Brecha salarial

Las jornadas parciales explican la mitad de los 5.252 euros menos que cobran las mujeres al año

La "masculinización de los complementos" que premian la fuerza o la disponibilidad causan la otra mitad de estas diferencias retributivas, según CC OO

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En menos de un mes, el próximo 8 de marzo, se celebrará como es habitual el Día de la Mujer. En las semanas previas a esta fecha, y a pesar de las normas legales que han proliferado en los últimos años para atajar las diferencias salariales entre los hombres y mujeres, numerosos estudios siguen mostrando como la brecha retributiva se mantiene. Así lo ha denunciado hoy el sindicato CC OO que ha comparado el salario bruto medio de los hombres en España (26.934 euros al año) y el de las mujeres (21.682 euros). Esos 5.252 euros que cobran menos las mujeres al año son los que determinan, una brecha salarial del 24%. Tras esta diferencia, el sindicato apunta a dos causas principales: la feminización del tiempo parcial y la masculinización de los complementos retributivos.

Hay que empezar explicando porqué el sindicato ha escogido los datos del salario bruto (de 2019 ya que son los últimos publicados) en lugar de la cifra de la retribución media por hora que se utiliza en muchas ocasiones para intentar hacer una comparación más equitativa. Si bien, la comparativa utilizando la retribución bruta "es la que mejor refleja las diferencias salariales", ha asegurado hoy el secretario general de CC OO, Unai Sordo, quien ha advertido que comparar lo que se paga por hora es "más de laboratorio" y, además, oculta la fuerte feminización del empleo a tiempo parcial, ya que tres de cada cuatro personas que tienen una jornada inferior a la completa son mujeres, según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Ese enorme peso del tiempo parcial entre las mujeres es precisamente el que explica nada menos que la mitad de la brecha salarial que se percibe hoy en España, según el estudio de este sindicato presentado hoy por la secretaria de Mujeres, igualdad y condiciones de trabajo de CC OO, Carolina Vidal junto a Sordo. Así, indicaron que el empleo parcial que afecta al 7% de los hombres ocupados y al 25% de las mujeres. De esta forma, Vidal ha concluido que si las mujeres trabajaran con la misma intensidad que los hombres a jornada completa (93%) y parcial (7%), la brecha salarial de género se reduciría a la mitad en España.

Además, los autores aseguran que la parcialidad entre los hombres suele ser en su mayoría "coyuntural" y obedece a los inicios de sus carreras profesionales, a diferencia del caso de las mujeres que se produce de forma estructural durante casi toda su vida laboral y para realizar cuidados familiares de manera habitual. Así lo indican también los datos del INE que muestran que el hecho de no haber encontrado un empleo a jornada completa es la principal causa de la parcialidad tanto en hombres como en mujeres, pero cuando se desciende al segundo motivo más argumentado en el caso de las trabajadores son las responsabilidades familiares, frente a la realización de estudios en el caso de los hombres.

Esto establece una primera brecha que condicionará todas las demás y que se produce en el acceso al empleo: En 2019 había 23.027.000 personas en edad y disposición de trabajar, el 53% eran hombres y el 47% restante mujeres. Esto determina que la tasa de actividad (porcentaje de activos sobre la población) era del 80% entre los hombres y del 70% en las mujeres.

Pero junto a esta feminización del empleo a tiempo parcial, desde CC OO denunciaron también que casi toda la otra parte de la brecha salarial (cuatro de cada diez euros) se explica claramente por la antes citada "masculinización de los complementos salariales". En concreto, el informe destaca que dichos complementos premian rasgos como el esfuerzo físico, la penosidad, la nocturnidad, o la disponibilidad horaria; mientras que no se retribuyen otros atributos “feminizados” del trabajo como la atención, la precisión, o la resistencia.

La brecha disminuye

Dicho todo esto, los expertos del sindicato consideran que las medidas legales tomadas en los últimos años para erradicar estas diferencias no han caído en saco roto. Así, durante la anterior crisis financiera de 2008 y durante su recuperación entre 2014 y 2018, la brecha salarial de género se mantuvo en niveles más altos que el actual, en el entorno del 30%.

Pero desde 2019 ha empezado a disminuir, coincidiendo con las fuertes subidas del salario mínimo (el 1 de enero de 2019 subió un 22%, de 767 a 900 euros mensuales) y con la firma del IV Acuerdo Estatal de Negociación Colectiva (2018-2020) que recogía la subida progresiva del salario mínimo de convenio a los 14.000 euros anuales.

De ahí la importancia que ha dado Sordo hoy a que las negociaciones bilaterales entre los sindicatos y la patronal que se espera que empiecen de manera más intensa a partir de marzo --aunque ya han comenzado los contactos preliminares-- y concluyan antes de las vacaciones de verano. El objetivo final de este nuevo acuerdo interconfederal será fijar las recomendaciones salariales de las cúpulas patronales y sindicales para los próximos dos o tres años, así como acordar otras cuestiones relativas a la brecha retributiva o el teletrabajo en los convenios colectivos.

 

 

 

 

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