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El Reino Unido ve “inconcebible” que la final de la Champions se juegue en Rusia

El primer ministro británico ha anunciado sanciones y asegura que Rusia será un "estado de paria"

El trofeo de la Liga de Campeones
El trofeo de la Liga de Campeones

El primer ministro británico, Boris Johnson, ha afirmado este martes que Rusia no debería poder organizar eventos de fútbol, como la final de la Liga de Campeones, después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, reconociera la independencia de las regiones separatistas en el este de Ucrania. El líder británico ha indicado que discutiría la ubicación de la final de este campeonato, que está programada para mayo en San Petersburgo, con los órganos rectores pertinentes.

"Creo que es inconcebible que los principales torneos internacionales de fútbol puedan tener lugar en Rusia después de la invasión de un país soberano" ha sentenciado el líder del parlamento británico. Asimismo, Nadine Dorries, ministra de deportes de Gran Bretaña, aseguró que su país plantearía el tema a las autoridades futbolisticas. "Tengo serias preocupaciones sobre los eventos deportivos que se realizarán en Rusia, como la final de la Liga de Campeones, y lo discutiré con los órganos rectores pertinentes", indicó Dorries en un tuit. “No permitiremos que el presidente Putin explote los eventos en el escenario mundial para legitimar su invasión ilegal de Ucrania”.

En consonancia con la UE y Estados Unidos, Gran Bretaña ha impuesto este martes sanciones a Gennady Timchenko y otros dos multimillonarios con estrechos vínculos con Vladimir Putin. El Gobierno de Boris Johnson también ha anunciado sanciones contra los bancos rusos Rossiya, IS Bank, GenBank, Promsvyazbank and the Black Sea Bank.

"Este es el primer tramo, el primer aluvión de lo que estamos preparados para hacer. Cualquier activo que tengan en el Reino Unido será congelado y las personas involucradas tendrán prohibido viajar aquí” ha señalado el líder inglés del parlamento. 

El primer ministro británico asegura que Rusia será un "estado de paria" y que el mundo ahora debe prepararse para la siguiente etapa del plan de Putin, indicando que el Kremlin estaba preparando el terreno para una invasión a gran escala de Ucrania. Johnson, sin embargo, se ha abstenido de imponer límites a los bancos estatales más grandes de Rusia, cortando el capital para las empresas rusas o expulsando a otros prominentes llamados oligarcas rusos de Gran Bretaña.

Algunos legisladores británicos le pidieron a Johnson que fuera más duro con el dinero ruso, incluso exigiendo que los oligarcas rusos fueran expulsados de Gran Bretaña y que el dinero ruso fuera sacado de la City de Londres. Gran Bretaña también ha amenazado con cortar el acceso de las empresas rusas a dólares estadounidenses y libras esterlinas, impidiéndoles recaudar capital en Londres y exponer lo que Johnson llama la "muñeca rusa" de propiedad y propiedad de empresas.

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