Arranca el juicio contra Rato y otros 33 acusados por la salida a Bolsa de Bankia

Serán juzgados en la Audiencia Nacional por presuntos delitos de falsedad contable y estafa

La entidad ofrece compensar a los afectados para ser exonerada por la doctrina Botín

El expresidente de Bankia, exvicepresidente económico del Gobierno y antiguo director gerente del Fondo Monetario Internacional, Rodrigo Rato, abandonará este lunes por primera vez la cárcel de Soto del Real, en la que ingresó el pasado 25 de octubre para cumplir los cuatro años y medio de condena que fijó el Tribunal Supremo por su responsabilidad en el caso de las tarjetas black. La salida, sin embargo, se producirá en furgón policial y su destino será la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares donde será juzgado, junto a otros 33 acusados, por la salida a Bolsa de Bankia, celebrada en julio de 2011.

Tras los seis años de instrucción a cargo del juez Fernando Andreu, el juicio oral arranca este lunes ante un tribunal presidido por la magistrada Ángela  Murillo, responsable también del proceso por las visas opacas de Caja Madrid y Bankia. De momento hay ya fijados siete meses de procedimiento penal a razón de cuatro sesiones esta semana, tres la próxima, y otras tantas cada semana entre el 8 de enero y el 26 de junio de 2019.

La Fiscalía Anticorrupción ciñe su acusación a Rato (para el que pide cinco años de cárcel); el exvicepresidente José Luis Olivas (cuatro años); el exconsejero José Manuel Fernández Norniella (tres años); y el exconsejero delegado de Bankia, Francisco Verdú, que se incorporó a la entidad apenas a tiempo de firmar las cuentas de la salida a Bolsa (que afronta una pena de dos años y siete meses) así como una multa de 60.000 euros para cada uno de ellos. Les acusa de estafa a inversores por el dinero captado en el debut bursátil de la entidad, que menos de un año después tuvo que revisar sus cuentas, admitiendo un agujero millonario, y requiriendo un rescate público de 23.500 millones de euros que exigió pedir ayuda a Europa.

La lista de acusados, sin embargo, incluye también a la propia Bankia; su matriz, BFA; el actual interventor de la entidad (que llegó tras la salida a Bolsa); el auditor de las cuentas y la propia firma auditora, Deloitte, junto a otros exdirectivos y exconsejeros de la firma. Están acusados de falsedad de cuentas anuales, por ofrecer una imagen distorsionada de la entidad en su debut en el parqué. Así lo entienden otras partes personadas en la causa, que incluyen 16 acusaciones particulares, incluyendo al Abogado del Estado en representación del Fondo de Resolución Ordenada Bancario (FROB), la asociación de accionistas minoritarios Aemec o la de consumidores Adicae, y dos acusaciones populares, ejercidas por la Confederación Intersindical de Crédito (CIC) y el sindicato CGT. Estas dos últimas solicitan las penas más duras, de hasta 12 años y medio de prisión para los principales encausados.

El juicio promete centrarse especialmente en los informes técnicos elaborados por los inspectores del Banco de España, Víctor Sánchez Nogueras y Antonio Busquets, requeridos como peritos por el juez instructor. Ambos dictaminaron que la información pública que la entidad facilitó al salir a Bolsa no ofrecía una “imagen fiel” del estado real de sus cuentas. Las defensas de los acusados avanzan que, como ya hicieron en la instrucción, presentarán nuevos contrainformes periciales para rebatir la conclusión de los inspectores.

La valoración de estos peritos ya llevó al Tribunal Supremo a anular la venta de acciones de Bankia a inversores particulares, tras lo que la entidad nacionalizada inició un proceso de devolución que culminó con el pago de 1.900 millones a 225.106 inversores. Así, de los 11.000 particulares personados en la causa penal, la entidad estima que solo 168 no han recuperado su dinero. La estrategia legal de Bankia pasará por ofrecerse a consignar los 2,1 millones que invirtieron para resarcir el daño causado y motivar su salida del juicio, lo que permitiría exonerar a la entidad en base a la doctrina Botín. Esta, que toma el nombre del que fuera presidente de Banco Santander, establece que no podrá ser juzgado quien no sea acusado por la fiscalía o acusaciones particulares.

Lagarde, Fainé, Guindos y otros testigos estrella

Los siete meses de juico por la salida a Bolsa de Bankia prometen acaparar una importante atención mediática. De un lado porque se tratará de aclarar si el mayor rescate a una entidad financiera española tuvo un origen delictivo, como dicen las acusaciones, o se debió a la gravedad de la crisis y al endurecimiento de la regulación sobre las provisiones que debía hacer la banca por los inmuebles adjudicados, como sostienen las defensas. De otro, porque contará con un listado de testigos que incluyen a autoridades y pesos pesados del mundo financiero como el actual presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri; el de BBVA, Francisco González; el que lo fuera de CaixaBank, Isidro Fainé; el exministro de Economía Luis de Guindos; la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, o los exresponsables del Banco de España y de la CNMV.

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