está muy bien posicionado en destinos con una superficie por metro cuadrado y cliente que no tiene nada que ver con lo que puedes encontrar en destinos más maduros. Podemos garantizar una experiencia vacacional y segura para el cliente tipo de este sistema. Cuando un turista va a un todo incluido, se olvida de llevar dinero, es un producto familiar fantástico en un entorno seguro. Hemos conseguido encontrar el equilibrio entre la oferta y la demanda. El todo incluido puede evolucionar, pero encaja a la perfección en la era pos-Covid.

¿Qué previsiones maneja para el verano y lo que queda de año?

Pensaba que el punto de inflexión iba a ser en verano y será en otoño. Creo que el verano va a ser un buen comienzo, pero está muy por debajo de 2019. Firmaríamos tener un 60% de los turistas de 2019. Va a haber una salida lenta, pero estoy convencida que la inflexión va a ser en otoño. EE UU ya está descontando el tema del Covid, ya han perdido el miedo y eso es muy bueno porque genera confianza en los destinos. Y esa confianza traspasa el océano Atlántico. Y eso es muy importante porque en Europa vamos con retraso. Este verano es clave para generar confianza y romper el miedo.

¿Cuando cree que se producirá la explosión incontrolada de viajeros que pronostican todos los expertos?

Llegará en otoño, y el verano bueno será en 2022. Los índices de cancelación siguen muy altos, en torno al 25%, pero se compensa parcialmente con las reservas de última hora. Europa despegará este verano y creo que septiembre va a ser bueno en Baleares y Canarias, gracias al crecimiento del mercado nacional y las ventas directas.

Las empresas turísticas se han mostrado muy críticas con el Gobierno por la ausencia de ayudas directas. ¿Comparte ese diagnóstico?

Nos hemos visto con todos los ministros y cada vez estábamos más frustrados. Creo que somos el único país que no ha recibido ayudas directas, siendo el turismo uno de los sectores más estratégicos. Creo que por mucho que amplíen los créditos ICO, las empresas no se pueden endeudar más. No han sido capaces de encontrar el equilibrio entre economía y seguridad, igual que ha pasado en Madrid, que ha sido la envidia de toda España. Han hecho un diagnóstico miope de la situación, no han sido capaces de ir delante de la situación y los empresarios hemos sobrevivido gracias a los ERTE. No nos hemos sentido apoyados en España. En el Caribe hemos sentido mucho más apoyo teniendo muchos menos recursos.

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