Igualdad

Pequeñas acciones que generan grandes cambios

Madrid promueve desde hace 11 años la igualdad de oportunidades en las empresas.

Pequeñas acciones que generan grandes cambios

En nuestro sector predominan los hombres; esa fue la principal dificultad". La empresa constructora Ejuca decidió participar en mayo de 2010 en el programa Generando Cambios, una iniciativa pública que fomenta la incorporación de políticas de igualdad en las pymes madrileñas.

Un proyecto promovido por la Consejería de Políticas Sociales y Familia, a través de la Dirección General de la Mujer, con la colaboración de la escuela de negocios ESIC y cofinanciado por el Fondo Social Europeo (FSE). El presupuesto para este año alcanza los 266.000 euros.

“Nos dimos de alta en el programa para ser una empresa más justa y equitativa”, comentan en Ejuca, compañía que no estaba obligada a contar con un plan de igualdad por tener menos de 250 empleados. Gracias a esto, la firma obtuvo un año más tarde la certificación de Empresa Familiarmente Responsable, que otorga la Fundación Más Familia, y que instó a la creación de un código de conducta y valores de conciliación.

Más de 500 protocolos de acoso han sido incluidos como medida de mejora en las compañías

El programa surgió en 2005, en la actualidad se desarrolla la quinta edición y ESIC ofrece su apoyo desde la segunda. Si en la primera convocatoria se centraba en medidas de conciliación, dos años después añadía la elaboración de un plan de igualdad, a partir de un diagnóstico cualitativo y cuantitativo, hasta impulsar hoy talleres de motivación para el acceso de la mujer a puestos directivos.

Una formación destinada a técnicos, mandos intermedios y recursos humanos. “El objetivo es ayudar, asesorar y formar a las pymes interesadas en igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres para que puedan disponer de un plan hecho a medida”, explica Francisco Serrano, director del área creación y desarrollo empresarial de ESIC.

Perfil de las empresas

Desde su nacimiento han participado y recibido una certificación 850 pymes con una facturación menor a 50 millones. La meta de este año es captar 180. La mayoría (85%) es del sector servicios, entre las que figuran las de educación, informática, servicios personales, construcción y comercio, que suman 52 áreas de actividad, según cifras de las tres últimas ediciones (694 empresas analizadas), desde cuando hay estadísticas.

“Con el plan de igualdad, las empresas pueden mejorar su productividad, competitividad, imagen y retener el talento", destaca Serrano. Y añade que muchas lo hacen por “justicia social, rentabilidad o responsabilidad social corporativa".

Por aquí han pasado, entre otros, la hotelera Room Mate o el Colegio Europeo de Madrid. Casi el 80% lleva más de 10 años de actividad, que son las que más valoran este servicio, subrayan en ESIC. El 53% tiene un ámbito de actuación nacional, lo que refleja su magnitud, y poseen entre 10 y 50 empleados. En conjunto, el volumen de negocio de estas empresas supera los 3.000 millones de euros, invierten 2.865 millones y tienen unos 35.000 trabajadores, según los últimos datos de ESIC.

Etapas
Asesoría y formación presencial-online, a través de la web Madridpymesenigualdad.es. En total, 1.770 trabajadores formados. Tras un “arduo proceso de captación" –Serrano apunta que la igualdad para las pymes era un asunto secundario durante la crisis, pese a que reconocían las bondades–, se asigna a cada empresa un asesor, que será el encargado del diagnóstico, formación y del plan de igualdad.

Primero se identifica al equipo de trabajo y, después, el proceso se divide en dos fases. La primera consiste en la elaboración de un diagnóstico con ocho áreas de análisis: cuál es la situación en cultura organizativa y clima laboral, selección del personal, formación, estructura de la plantilla, acciones de promoción y retribución, conciliación, sexismo y acoso.

Para Serrano, es la etapa “más importante, porque las pymes son conscientes de su realidad". En retribución, admite, es donde más cuesta tomar medidas. El documento debe ser aprobado por la compañía.

En la segunda, se fijan las medidas, que deben ser reales, con presupuesto y aceptadas por la empresa, indica ESIC. La asesoría, que dura entre tres y cinco meses, finaliza tras la entrega del plan a la empresa, que es la responsable de su ejecución.El proyecto no contempla aún una evaluación posterior.

La mejora del clima laboral, selección, formación, conciliación y acoso (588 protocolos activados) son las principales actuaciones puestas en marcha. Los sueldos ocupan el último lugar, tras la estructura de la plantilla y promoción.

Pero entre las medidas adoptadas resaltan la revisión periódica de los salarios medios y la detección de discriminación salarial. El programa fue elegido entre las cinco Mejores Prácticas en Igualdad de Oportunidades por el Fondo Social Europeo.

Un techo de cristal muy resistente

La desigualdad de género prevalece en el trabajo, según las conclusiones de ediciones celebradas anteriormente. Si bien la muestra es pequeña y los datos no son extrapolables al conjunto español, ni a Madrid, sí dan una idea de los principales desafíos.

En mujeres, los contratos a tiempo parcial llegan al 76% porque son ellas las que más solicitan reducir la jornada (88%) o excedencias (91%) para el cuidado de sus hijos, constatan las cifras de las últimas tres ediciones (694 empresas). Entre los que disponen de un contrato indefinido (70%), en ellas llega al 47%.

La muestra está igualada en el nivel de estudios universitarios. Pero hay una mayor presencia de hombres en puestos directivos (67%), técnicos-mandos medios (55%) y operarios cualificados (61%), mientras ellas destacan en administración (75%) –finanzas y recursos humanos– y en personal no cualificado (60%).

Así, la promoción en las mujeres es del 13%, frente al 20% en los hombres. Un estudio reciente de la consultora Grant Thornton revela que las mujeres ocupan solo uno de cada cuatro puestos directivos en las medianas y grandes compañías, pese a que suponen más de la mitad de la población universitaria. Y apunta que su liderazgo se ha estacando en los últimos años.

Finalmente, la mayoría tiene un salario inferior a los 24.000 euros al año. Pero el grueso se sitúa en las bandas más bajas, por debajo de los 14.000 euros.