La desigualdad laboral entre sexos entra en la agenda de los consejos

Los Institutos de Auditores Internos de ocho países europeos analizan los principales riesgos para 2019

desigualdad laboral

Techo de cristal o brecha salarial son términos, todavía hoy, muy presentes. Es un hecho constatado que las mujeres están discriminadas laboralmente respecto a los hombres, pese a los avances de los últimos años y a la presión social para que esto cambie, con movimientos como #MeToo.

La discriminación y desigualdad profesional entre sexos cobra de esta forma una nueva dimensión y aparece en el panorama de focos de riesgo de las compañías en 2019, según el informe Risk in Focus 2019. Hot Topics for Internal Auditors, publicado por el Instituto de Auditores Internos de España (IAI) en colaboración con los institutos de otros ocho países europeos. El estudio recoge los principales riesgos que las empresas europeas deberán abordar en 2019.

En muchas ocasiones, la desigualdad trasciende lo puramente laboral, ya que el 28% de las mujeres ha sido objeto de comentarios sexuales sobre su cuerpo o su ropa, y el 35% ha escuchado esos comentarios sobre otra mujer en el lugar de trabajo, de acuerdo con Trades Union Congress. Así, el 25% de los directores de auditoría interna dice, según el estudio, que este riesgo asociado al lugar de trabajo es uno de los top 5 que sus organizaciones encaran, y el 10% anticipa que auditoría interna centrará más la atención en la discriminación y el trato justo en el personal de las compañías próximamente.

Desde la perspectiva de auditoría interna, la alta dirección y el consejo deberían tomarse muy en serio la discriminación en todas sus formas

Desde la perspectiva de auditoría interna, la alta dirección y el consejo deberían tomarse muy en serio la discriminación en todas sus formas (racismo, misoginia, homofobia, transfobia, etc.) y la brecha salarial en el lugar de trabajo. Para eso deberían tenerse conductas claras y políticas de promoción y salarios impulsadas por el área de recursos humanos. Con acciones como la publicación de los salarios medios por tipo de trabajo y género, a favor de lo cual están el 64% de los europeos, según Trades Union Congress.

El informe Risk in Focus 2019. Hot Topics for Internal Auditors contempla además otros riesgos que las empresas europeas deberán abordar este año, y sirve a los auditores internos, como recalca Luis Hernández Videla, responsable de contenido técnico del IAI, “como una prospección que les permite adelantarse a las amenazas para las empresas en las que trabajan, ayudándoles a elaborar sus planes anuales de trabajo y realizar así su labor de forma eficiente y eficaz”.

La ciberseguridad está entre los cinco primeros riesgos en su organización para el 66% de los directores de auditoría interna. Este año está enfocado en el gobierno de TI y terceras partes, ya que, de acuerdo con Ponemon Institute, el 56% de las empresas tuvieron brechas de seguridad en 2017 causadas por algún proveedor, un 6% más que el año anterior.

A pesar de que el Reglamento Europeo de Protección de Datos (RGPD) entró en vigor en mayo, aún hay organizaciones que lo tienen como asignatura pendiente. De hecho, según TrustArc solo el 27% de los negocios de la UE reportó que cumplía con el RGPD un mes después de que entrase en vigor la normativa. Sin embargo, el 74% espera cumplir con ella a finales de este año y el 93% para finales de 2019.

Riesgos tecnológicos

La automatización y la inteligencia artificial cada vez tienen más presencia en nuestra vida y los negocios por lo que la adopción de riesgos tecnológicos debido a la transformación digital cobra más importancia en las agendas de los auditores internos y, por tanto, de las empresas.

Para entender mejor el modelo de negocio de una organización, la información financiera ya no es suficiente, debe completarse con información no financiera, algo que cada vez reclaman más los inversores para tomar decisiones. Así, la ética ambiental y social dentro de la sostenibilidad cobra fuerza dentro de las preocupaciones de las compañías, y 3 de cada 10 directores de auditoría interna creen que será un área en la que poner el foco próximamente.

El riesgo de cumplimiento con políticas antisoborno y anticorrupción no es nuevo, pero sí cobra importancia debido a las reformas legislativas, aplicaciones globales más coordinadas, mayores multas y la repercusión mediática.

Los posibles riesgos provocados por una mala gestión de la comunicación con los clientes a través de las herramientas de marketing y las redes sociales pueden provocar serios daños en la reputación y valor de una marca, en ocasiones irreversibles.

Por último, el ritmo de cambio en las operaciones y la exposición a los riesgos nunca ha sido tan rápido. El gobierno de riesgos y controles diseñados para mitigar los riesgos hoy pueden estar obsoletos mañana, por lo que la adaptación al cambio es un foco importante de atención para las direcciones de auditoría interna.

Guía orientativa

El estudio Risk in Focus 2019. Hot Topics for Internal Auditors, que cumple su tercera edición, ha sido elaborado por los Institutos de Auditores Internos de España, Francia, Reino Unido e Irlanda, Alemania, Holanda, Suecia e Italia.

El documento cuenta con la información aportada por más de 300 directores de auditoría interna de las principales organizaciones del continente y entrevistas en profundidad a 42 de ellos.

“La relevancia de este análisis radica en ser una guía orientativa para que las empresas europeas conozcan los principales riesgos que tendrán que enfrentar este año, y establecer las medidas recomendadas por los auditores internos para mitigarlos”, señala Luis Hernández Videla, del IAI. “Todo aquello que preocupa a auditoría interna es lo mismo que preocupa a las organizaciones, y su trabajo de asesoría al consejo y a la alta dirección con un enfoque basado en riesgos es imprescindible para proteger el valor de las empresas”, destaca.

“Con este y otros estudios anteriores hemos demostrado que la colaboración constante de los institutos de auditores internos europeos no solo nos beneficia a nosotros como profesionales, sino que es fundamental para guiar a nuestras organizaciones en materia de riesgos”, concluye Hernández.

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