Ford separa su negocio de coche eléctrico del de combustión

La automovilística estadounidense creará dos divisiones diferenciadas e invertirá 4.500 millones de euros en electromovilidad este año

Anuncia un fuerte recorte de gastos de 2.699 millones en su rama de vehículos de gasolina y diésel

Logo del fabricante de coches Ford.
Logo del fabricante de coches Ford. Reuters

La automovilística estadounidense Ford ha dado el paso de dividir su negocio en dos. Después de que el pasado 18 de febrero, Bloomberg adelantase que el fabricante iba a crear dos divisiones diferentes para sus ramas de vehículos eléctricos y de combustión (información desmentida por la propia automovilística ese mismo día), Ford ha anunciado este miércoles el nacimiento de Ford Model e, que gestionará su negocio de automóviles eléctricos, y de Ford Blue, que se encargará de los coches de combustión.

Con este movimiento, la empresa pretende “liderar esta nueva y emocionante era de vehículos conectados y eléctricos”, según palabras del presidente ejecutivo del fabricante estadounidense, Bill Ford. Para el consejero delegado y presidente de la automovilística, Jim Farley, esta operación servirá para “impulsar el crecimiento y la creación de valor de la compañía, lo que pondrá a Ford en posición de superar tanto a los fabricantes de coches tradicionales como a los nuevos competidores centrados en el coche eléctrico”.

Este último es el caso de Tesla, empresa con menos de 20 años de antigüedad que hoy día vale en Bolsa más de 881.000 millones de dólares (más de 794.000 millones de euros), aunque en octubre llegó a valer más de un billón.

Ford, además, ha anunciado que invertirá este año un total de 5.000 millones de dólares (4.506 millones de euros) en electrificación. Para el ejercicio 2026, el fabricante espera producir unos dos millones de vehículos eléctricos anuales, lo que supondría un tercio de sus ventas en el mundo. En 2030, estima que la cuota de los eléctricos aumente hasta suponer la mitad de todas sus entregas.

Agresiva reducción de costos en el coche de combustión

Para este año, la empresa prevé finalizar el ejercicio con un beneficio bruto ajustado de entre 10.364 y 11.265 millones de euros. Esta última cifra supone un 8% de margen, que en caso de lograrlo, Ford estaría alcanzándolo un año antes de lo previsto. En 2026, Ford prevé llevar el margen de ebit ajustado hasta el 10%, dos puntos más, gracias a mayores volúmenes de ventas, una mejora del coste de los coches eléctricos y “una significativa reducción de costos estructurales en los vehículos de combustión”, de hasta 3.000 millones de dólares (2.698,7 millones de euros al cambio actual).

Esto último afecta de lleno a la fábrica que la compañía tiene en Almussafes, Valencia, ya que es una planta que hoy día no ensambla ningún modelo eléctrico. Actualmente, la factoría valenciana compite con la fábrica que Ford tiene en Saarlouis (Alemania) por quedarse con los dos últimos modelos eléctricos que a Ford le quedan por asignar para esta década. La que pierda esta pugna, probablemente, se vea abocada al cierre.

En cuanto a la dirección de las dos nuevas divisiones, Farley presidirá Ford Model e, actividad que compaginará con su puesto como CEO y presidente de Ford; mientras que a los mandos de Ford Blue quedará Kumar Galhotra, actual presidente de Ford en América y Mercados Internacionales.

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