Growara lanza el primer servicio para implantar la jornada laboral de 4 días

Las empresas se plantean el cambio sobre todo tras la pandemia

Parte del equipo de Growara.
Parte del equipo de Growara.

La revolución tecnológica global ha dado lugar a nuevos modelos de empresa y éstos requieren de nuevas fórmulas organizativas y de gestión del talento. En este entorno, ha surgido con inusitada fuerza el debate de si es plausible o no la semana laboral de cuatro días.

En España, tal y como ha ocurrido en otros países, se han puesto en marcha ayudas públicas para las empresas que decidan su implantación. Por este motivo, y ante el incremento de empresas dispuestas a estudiar si es viable o no, la startup valenciana Growara ha sido la primera en crear un ecosistema de servicios a medida que ayudan a las compañías innovadoras a dar respuesta a los retos que presenta el futuro del trabajo. En menos de dos años ha trabajado con más de 50 compañías de la talla de Openbank, Seedtag, Playtomic, Doofinder, Fintonic, Leroy Merlin o Voicemod asesorándoles en la selección de talento.

El CEO y cofundador de esta startup, Julio Braceli, esplica que empezaron a estudiar el modelo de semana laboral de cuatro días sin reducción salarial “casi desde nuestro nacimiento como empresa en 2020”. Lo hicieron bajo la premisa de que la calidad del trabajo no tiene relación directa con la cantidad de horas que se permanece en el puesto de trabajo y que “a largo plazo un equipo feliz es un equipo más productivo y más fidelizado”, añade Braceli.

El cofundador de Growara admite que al principio el servicio que prestaban de asesoramiento estuvo muy enfocado a un tipo de empresa en concreto, con un modelo de negocio con fuerte presencia del componente tecnológico. “Sin embargo, nos hemos dado cuenta de que hay muchas posibilidades de transferencia de este modelo a sectores profesionales donde podría parecer más complejo”, advierte.

Implantación por fases

Desde Growara calculan que el tiempo estimado de implantación de la jornada laboral de cuatro días para una empresa tipo es de nueve meses y, según su modelo, su aplicación lleva implícita cinco fases.

En primer lugar trabajan el cambio de mentalidad necesario para abordar un cambio de este calado. “No se trata de compactar cinco días de trabajo en cuatro, sino de reducir la carga de trabajo eliminando lo que no aporta valor”.

A continuación es el momento de fijar los objetivos que se quieren lograr. Se analizan las distintas áreas de trabajo para identificar las prioritarias.

En paralelo se trabaja el tercer componente: la comunicación interna y externa con clientes y grupos de interés. Llegado este punto, Growara recomienda a las entidades que analicen si las reuniones que se llevan a cabo en el día a día de la compañía son realmente necesarias, se estudia su formato, la periodicidad con que se celebran, las herramientas que utilizan y una de las cuestiones claves como es su duración. Superadas estas tres fases, para la startup es vital “mapear todos los flujos de trabajo esenciales para el negocio y cuestionar aquellos que se puedan mejorar o, directamente, suprimir”.

El quinto bloque se compone del trabajo previo final, como es el de establecer un calendario para la implantación de la nueva semana laboral, controlando en todo momento cómo impacta la nueva organización.

La demanda de los servicios de consultoría que ofrece Growara se ha incrementado a raíz de la pandemia y después de ella, sobre todo en aquellas compañías que quieren mejorar su productividad, ampliar los beneficios y bienestar en sus equipos y que apuestan por una clara diferenciación en su marca con el fin de atraer al mejor talento.

Además, cada vez hay una mayor concienciación por parte de las empresas del deber de reducir el impacto medioambiental y “esta medida aporta un valor clave en este propósito”, recuerdan desde la consultora.

 

Mejoras en productividad, medioambiente y salud

Pilotos. En países como Islandia, Reino Unido, Países Bajos, Francia, Japón, EE UU y ahora España, entre otros, se han puesto en marcha algunos programas pilotos con distinto nivel de profundidad que arrojan datos muy positivos en cuanto al descenso de los problemas de salud, el incremento de los niveles de productividad, reducción del impacto medioambiental, fomento de la igualdad y retención del talento.

Ayudas públicas. En España, una de las pioneras en aplicar la semana de cuatro días fue la jienense Software Delsol. La Comunidad Valenciana fue la primera en crear un programa público de ayudas para extender esta reducción de la jornada a 32 horas semanales. También, el Gobierno central ha anunciado subvenciones para las empresas que apuesten por esta jornada.

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