El 33% de las empresas en el mundo carece de ejecutivas

La paridad en puestos directivos llegará en 40 años

Las empresas con presencia femenina en los órganos de dirección son más rentables

Las medidas de conciliación suelen ser un freno en la carrera profesional

La paridad en puestos directivos llegará en 40 años

El goteo de mujeres en puestos directivos en España es lento, pero sorprendentemente se coloca, en estos momentos, por encima de la media europea. De hecho, y aunque las mujeres suponen más de la mitad de la población con estudios universitarios, solo ocupan uno de cada cuatro puestos directivos de las empresas españolas medianas y grandes. El porcentaje es de un 26%, ratio que sitúa al país por encima de la media mundial y europea, establecida en ambos casos en el 24%, según un estudio realizado por la firma de auditoría, consultoría y asesoramiento legal Grant Thornton, y en el que han participado 5.520 altos directivos (206 en España) de 36 países, que trabajan en empresas de entre 100 y 500 empleados.

Sin embargo, España se coloca por detrás de países como Rusia, que lidera el citado estudio, con un 45% de mujeres en la alta dirección, seguido de Filipinas y Lituania, ambas con el 39%. Este hecho se debe, según explicó ayer, durante la presentación del informe, Marta Alarcón, socia de auditoría de Grant Thornton, a cuestiones de índole cultural que hacen que las mujeres tengan una mayor responsabilidad en los países de Europa del Este y del sudeste asiático.

A pesar de que España saca cabeza en cuanto a liderazgo femenino en Europa, hay un cierto estancamiento en el avance de las mujeres en su escalada a la cima empresarial, con solo dos puntos porcentuales de diferencia, con respecto a 2012, año en el que había un 24% de féminas en puestos directivos. “Si seguimos a este ritmo, alcanzar un nivel razonable de paridad nos llevaría décadas”, afirmó Aurora Sanz, socia responsable del área de laboral en la citada consultora.

Es más, calculan que podrían pasar 40 años hasta lograr la igualdad entre hombres y mujeres en puestos de máxima responsabilidad. “No hay una razón objetiva para perder todo este tiempo cuando existe una proporción de mujeres preparadas para dirigir empresas, similar a la de los hombres”, añade esta ejecutiva, que apunta que cada año que pasa, sin mejoras significativas en este asunto, es un argumento a favor de “medidas tan imperfectas como las cuotas obligatorias”.

Es el caso de Italia o de Francia, que desde 2011 tienen aprobadas cuotas femeninas obligatorias para los consejos de administración de las grandes empresas cotizadas, que han visto crecer significativamente el porcentaje de directivas en el resto de organizaciones. En Italia, un 29% de los cargos directivos son desempeñados por mujeres, y en Francia, un 28%. Estos dos países lideran el ranking de las grandes economías de la UE, por delante de España (26%), del Reino Unido (21%) y de Alemania (15%). Japón cuenta tan solo con el 7% de directivas. Las medidas de conciliación son, en muchos casos, según apuntan las expertas de Grant Thornton, un freno en las carreras de muchas mujeres. “Son un arma de doble filo, como se está viendo en los países nórdicos, como Finlandia, donde la reducción de jornada frena la carrera de las mujeres”, explicó Alarcón.

La presencia femenina en puestos decisivos es altamente rentable para las empresas. Un reciente estudio elaborado por Grant Thornton muestra que las compañías cotizadas de países como Gran Bretaña, Estados Unidos e India, con consejos de administración únicamente masculinos son menos rentables que el de empresas que cuentan también con consejeras ejecutivas. El coste de oportunidad, en términos de rentabilidad económica, para las empresas sin diversidad de género en sus consejos se cifró, por la mencionada consultora, en 655.000 millones de dólares (594.931 millones de euros) para los tres mercados. En el caso de que se introdujera el concepto de diversidad de género en los máximos órganos de decisión de las grandes cotizadas de EE UU y de Gran Bretaña, el estudio cifra que el PIBen estos dos países se impulsaría un 3%. “Más allá de consideraciones legales y éticas, la escasez de directivas supone un problema económico, y el hecho de que se reconozca no significa que se haga lo necesario para afrontarlo”, matiza Sanz.

Los puestos que más ocupan las mujeres son los siguientes: dirección de recursos humanos (23%), financiero (21%), marketing (11%), supervisor financiero (20%), director general (9%), operaciones (8%) y ventas (8%).