Retribución al accionista

El BCE eliminaría este martes parte del veto al dividendo de la banca según prevé el sector

El organismo estaría dispuesto a permitir que las entidades pagaran hasta el 15% de sus beneficios siempre que demuestren que tienen capacidad para hacerlo

El presidenta del BCE, Christine Lagarde.
El presidenta del BCE, Christine Lagarde.

El Banco Central Europeo (BCE) tiene previsto despejar mañana las dudas sobre la política de dividendos que marcará la hoja de ruta de las entidades financieras en los próximos meses de pandemia. Los supervisores del BCE se reunirán mañana para revisar esta cuestión y votarán una propuesta que permitirá a la banca abonar a sus accionistas hasta el 15% de los beneficios obtenidos en este ejercicio y el pasado, según han informado fuentes cercanas a Reuters.

Hasta ahora, las opiniones en el seno del BCE estaban divididas. Incluso el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, dejo claro en más de una ocasión su idea de mantener las restricciones del pago del dividendo en la banca “hasta que se consolide una recuperación económica sólida”, algo que por el momento no sucede, según varios expertos.

El gobernador ha repetido en varias ocasiones que “dadas las actuales circunstancias , la prudencia en la distribución del dividendo tendrá que mantenerse”. Aunque sus declaraciones no han tenido en cuenta aún un efecto positivo de la vacuna contra el coronavirus, lo que puede hacer cambiar el negativo escenario macroeconómico.

Pese a ello, la presión de Estados Unidos, pero sobre todo ahora la de Reino Unido, que ha levantado el veto a sus grandes bancos para que puedan repartir dividendo, pesará sobre el anuncio que realizará hoy el BCE. Esta medida ya es un ligero alivio para Banco Santander, que podrá inyectar 400 millones de euros a su matriz a través de su filial británica.

De momento, todos los bancos consultados y fuentes financieras coinciden en que el BCE es partidario de extender el veto al pago de dividendos iniciado el 27 de marzo, y reforzado en julio, hasta mediados de 2021 (ahora es hasta el 1 de enero), pero con cierta apertura para los bancos más fuertes ya desde principios de año.

Así, permitiría a algunas entidades repartir un pay-out (beneficio destinado al pago a los accionistas) del 15% a un máximo del 20%, pero de forma individual y, dependiendo de la fortaleza de cada banco. 

Los bancos españoles llevan tiempo reclamando que se levante esta prohibición, ya que la consideran discriminatoria frente a otros sectores, y ahora incluso sobre los bancos de Reino Unido, además de los de EE UU. Aseguran que los inversores optan por invertir en empresas que puedan pagar dividendos, lo que no ocurre ahora en la banca.

La firma de servicios profesionales Alvarez & Marsal considera que el BCE debería permitir a los bancos más fuertes y mejor preparados que vuelvan a repartir dividendos a sus accionistas. En rueda de prensa para presentar el informe el pulso de la banca, los representantes de la consultora se mostraron partidarios de que el BCE analice a las entidades una a una y permita pagar a los accionistas en función de los niveles de capital y expectativas de pérdidas.Pidieron que el supervisor europeo establezca reglas claras sobre este asunto para el futuro, para que los inversores sepan si van a recibir dividendo o no, y si les interesa continuar en el sector, pues creen que esa incertidumbre es la principal razón del hundimiento de la cotización bursátil de las entidades.

El objetivo de la organización que preside Christine Lagarde con la recomendación de eliminar el dividendo en 2020 era preservar capital para la posible ola de créditos impagos que podría alcanzar los 1,4 billones de euros debido al Covid.

Entidades y supervisores buscan una solución de compromiso que permita reanudar la retribución al accionista cuando los bancos dispongan de suficiente colchón de capital como absorber futuras pérdidas derivadas de la pandemia, según informó Bloomberg la semana pasada citando fuentes cercanas a las deliberaciones.

Varias entidades, como Santander, BBVA, Bankinter o Unicaja tienen previsto pagar a sus accionistas en cuanto se levanten las restricciones. Bankia y CaixaBank lo harán una vez que se cree un único banco. La recompra de acciones para pagar al accionista se ha vuelto una tendencia.

Fusiones según Alvarez & Marsal

Los expertos de Alvarez & Marsal también se refirieron ayer al futuro del sector bancario español. Consideran que aún no se puede descartar que BBVA y Sabadell retomen las negociaciones para su fusión, que fracasaron el 27 de noviembre, aunque creen que para la firma catalana sería mejor y menos arriesgado unirse a Banco Santander. Tras romper con BBVA, Sabadell sigue mostrando gran potencial de generación de valor para muchas entidades como Santander, pero también para Kutxabank, una vez analizados los riesgos de integración.

La fusión entre CaixaBank y Bankia tiene un retorno de la inversión del 200% y la potencial operación entre Unicaja y Liberbank, del 270%, según calcula Alvarez & Marsal, que resalta el “gran potencial de compra” de Banco Sabadell para muchas entidades en términos de rentabilidad. En su último informe analiza las posibilidades del mercado de fusiones, desde el punto de vista de las sinergias de costes e ingresos que generarían las distintas combinaciones y del riesgo de las transacciones, que es más elevado cuando se combinan dos entidades de tamaño similar.

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