El clúster valenciano del motor apuesta a diversificar el negocio si Ford se queda sin modelos eléctricos

Avia asegura que podría aguantar el golpe en caso de que estos coches se asignen a la planta de Saarlouis, en Alemania, y no a la de Almussafes

El sector emplea a 25.000 personas en la comunidad

Campa de Ford en Almussafes.
Campa de Ford en Almussafes. Reuters

El clúster de automoción de la Comunidad Valenciana (Avia) confía en que la diversificación de las actividades de las compañías del sector, ayudará a que una posible decisión negativa desde Dearborn (la sede de Ford, que aún no ha comunicado si su planta en Almussafes hará coches eléctricos) no se traduzca en una destrucción masiva de puestos de trabajo ni en cierres de compañías. Esta agrupación de empresas, entre las que se incluye a la propia Ford en Almussafes (la planta da trabajo a unas 6.000 personas actualmente), representa a 116 compañías y 25.000 trabajadores del motor repartidos por toda la región.

Entre esas firmas hay multinacionales del sector de los componentes del automóvil como Faurecia, que son proveedores directos de las automovilísticas. Pero también hay pymes que proveen de piezas a los fabricantes de componentes. “Los tier 2 y 3 [empresas cuya producción no está destinada directamente al fabricante del coche] se han ido diversificando en los últimos años, con lo cual la dependencia de Ford ha ido bajando. Este proceso comenzó en 2008 con la anterior crisis financiera, que nos enseñó que no todos los huevos pueden estar en la misma cesta”, señalan desde Avia a CincoDías.

“Queremos que vengan esos dos modelos eléctricos a Almussafes, por supuesto, pero las empresas del sector están haciendo los deberes para diversificarse”, añaden. Esta diversificación, explica la asociación, conlleva que las firmas del sector también se conviertan en proveedores de otros sectores diferentes al de la automoción.

Redimensionamiento

Ford alertó en una carta remitida a los trabajadores a principios de mayo, que sea cual sea la planta elegida para producir los dos últimos modelos eléctricos que aún le falta por asignar en Europa (Almussafes compite con la factoría de Saarlouis, en Alemania), Almussafes deberá afrontar “un redimensionamiento de su estructura actual”. “Vivimos en un perpetuo redimensionamiento de los sectores. Nos adaptaremos como hemos hecho siempre”, explican desde el clúster.

La automovilística estadounidense matizó en la mencionada misiva, que la decisión que tome Dearborn no implicará el cierre de la planta que no sea elegida. “Estamos buscando activamente futuras oportunidades para la fábrica que no sea seleccionada”, aseguró Stuart Rowley, director de Ford en Europa. Se prevé que el fabricante comunique su decisión durante el mes de junio.

A pesar de la incertidumbre, desde Avia aseguran sentirse optimistas en torno a las posibilidades de que Almussafes se quede con los modelos eléctricos, sobre todo tras el acuerdo alcanzado entre los sindicatos y Ford Europa, que contempla una contención salarial en caso de que la matriz le dé modelos a la factoría valenciana. “Otro aspecto que nos hace ser optimistas es el anuncio de Volkswagen [que levantará una planta de baterías en Sagunto]. Los proyectos llaman a proyectos”, afirman en Avia.

El grupo alemán destinará 3.000 millones a esta gigafactoría que generará 3.000 empleos directos y otros 12.000 puestos de trabajo indirectos. La planta comenzará a construirse en 2023, para empezar su producción de baterías a partir de 2026.

Saarlouis trata de ganar puntos frente a Almussafes

Viaje a Dearborn. La ministra-presidenta del Sarre, el estado alemán en el que se encuentra Saarlouis, Anke Rehlinger, se reunirá esta semana en Dearborn (en el estado de Míchigan) con los directivos de Ford para intentar inclinar la balanza en favor de la factoría germana. Según informan medios alemanes, Rehlinger, que viajará junto al ministro de Economía del Sarre, Jürgen Barke, tendrá un encuentro este miércoles con el CEO de Ford, Jim Farley, y con Rowley, el director del fabricante en Europa. Este movimiento llega más de un mes después de que la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, también viajase a EE UU para reunirse con las autoridades de Ford.

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