Los hoteleros anticipan fusiones ante la falta prolongada de ingresos y demanda

Prevén que no alcanzaran hasta 2022 o 2023 el nivel de facturación previo al coronavirus

Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá Hotels International
Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá Hotels International

Las grandes cadenas hoteleras están aguantando el tirón de la crisis sanitaria con una gran parte de sus plantillas congeladas en ERTE, retomando líneas de crédito que no habían usado y reduciendo al máximo su inversión y su gasto corriente. Pero esa es solo una pequeña parte de la foto, ya que la planta hotelera actual en España está formada por 15.000 hoteles, de los que solo el 14% pertenece a alguna cadena.

"La crisis va a provocar procesos de concentración y consolidación, una respuesta necesaria ante un entorno que tras la pandemia será mucho más competitivo y habida cuenta de que el sector esta muy atomizado", ha señalado Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá Hotels International, durante su intervención en una jornada organizada por el Instituto Hotelero Tecnológico (ITH). En su opinión, el futuro pasa por una "hiperespecialización" de los hoteles independientes o que estos busquen en las grandes cadenas las fortalezas de las que carecen "como el respaldo de marcas poderosas y reconocidas, la capacidad de distribución o la fidelización de clientes".

En esa línea se enmarca el plan de rescate diseñado por la cadena francesa de hoteles económicos y urbanos B&B, que ofrece a hoteleros independientes un rescate en forma de contrato de alquiler a largo plazo y de una adaptación express en 24 horas a la marca y los requisitos de los hoteles.

Los hoteleros no solo creen que habrá concentración, sino que también habrá más diversificación hacia otros negocios. En el mismo foro, Kike Sarasola, fundador y presidente de Room Mate, recalcó que ya se están produciendo movimientos en su compañía, como la potenciación de la división de apartamentos, "con una caída del 20% en la crisis frente al 80% o el 90% de los hoteles". Tanto Sarasola como Escarrer coincidieron en que la recuperación de la demanda no llegará hasta la Semana Santa o el verano de 2021 y que el regreso a los niveles de facturación precrisis no llegará el año que viene y no se alcanzará al menos hasta 2022 o 2023.

En el acto también intervino el presidente de la Mesa de Turismo, Juan Molas, que puso cifras a la situación agónica que viven los sectores dependientes del turismo. "Solo el 8% de la planta hotelera nacional está abierta y con ocupaciones que no alcanzan el 15% de media. Pero también hay 100.000 bares cerrados o que han desaparecido de un total de 270.000, además de 5.400 agencias de viajes de un total de 9.000 que hay en todo el territorio nacional en la misma situación".

Normas
Entra en El País para participar