La balsa salvavidas de Monte Paschi aún no ha llegado a buen puerto

La nueva ampliación de capital lo hará apetecible, pero las condiciones del mercado pueden dificultar su venta

Sede de Monte dei Paschi, en Siena.
Sede de Monte dei Paschi, en Siena. reuters

Banca Monte dei Paschi di Siena se ha subido a una balsa salvavidas. Después de muchos esfuerzos, el banco italiano rescatado ha logrado obtener el apoyo para una crucial ampliación de capital de 2.500 millones de euros. El fortalecimiento del capital y la reducción de los costes deberían convertir el banco toscano en un objetivo apetecible para una adquisición. La incertidumbre de las condiciones del mercado aún puede empujar a los pretendientes a ofrecer un precio bajo.

Cinco años después de un gigantesco rescate estatal de 8.200 millones, el banco más antiguo del mundo –que ahora solo vale 200 millones– vuelve a recurrir a los inversores, su séptima petición de efectivo en 14 años. El Estado, que posee el 64% del banco, ya se ha comprometido a inyectar 1.600 millones. Pero los 900 millones restantes deben proceder de inversores privados, para no incumplir las normas sobre ayudas estatales de la UE.

Si los inversores privados no se hubieran hecho realidad, MPS podría haber tenido que infligir pérdidas a fondos de cobertura y otros tenedores de su deuda. En cambio, MPS dijo ayer que los mecenas se habían comprometido en firme con 37 millones, aunque otros actores no identificados estaban dispuestos a comprar más del 50% de la parte de la emisión de derechos reservada a los inversores no estatales. En cualquier caso, los bancos han acordado adquirir hasta 807 millones de derechos no ejercidos, con otros 50 millones respaldados por el fondo de inversión Algebris.

Estas amplias garantías sugieren que Monte Paschi debería de ser capaz de cerrar la emisión de derechos, que comienza el lunes. Sin embargo, los suscriptores podrían terminar sentados sobre una gran pila de acciones del banco. La pequeña capitalización bursátil de Monte Paschi significa que los inversores solo obtienen un descuento del 8% sobre el precio teórico de la acción después de los derechos.

Para el respetado consejero delegado, Luigi Lovaglio, la buena noticia es que la inyección de efectivo le permite ahorrar quizás 300 millones al año y también aumentar el escaso coeficiente de capital ordinario Tier 1 del 10,8% de MPS. Ello elimina un obstáculo para la venta. También aumenta la posibilidad de que los nuevos inversores obtengan beneficios y de que el proceso de venta sea más exitoso que el fallido del año pasado a Unicredit.

La mala noticia es que las hipótesis de MPS de un crecimiento del 2,5% y una inflación del 1,8% en 2023 ya parecen desfasadas. Eso hace que las esperanzas del banco de obtener unos beneficios de 1.000 millones para el año siguiente sean igualmente sospechosas. Si los beneficios de 2024 son más parecidos a la estimación de consenso de 350 millones recopilada por Refinitiv, entonces una adquisición al nuevo valor de mercado de 2.700 millones de MPS se haría a 7,7 veces los beneficios, muy por encima de las 5 veces de sus rivales locales BPER y BPM, calculamos.

El empeoramiento de las condiciones económicas y de mercado hace que los pretendientes nacionales estén hastiados. El próximo y nacionalista Gobierno está ahuyentando a los extranjeros. Teniendo en cuenta todo esto, MPS aún está lejos de que un comprador lo lleve a buen puerto.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías