El automóvil acelera en su reconversión tecnológica

El sector apuesta por las baterías y la electrificación de su producción

baterías
Empleados de Volkswagen en una sala de fabricación de baterías para coches eléctricos en Alemania.

El sector del automóvil en España tiene claro el camino a recorrer en este proceso de reordenación radical que atraviesa: atraer a las fábricas adjudicaciones de vehículos eléctricos y reconversión completa de estas para su electrificación o para producir baterías.

La primera parte ya está en marcha. De hecho, y según la Asociación de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), en los dos próximos años se fabricarán hasta 16 modelos electrificados. Fuentes de esta patronal señalan que “podemos aspirar a más”, y añaden que “es necesario acometer cuanto antes la reconversión industrial de nuestras fábricas”.

La inversión en formación evitará despidos y cierre de empresas

A favor de estas decisiones juegan la alta competitividad de la industria. En contra, no ser el lugar donde se toman las decisiones. En este marco hay que situar anuncios como el que hizo Volkswagen la semana pasada de excluir a España para hacer vehículos eléctricos hasta al menos 2022. Otros, como Seat, se van hasta 2025, año en el que quieren producir un modelo 100% eléctrico en Martorell, aunque unido a ayudas públicas.

Y aquí Anfac pone la lupa. Se necesitarán baterías para estos coches. España no tiene ninguna de estas fábricas. En Europa solo se produce el 3%, de acuerdo con Sernauto, la asociación española de proveedores de automoción. Para la patronal de componentes, es esencial reconvertir la actividad con ese fin.

La cifra

50% aumentará su valor de mercado la nueva industria de movilidad, según el Plan Estratégico de Automoción 2020-2040 elaborado por KPMG para Anfac.  Una inversión de 54.000 millones de euros en los próximos 10 años para alcanzar un valor de 310.000 millones y crear casi 1,5 millones de empleos en 2040.

Dos empresas, la coreana LG Chem, líder en este sector, con una cuota de mercado del 25,1%, y la francesa Schneider Electric han mostrado su interés en las instalaciones de Nissan en Barcelona para instalar una fábrica de baterías para coches eléctricos. Sería la primera de este tipo en el país.

El cierre de la factoría de Nissan en Barcelona, definido por Anfac “como un toque de atención”, trae a primer plano otro de los asuntos capitales en este proceso: el empleo. Begoña Cristeto, socia responsable de industria y automoción de KPMG España, lo analiza desde una doble perspectiva. De crecimiento, “debido a la aparición de nuevos negocios y técnicas”. Y de recualificación del que hay, con “un cambio de perfil de los trabajadores por la incorporación de la tecnología”, resume.

El informe de automoción 2020-2040 elaborado por esta consultora cifra entre 860.000 y 1.460.000 los empleos que la industria añadirá a lo largo de estos años si el sector se centra en la nueva movilidad. Una opinión en la que coincide con el Ministerio de Industria. Fuentes del departamento que dirige la ministra Reyes Maroto afirman que “el empleo será redistribuido” y que “el impacto neto final no tiene por qué ser negativo si nuestras empresas saben adaptarse a estos cambios”.

Esta metamorfosis laboral surgirá principalmente de dos vectores: la descarbonización y la digitalización. “Necesitamos más formación para hacer vehículos eléctricos y ser proveedores de productos de tecnología”, explica Ignasi Castelló, jefe de ventas de Ficosa, una de las tres empresas españolas más importantes que produce componentes para coches.

Fábricas 4.0

La industria 4.0 ha entrado en los fabricantes de componentes para vehículos, donde, según Castelló, “tenemos más capacidad de desarrollo en tecnologías que mejoren la seguridad, la conectividad y la eficiencia”, los tres ejes del coche del futuro.

Zanini es un ejemplo. Ha desarrollado Zanichrome, la base de “una nueva línea de negocio para la empresa”, expone Antonio Molón, su director de calidad. Con ella han creado una pieza casi traslúcida que no genera interferencias y que se usa para proteger los sistemas relacionados con la conducción autónoma. Lo usan ya Volkswagen, Skoda, Seat, Land Rover y lo van a extender a otros.

Gestamp, que está haciendo piezas más ligeras para que los coches pesen y contaminen menos, según fuentes de la firma. Asimismo, trabajan en factorías más inteligentes y conectadas para ser más eficientes energéticamente.

Y Grupo Antolin, que con el proyecto Mobile Production System “persigue dotar a la compañía de las herramientas y tecnologías necesarias para ser más eficiente y competitiva, al mismo tiempo que se forma y se mejoran las capacidades de los empleados”, aseguran.

Graves efectos si no hay pacto sobre el Brexit

Pérdidas. La automoción en Europa cifra en 110.000 millones el impacto negativo que tendría en la industria un Brexit sin acuerdo entre la UE y Reino Unido. Su ausencia llevaría a ambas partes a mantener relaciones comerciales bajo las normas no preferenciales de la Organización Mundial de Comercio, con un arancel del 10% para los automóviles y del 22% para furgonetas.

Mejora. La actividad de los proveedores de automoción se ha recuperado de forma gradual desde mayo, según Sernauto. La prevista en septiembre es superior al 80% para siete de cada diez empresas. En el resto, es del 60%-80%. En el último trimestre pronostica que será superior al 80% para más del 75%. Cuatro de cada diez firmas mantendrá los ERTE.

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