Estos títulos, aceptados por la ABE, permitirán apuntalar la solvencia del sector

La banca emitirá 'cocos' para afrontar las nuevas provisiones

El nuevo Gobierno ha avanzado a la banca que deberá reforzar las provisiones con el fin de sanearse lo antes posible. Y para afrontar el impacto de esta exigencia, el sector planea emitir bonos cocos, convertibles aceptados por la Autoridad Bancaria Europea como capital de máxima calidad.

El nuevo Gobierno tiene previsto dar una nueva vuelta de tuerca a las ya elevadas exigencias de provisiones que pesan sobre la banca, sobre todo para las pérdidas esperadas aún sin cubrir provenientes de activos inmobiliarios. Este planteamiento iría acompañado de la reducción de un 20% de media del valor de los adjudicados de la banca. La banca, y sobre todo las cajas, estudian emitir bonos contingentes convertibles -conocidos como cocos- para hacer frente a las pérdidas que afloren y mejorar su solvencia.

Santander, BBVA y Popular son partidarios de aumentar las provisiones del conjunto del sistema financiero, sobre todo las de los inmuebles tanto adjudicados como financiados, aunque estos no hayan entrado aún en mora (provisión subestándar) para cubrir de una vez por todas las pérdidas esperadas del sector. Dudan de la efectividad de un banco malo para aislar los activos más tóxicos.

El nuevo Gobierno ha comenzado a plantear ya varias posibilidades para poner fin a la reestructuración del sector y lograr que el crédito pueda fluir. El Ejecutivo ha tenido en cuenta las propuestas de la gran banca y parece decidido a aumentar las provisiones.

La idea que baraja Economía es que la banca realice un nuevo descuento sobre el precio a los que tiene contabilizados los activos inmobiliarios en balance del 20% de media (no es lo mismo el valor de suelo en Madrid que en una zona rural), para que afloren las previsibles pérdidas de esta cartera. El efecto de esta medida, además de acercar los precios de estos activos a la realidad del momento y ganar así credibilidad, lleva consigo también un aumento de las provisiones para cubrir pérdidas latentes. Varias entidades, no obstante, planean emitir bonos contingentes convertibles para reforzar su solvencia. Estos bonos, conocidos como cocos, son inicialmente deuda que pasa a ser acciones tras producirse ciertas contingencias. Computan como capital de primera categoría, según la última decisión de la Autoridad Bancaria Europea.

Fuentes de un gran banco calculan que en un escenario de riesgo el sistema tiene unas pérdidas latentes brutas cercanas a los 190.000 millones, de las que 125.000 millones aún no están provisionadas. Esta medida se suma a la circular de 2010, por la que el Banco de España exige a las entidades que reconozcan un deterioro del 10%, que asciende al 20% y 30% en el caso de que los activos permanezcan en el balance más de un año o dos años, respectivamente.

La banca tiene 70.000 millones de euros en activos adjudicados, según datos del Banco de España. Esta cifra podrá duplicarse en un año por el deterioro de la economía, explican varias fuentes. Solo por la aplicación de la circular de 2010 del Banco de España las cajas habrán tenido que provisionar 1.200 millones por los activos inmobiliarios que tienen en sus carteras, según el sector.

Hay que tener en cuenta que desde que se inició la reestructuración del sector las entidades han provisionado 105.000 millones de euros, según datos del Banco de España. Además, el supervisor afirma que la banca española acumula 176.000 millones de euros en activos inmobiliarios problemáticos.

Estas nuevas medidas supondrán la asunción de pérdidas latentes, por lo que el Gobierno cree que es necesario una nueva ola de fusiones para las entidades que no puedan hacer frente a estas pérdidas por no contar con capital suficiente.

¿Qué es la deuda contingente convertible?

Pese a que plantea incrementar las provisiones a la banca, el Ejecutivo no ha descartado crear un banco malo. Varias fuentes aseguran que el Ministerio de Economía estudia la propuesta de que las entidades puedan constituir un banco para suelo, el activo más ilíquido y de difícil salida.

Mientras, las entidades -sobre todo los bancos de las cajas- plantean emitir cocos, la forma abreviada de los llamados contingent convertibles para recapitalizarse. Estos instrumentos son inicialmente deuda que pasa a convertirse en capital bajo determinados supuestos. En especial, si las cifras de solvencia del emisor bajan de cierto nivel, que hasta ahora estaba en el 7% de media. Pero los desencadenantes pueden ser otros como exigirse una conversión obligatoria en una fecha fija o que haya cupones que no puedan diferirse arbitrariamente.

Los cocos son instrumentos similares a los bonos convertibles españoles, pero algo más exigentes. Además, computan como core Tier 1 como ha fijado la Autoridad Bancaria Europea (ABE). El supervisor europeo ha exigido a las entidades nacionales que recaben 26.170 millones de euros de capital antes de junio de 2012. A la hora de calcular esta cifra, el organismo no ha admitido los convertibles tradicionales.

Las cifras

125.000 millones de euros sería el volumen de pérdidas latentes aún por provisionar, según un gran banco.

105.000 millones de euros es la cantidad de provisiones que ha realizado el sector desde que inició su reestructuración.

Emisores

Banco Pastor y Bankinter han lanzado una emisión de cocos, pero edulcorada, al fijar como contingente la fecha de conversión antes de 2014 en el caso de Pastor. El primero que optó por recapitalizarse con este instrumento fue Credit Suisse, que lanzó 2.000 millones.