Mercado de deuda

El BCE calma las primas de riesgo con igual intensidad que en 2020

El diferencial entre la deuda española y alemana a 10 años bajo a los 108 puntos básicos

Prima riesgo pulsa en la foto

Tras la tempestad llegó la calma. El compromiso del BCE de evitar la fragmentación financiera en la zona euro sirvió para calmar las tensiones. Todavía quedan muchos detalles por conocerse, pero la reunión de urgencia celebrada esta semana para diseñar una herramienta anticrisis y su posterior presentación a los ministros de finanzas de la zona euro han logrado el efecto deseado. Las primas de riesgo periféricas, que se había disparado en las últimas sesiones, se han moderado.

La española firmó el viernes su cuarta sesión consecutiva a la baja y cierra la semana en los 108 puntos básicos, mientras la italiana abandona la barrera de los 200 puntos básicos que venía registrando en las últimas sesiones y se sitúa en los 194, niveles de mayo. En términos semanales, los recortes se amplían a los 18 y 31 puntos básicos respectivamente, los mayores desde marzo de 2020. Un alivio por tanto solo comparable al de la puesta del programa de compras frente a la pandemia (PEPP) del BCE.

Aunque España e Italia han acaparado los focos, el comportamiento se extiende a otros países de Europa como Portugal y Grecia, unas economías también con abultados déficits y un elevado endeudamiento. El diferencial entre la deuda alemana a 10 años y la portuguesa al mismo plazo baja a los 104 puntos mientras que en el caso de Grecia, los recortes se amplían hasta los 237 puntos básicos. A distancia de los 136 y 295 respectivamente de inicio de la semana.

Los inversores han dado un voto de confianza a Lagarde, pero para evitar nuevos sobresaltos los expertos avisan de que la aprobación del mecanismo antifragmentación no debería retrasarse. Visto el nivel de nerviosismo que están mostrando los mercados ante el endurecimiento de política monetaria, todo apunta a que será en la cita de julio cuando el BCE esboce las líneas maestras de la herramienta para mantener bajo control las rentabilidades de la deuda periférica a medida que suben los tipos. Según las últimas informaciones, dentro del programa de reinversiones el BCE venderá algunos valores que posee en su cartera para contrarrestar las tenencias de deuda periférica. Dentro del primer grupo se sitúan los bonos alemanes, que en las dos últimas jornadas han experimentado un aumento sustancial de las rentabilidades.

El departamento de análisis de Bank of America aplaude la iniciativa. La entidad estadounidense señala que el anuncio oficial del BCE de que utilizará la flexibilidad en las reinversiones y que ha encargado el diseño de una nueva herramienta antifragmentación es una clara señal de que reconoce la existencia de un problema. Pero más que identificarlo, lo que se necesita es “una solución sostenible”. El camino no será sencillo y parece que existen grandes diferencias entre los miembros del Consejo de Gobierno del banco central sobre cómo podría ser el mecanismo. “No estamos convencidos de que logren ponerse de acuerdo”. apuntan desde Bank of America.

Andrew Mulliner, director de estrategias globales en Janus Henderson, no descarta que el mercado intente poner a prueba al BCE en las próximas semanas. De ahí la urgencia por anunciar lo antes posible los detalles y evitar así un nuevo repunte del riesgo país.

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