Coyuntura

El parón del consumo de los hogares lastra el rebote del PIB, que cae un 9% sobre 2019

Exportaciones, inversión e industria se recuperan con rapidez y caen a ritmos cercanos al 5%

La actividad recupera un 16,4% sobre el segundo trimestre, pero queda muy lejos de los niveles previos a la pandemia

Fcatoría del Grupo PSA de Madrid.rn
Fcatoría del Grupo PSA de Madrid. CITROËN

La economía española ha recuperado algo de fuelle en el tercer trimestre tras el colapso sufrido en el segundo a causa del confinamiento, pero está a un mundo de recuperar algo similar a la normalidad. El PIB ha caído entre junio y septiembre un 9% respecto al año 2019, tres décimas más de lo previsto inicialmente por el INE, pese a haber recuperado un 16,4% de la actividad en relación al trimestre anterior, una subida sin precedentes. Todas las variables han mejorado las castastróficas lecturas de los meses del confinamiento, pero la recuperación es muy desigual; rápida en las exportaciones, la inversión o la industria pero demasiado lenta en el principal componente del PIB: el consumo.

Los hogares han gastado un 10,5% menos que el año anterior. El recorte es mucho menor que el 20,7% del segundo trimestre, pero supera con mucho tanto a la evolución de las rentas salariales (4,8% interanual) o a las horas trabajadas (6,5%). En definitiva, la incertidumbre económica que sufren las familias y las restricciones sanitarias están condicionando las decisiones de gasto, lo que agudiza el efecto de la pandemia sobre la economía más allá del impacto directo a través del empleo.

Así, la demanda nacional explica 7,2 puntos porcentuales de los nueve en los que se contrae la economía, y el mercado exterior otros 1,8 puntos. El cinturón apretado de los hogares contrasta con un repunte en el gasto público (+3,8% interanual). El mercado exterior, por el contrario, sufre la desastrosa temporada turística, y las exportaciones se desploman un 19,3% sobre el año pasado con un desplome del 78% 3 en el gasto en España de extranjeros.

No obstante, las cifras de exportaciones de bienes se han recuperado con rapidez, pasando de un desplome interanual del 27% a un 5,3%. Y las empresas, mientras, recortan inversiones, pero a un ritmo inferior: la inversión en maquinaria baja un 5,9%, otrasde las variables que, aun mostrando tasas negativas, se recupera con rapidez. El PIB industrial, por su parte, baja un 4,4% sobre el año pasado, una recuperación de 19 puntos sobre el segundo trimestre.

El empleo, tal y como han venido señalando las encuestas del mercado laboral, se ha recuperado en el trimestre: se han trabajado un 24,7% más de horas que el trimestre anterior (esta es la medida que aconseja el INE, habida cuenta del efecto de los ERTE), pero éstas siguen un 6,2% respecto al ejercicio 2019. En términos equivalentes a puestos de trabajo a jornada completa, esto supone un millón de empleos menos que hace 12 meses. La caída es particularmente aguda en comercio y hostelería, que pese a recuperarse sobre los niveles del confinamiento presentan un descenso del 10% en las horas trabajadas.

Las rentas de los trabajadores han caído menos, un 4,8% sobre el año pasado, frente a los 13,9% del trimestre anterior. Las rentas empresariales caen a mayor ritmo, un 8,2%, aunque se recuperan con más rapidez (-21,3% el año pasado). Por otra parte, como la remuneración por asalariado ha crecido el 0,8% (2,1 puntos menos que el trimestre anterior) y las horas trabajadas han caído, el coste laboral unitario crece el 4,7%.

Duras caídas en el sector servicios

En cuanto a la evolución sectorial de la actividad, la agricultura presenta tasas de crecimiento positivas por segundo trimestre consecutivo,un 3,7% interanual, tras el 6,5% del año pasado. Y, como cabe esperar, las peores cifras están en el sector servicios: el PIB cae un 10,2%, con una caída en el valor añadido del 22,2% en hostelería y comercio. En este apartado el descenso de la actividad duplica la caída de las horas trabajadas. Hecho ligado a la contracción del gasto de los hogares y que supone una maña señal para trimestres venideros.

Sin salir del sector servicios, las caídas son igualmente duras en las actividades de ocio (artísticas y recreativas), un 18,8%, y algo menores en las actividades profesionales (13,2%). Por el contrario, la administración pública crece un 1,7% sobre el año pasado y la actividad financiera, un 5,5%. .El sector tecnológico cae el 7,6% y el inmobiliario, un 4,3%.

La construcción recupera también terreno, pero la actividad en este área es un 11% inferior al año pasado. Un descenso similar presenta la inversión en vivienda (-10,1%), otra señal de las flojas expectativas de los hogares. Conclusión similar desprende la caída de las importaciones del exterior, también en el entorno del 10%.

La industria, finalmente, presenta mejores datos, con una caída del PIB del 4,4%, la mitad que en el conjunto de la economía. No obstante en términos de empleo el sector no ha mostrado tan buen comportamiento, con una pérdida del 9,5% de las horas trabajadas respecto al año pasado.

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