Uber tiene dos opciones buenas: esperar, o esperar aún más

La pobre reacción del mercado a la oferta de Just Eat por Grubhub deja puertas abiertas

Repartidor de Uber Eats en Washington DC, el 1 de abril.
Repartidor de Uber Eats en Washington DC, el 1 de abril. REUTERS

La velocidad es importante para llevar comida a domicilio, pero a Uber podría venirle mejor ir más despacio. La pobre reacción del mercado a la oferta de 7.300 millones de dólares de la cotizada en Reino Unido Just Eat Takeaway.com por la estadounidense Grubhub deja la puerta abierta para que Uber vuelva a intentarlo. Si va a ser así, el jefe, Dara Khosrowshahi, tiene motivos de sobra para no apresurarse.

Las empresas de comida a domicilio no han dejado de fundir dinero en su disputa por el mercado de EE UU. La concentración empresarial es una forma de alcanzar potencialmente un beneficio sostenible. Meses de conversaciones entre Uber y Grubhub habrían juntado al segundo y el tercer servicio del sector por ventas mensuales, según Second Measure. Pero la negociación fracasó porque no pudieron ponerse de acuerdo sobre cómo manejar los obstáculos regulatorios y sobre las indemnizaciones por incumplimiento de contrato.

La buena noticia para Uber es que la reacción general del mercado a la oferta de Just Eat ha hecho un ruido sordo. Las acciones del oferente han caído más del 15% desde que se filtró el trato, el miércoles por la mañana. Eso significa que puede que los accionistas de Just Eat se lo piensen dos veces antes de aceptar las ambiciones del CEO, Jitse Groen, de entrar en el despiadado mercado americano. Hay poco solapamiento, y por tanto pocas posibilidades de ahorrar costes. Grubhub debe pagar 144 millones de dólares a Just Eats si el acuerdo se desmorona, y viceversa, pero eso es menos del 2% del valor total del acuerdo. Si no sale, Uber podría intentarlo de nuevo sin entrar en una guerra de ofertas.

Incluso si los planes de Just Eat siguen adelante, Khosrowshahi podría salir victorioso. La suma de una integración desordenada entre dos continentes y los indicios de sobrepago podrían dejar atrás al grupo combinado. Y, como no hay superposición en EE UU, la brutal competencia de allí seguirá siendo la misma. Si no se le da a Uber una segunda oportunidad para una fusión, puede que obtenga la mejor alternativa: un competidor debilitado.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías