¿Por qué sube el paro si crece el empleo? Así se lee la EPA

La clave es la poblacion activa (número de personas en disposición de trabajar): si esta crece y no se crea empleo suficiente para cubrir todo ese aumento, el resto son parados

Un camarero, en un restaurante de Madrid.
Un camarero, en un restaurante de Madrid.

¿Puede la economía registrar crecimientos del empleo y del paro a la vez? No solo es posible, sino que es algo más que habitual. Así que el hecho de que en el tercer trimestre del año se hayan creado en España 77.700 empleos y, al mismo tiempo, el número de parados haya crecido en 60.800 no es atribuible a ninguna argucia estadística sino, muy al contrario, al simple hecho de cómo mide el funcionamiento del mercado laboral la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada este jueves.

Para dibujar las dimensiones y la marcha de la ocupación esta encuesta utiliza cuatro variables. La primera: el número total de población en España (española y extranjera) mayor de 16 años —actualmente 39,96 millones—; en segundo lugar, de toda esta población detecta cuántas personas están en disposición de trabajar (independientemente de si tienen o no un empleo, la pregunta que responden los encuestados es si están dispuestos a trabajar) y es lo que se denomina población activa, que en el tercer trimestre del año estaba compuesta por 23,52 millones de personas. Una vez contabilizada un total de población activa se pregunta a la persona si tiene o no empleo y, en este caso, actualmente hay 20,54 millones de personas con trabajo (denominados ocupados), que es la tercera variable; y, en cuarto lugar, los 2,98 millones restantes que no tienen un puesto de trabajo (parados).

Así, la suma de los ocupados y los parados da como resultado la población activa. Partiendo de esta premisa, la EPA analiza cada trimestre cómo evoluciona el todo de esta ecuación (el número de activos que está en disposición de trabajar) y de esos, cuántos han encontrado empleo y cuantos no. Por ello, en el tercer trimestre, por ejemplo, la población activa creció en 138.500 personas y de este total se crearon los suficientes puestos de trabajo para que 77.700 de esos nuevos activos encontraran un empleo, mientras que los 60.800 restantes no lo encontraron a pesar de estar dispuestos a trabajar y, por lo tanto, se calificaron como parados.

De esta forma, el número total de ocupados del tercer trimestre fue de 20,54 millones tras la incorporación de 77.700 personas al colectivo (creación de empleo) y la cifra de desempleados existente ascendió a 2,98 millones tras sumar los 60.800 nuevos parados (aumento del desempleo).

Esta correlación entre población activa, ocupados y parados es lo que hace también que la tasa de paro —que es el porcentaje de activos que no tiene trabajo— suba o baje. Así, por ejemplo, se puede dar la circunstancia de que baje el número de desempleados en un trimestre pero suba la tasa de paro porque la población activa haya crecido menos.

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